European Economic
and Social Committee
Hacer de las elecciones europeas un modelo a seguir de votación accesible: esta vez es demasiado tarde
Por Antoine Fobe
Las elecciones europeas están a la vuelta de la esquina y nosotros, la Unión Europea de Ciegos, animamos a nuestros seguidores a acudir a las urnas, por difícil que sea y siga siendo, y que al votar tengan en cuenta la atención que prestan los partidos y los candidatos o candidatas a la inclusión, en consonancia con la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad. Las personas con discapacidad visual han de hacer oír sus reivindicaciones.
La Unión Europea de Ciegos es la voz de las personas invidentes o con baja visión en Europa. Trabajamos en pro de una sociedad accesible e inclusiva que brinde igualdad de oportunidades, a fin de que las personas con discapacidades visuales participen plenamente en todos los aspectos de la vida. La participación política es, por supuesto, un aspecto fundamental, ya que permite a las personas con discapacidad visual promover, a través de su voto y participación activa, políticas y legislación que tomen en consideración sus discapacidades.
A medida que se acercan las elecciones de 2024 al Parlamento Europeo, la participación de las personas con discapacidad, en el ejercicio de su derecho al sufragio activo o pasivo, es un aspecto importante y oportuno.
Según el informe de 2019 del Comité Económico y Social Europeo (CESE), alrededor de 400 000 personas con discapacidad se vieron privadas de su derecho al voto en las últimas elecciones al Parlamento Europeo. Menos del 5 % de los diputados al Parlamento Europeo tienen una discapacidad.
Para ulteriores elecciones, como punto de partida en su Declaración sobre las elecciones al Parlamento Europeo, la Unión Europea de Ciegos pide una vez más que se establezcan normas sobre la accesibilidad a los comicios (trámites para votar), a la información electoral (instalaciones y materiales de la campaña electoral, debates y programas de los partidos políticos y sitios web) y a los procedimientos postelectorales (por ejemplo, mecanismos de reclamación), así como la igualdad de derechos a la hora de presentarse a las elecciones.
Nos centramos en las elecciones al Parlamento Europeo porque la Unión Europea solo ostenta facultades respecto de las elecciones europeas, al ir aparejadas a la ciudadanía de la UE, y a la hora de garantizar la igualdad de derechos de las personas con discapacidad en el ámbito de las competencias de la UE. No obstante, unas mejores prácticas en las elecciones europeas tendrían automáticamente un efecto multiplicador en todos los demás tipos de comicios, dado que la organización de todos los procesos electorales sigue incumbiendo a los Estados miembros.
Lamentablemente, ya es demasiado tarde para que estas elecciones al Parlamento Europeo sirvan de ejemplo, y no por falta de interés del propio Parlamento, todo lo contrario: en mayo de 2022 propuso una reforma de la normativa electoral de la UE centrada, en particular, en garantizar el derecho de las personas con discapacidad a votar de forma independiente y secreta, su libre elección de asistencia y su accesibilidad al voto por correo y a las campañas electorales. Por desgracia, el Consejo de la UE no ha respondido hasta ahora.
Para los siguientes cinco años de legislatura de la UE, la Unión Europea de Ciegos pide al Parlamento Europeo que se constituirá próximamente siga presionando al Consejo para que adopte la reforma propuesta y logre avances tangibles de cara a las elecciones de 2029. Podemos contar con el apoyo del CESE que, en 2020, ya había pedido al Parlamento Europeo que formalizara una iniciativa legislativa para garantizar a las personas con discapacidad un derecho real de voto en las elecciones al Parlamento Europeo. Asimismo, contamos con el apoyo de la Comisión Europea, que publicó una «Guía de buenas prácticas electorales» el pasado mes de diciembre y está trabajando ahora en un compendio sobre las prácticas de votación electrónica y el uso de las tecnologías de la información y la comunicación en las elecciones, abordando en ambas instancias los aspectos de la accesibilidad.