Declaración del CESE - El CESE apoya a las bielorrusas y los bielorrusos en su valiente lucha por la democracia, el Estado de Derecho y los derechos fundamentales

This page is also available in

El CESE condena enérgicamente las continuas violaciones de los derechos humanos y del Estado de Derecho que se han venido produciendo en Bielorrusia desde las elecciones presidenciales, que no fueron ni libres ni justas. No pueden quedar impunes ni la brutalidad y las torturas que se han perpetrado de manera generalizada contra los manifestantes pacíficos, especialmente las mujeres y los jóvenes, ni tampoco los incesantes y arbitrarios arrestos y detenciones, carentes de toda explicación. 

 

De manera incansable y con valentía, el pueblo de Bielorrusia prosigue su lucha pacífica por la libertad y la democracia. No obstante, la brutal represión continúa. En las últimas cinco semanas se ha detenido a más de 7 500 manifestantes pacíficos. Se han registrado y documentado, al menos, quinientos casos de tortura.

 

La Unión Europea no debe quedarse de brazos cruzados; bien al contrario, ha de mantener una enérgica presión política y exigir una vez más la celebración de nuevas elecciones bajo la supervisión de la OSCE. Si queremos mantener la credibilidad europea, las sanciones que se han prometido contra un gran número de responsables de la violencia, la represión y el fraude en los resultados de las elecciones deberán adoptarse antes de que se reúna el Consejo Europeo los días 24 y 25 de septiembre. 

 

Como portavoz de la sociedad civil organizada de la UE, el CESE apoya plenamente la determinación de los bielorrusos y las bielorrusas de construir el futuro de su país con arreglo a los principios de la democracia, el Estado de Derecho y los derechos humanos. Nos solidarizamos sin ambages con la sociedad civil organizada y con todas las partes implicadas en los debates sobre el futuro de Bielorrusia, incluidos los miembros del Consejo de Coordinación, que deben ser protegidos frente a la intimidación, el exilio forzoso, las detenciones arbitrarias y la violencia. 

 

Por consiguiente, el CESE solicita una distensión de la situación por parte de las autoridades bielorrusas y les pide que se abstengan de hacer uso de la fuerza contra quienes se reúnen de forma pacífica. Todas las personas detenidas ilegalmente han de ser puestas en libertad con carácter inmediato, incluidos los presos políticos, mientras que se deben investigar a fondo las denuncias de tortura y otros malos tratos a los detenidos. Las autoridades bielorrusas tienen que garantizar la independencia de la justicia y la protección de los abogados defensores de los detenidos.

 

La crisis actual se podrá resolver únicamente mediante un diálogo amplio y de gran alcance, sin injerencias externas, con reformas y garantizando la asunción de responsabilidades por las graves violaciones de los derechos humanos, todo lo cual deberá ponerse en marcha de manera inmediata en aras de la democracia y la estabilidad geopolítica. No puede haber justicia sin el compromiso inequívoco del Estado a la hora de rendir cuentas y reparar las violaciones de los derechos humanos. El Comité considera que deben examinarse más a fondo algunas esferas de cooperación entre la UE y Bielorrusia, con especial hincapié en los contactos entre las personas y el apoyo a la sociedad civil. Se trata de un aspecto que se ha planteado también en nuestros recientes intercambios con representantes de la sociedad civil bielorrusa, que han solicitado el apoyo de la UE para «ayudar a esta sociedad civil de reciente creación, enérgica y movilizada en distintos ámbitos, a hacer más visible su compromiso civil y político y su empoderamiento».

 

Solo el diálogo pacífico e integrador, alimentado por unos medios de comunicación independientes y una sociedad civil fuerte, allanará el camino hacia soluciones sostenibles y constructivas para Bielorrusia.

Downloads

EESC statement: The EESC stands by Belarusians in their courageous combat for democracy rule of law and fundamental rights