En el pleno de junio del CESE, Frans Timmermans anunció medidas para proteger a los más vulnerables de la posible ampliación de la tarificación del carbono a los combustibles para calefacción y para transporte, y escuchó las propuestas del CESE dirigidas a mejorar la toma de decisiones de las empresas sobre la transición ecológica a través del diálogo social.

En su discurso de bienvenida al vicepresidente ejecutivo de la Comisión Europea, Frans Timmermans, la presidenta del CESE, Christa Schweng, declaró: «El Pacto Verde es una ambiciosa estrategia de crecimiento para que la UE logre la neutralidad climática de aquí a 2050 y aporte un impulso económico; ahora bien, las dimensiones social, laboral, sanitaria y de equidad deben reforzarse para garantizar que ninguna persona, comunidad, trabajador, sector o región se quede atrás».

El Sr. Timmermans afirmó que la dimensión social de la transición verde es la principal preocupación de la Comisión, ya que la pandemia ha hecho estallar las desigualdades sociales. También describió los principales elementos del paquete «Objetivo 55» (Fit for 55), que verá la luz el 14 de julio.

En palabras de Timmermans, el paquete «incorporaría la equidad social a las nuevas propuestas»:

  • repartiendo equitativamente la carga de la acción por el clima entre la industria, los Gobiernos y las personas, e
  • implantando un mecanismo social que ayude a mitigar el impacto en los segmentos más vulnerables de medidas como la posible ampliación del comercio de emisiones a los combustibles para calefacción y para transporte.

«Tenemos el deber de proteger a los hogares vulnerables frente a posibles subidas de precios de los combustibles para calefacción y para transporte, sobre todo en las regiones donde no resulta fácil acceder a alternativas limpias», señaló el vicepresidente de la Comisión «Esto significa que, si se introduce el comercio de derechos de emisión para estos combustibles, también debemos llevar nuestro compromiso con la justicia social un paso más allá. Cualquier propuesta sobre el comercio de emisiones en estos nuevos sectores debe ir acompañada de una propuesta sobre el impacto social».

Durante el debate, Timmermans escuchó las aportaciones propuestas por el CESE para plasmar un acuerdo social que sea parte integrante del Pacto Verde. Las propuestas, expuestas por el ponente Norbert Kluge en un Dictamen titulado No habrá Pacto Verde sin un pacto social, se centran en una mayor participación de los trabajadores en la toma de decisiones de las empresas y en la responsabilidad social de estas últimas.

«Creemos que si se tiene en cuenta la voz de los trabajadores podemos mejorar la calidad de las decisiones económicas que toman las empresas en su transición hacia un modelo ecológico», declaró el Sr. Kluge.

Y añadió: «La información y la consulta a los trabajadores, así como su participación en los consejos de administración, tienden a favorecer un enfoque más a largo plazo y a mejorar la calidad de la toma de decisiones dentro de un programa de reforma económica».

Sin embargo, el CESE subraya que un pacto social concebido como elemento fundamental del Pacto Verde no solo está relacionado con el trabajo, sino que también tiene que ver con los ingresos, la seguridad social y el apoyo presupuestario para aquellos que lo necesitan, en particular quienes no tienen ningún acceso al trabajo. (dm)