European Economic
and Social Committee
El impacto de la COVID-19 en la cadena de suministro alimentario
CESE Info: Durante la pandemia, muchos restaurantes y bares han tenido que permanecer cerrados. ¿Cómo afecta esta situación a los productores y proveedores de alimentos, a los propietarios de restaurantes y a la cultura de la alimentación y el consumo de alimentos? ¿Cuál es la mejor manera de conseguir que las personas vuelvan a trabajar?
Peter Schmidt, presidente de la Sección NAT: Los productores de alimentos, la industria de transformación de alimentos y los minoristas de este sector están sometidos a una fuerte presión incluso en épocas normales. Todo el mundo espera disponer de un suministro adecuado de alimentos de la máxima calidad en cualquier momento del día.
En medio de todo lo malo que nos ha traído la pandemia, la buena noticia es que el suministro de alimentos en Europa funciona bien incluso en momentos de crisis. La cadena de suministro alimentaria es seguramente la que mejor ha funcionado durante la crisis actual. No ha habido ni un solo momento en que las estanterías y mostradores de los mercados europeos de alimentos hayan estado vacíos.
Sin embargo, la pandemia ha sacado a la luz algunos puntos débiles en los que hasta ahora no nos habíamos fijado. Querría resumir brevemente tres de ellos.
Un problema que pronto se puso de manifiesto fue el de los trabajadores agrícolas empleados en la recolección; otro, el de la estructura de la industria cárnica.
En ambos casos, la producción se basaba en mano de obra barata, principalmente trabajadores de Europa del Este y migrantes (o nacionales de terceros países), con un uso abusivo de la libre circulación de trabajadores en Europa que implicaba una enorme presión sobre los precios de los productos agrícolas y los alimentos.
Las restricciones de viaje y los confinamientos trastornaron esas cadenas de suministro. Al mismo tiempo quedaron expuestas las terribles condiciones en las que estas personas vivían y trabajaban, condiciones que además dieron lugar a cadenas de infección y brotes de la enfermedad. En el caso de la industria cárnica, la situación llevó al Gobierno alemán a adoptar normas para proteger a los trabajadores.
Un tercer ámbito de la cadena de suministro alimentaria que atraviesa grandísimas dificultades es el de los hoteles y restaurantes, y todo el sector turístico mundial.
En la mayoría de los países, los negocios de hostelería están cerrados debido a prohibiciones, toques de queda, restricciones de viaje y cierres que afectan a todo el sector. Miles de empresas luchan por sobrevivir o están a punto de quebrar.
Millones de trabajadores han tenido que acogerse a regímenes de suspensión temporal de empleo o han perdido su puesto de trabajo. Muchas empresas hoteleras han iniciado procesos de reestructuración con despido de trabajadores. El futuro del sector es incierto, y probablemente la recuperación será larga y difícil.
Hay que tomar las siguientes medidas lo antes posible:
- asegurarse de que el Plan de Recuperación de la UE se apruebe y aplique sin demora, porque las empresas y los trabajadores no pueden esperar más;
- situar la hostelería y el turismo en el centro de los planes nacionales de recuperación y resiliencia, implicando a los interlocutores sociales en un esfuerzo para salvar tantos empleos como sea posible, apoyar económicamente al sector y buscar una recuperación y un levantamiento de las restricciones de viaje rápidos, pero seguros y coordinados;
- prorrogar todas las medidas de emergencia, como los regímenes de reducción de jornada, al menos hasta septiembre de 2021, garantizando subsidios justos para todos los trabajadores, incluidos los estacionales y temporales;
- aumentar hasta el 100 % los subsidios por reducción de jornada;
- aplicar y hacer cumplir —entre otros medios, a través de inspecciones laborales nacionales e inspecciones laborales transfronterizas concertadas y conjuntas— la legislación vigente de la UE relativa a los derechos de los trabajadores transfronterizos y de temporada, en particular el derecho a percibir idéntica remuneración por el mismo trabajo en el mismo lugar;
- impulsar un nuevo modelo turístico sostenible a través del Pacto Verde Europeo y de la Estrategia «De la Granja a la Mesa».
Cualquier ayuda financiera, como ayudas estatales, préstamos o exenciones fiscales, solo debe concederse a empresas que:
- salvaguarden el empleo o creen puestos de trabajo dignos y respeten los derechos de los trabajadores y los convenios colectivos;
- no estén registradas en paraísos fiscales y hayan pagado siempre su parte correspondiente de impuestos y cotizaciones sociales;
- acuerden suspender el pago de dividendos, la recompra de acciones y las opciones de compra de acciones durante la crisis.