En su pleno de julio, el CESE aprobó el Dictamen «Digitalización de la energía: alcanzar un equilibrio entre las oportunidades y los riesgos para los consumidores europeos». 

En este Dictamen, elaborado por Kęstutis Kupšys, miembro del CESE, se señala que la energía debe seguir siendo asequible, renovable y fácil de utilizar para los consumidores. La digitalización de la energía no implica que pase a ser «solo digital». 

Los consumidores deben seguir siendo la máxima prioridad, y han de preservarse los modelos tradicionales de negocio. La UE tiene que avanzar hacia el desarrollo de herramientas digitales fáciles de usar que se adapten a las diversas necesidades y promuevan la igualdad de acceso a los servicios energéticos digitales. 

Sin embargo, conviene que los consumidores sigan teniendo la posibilidad de optar por precios, contratos y servicios de atención al cliente de forma «predigital». «La digitalización de la energía brinda oportunidades y plantea retos. Debemos trabajar juntos para garantizar que la transición hacia la energía digital sea inclusiva, segura y verdaderamente beneficiosa para todos los consumidores europeos, convirtiendo las fortalezas en oportunidades», afirmó el Sr. Kupšys

La reciente indisponibilidad de los servicios informáticos provocó caos en el transporte y las empresas de todo el mundo y puso de manifiesto la importancia de no depender en exceso de la tecnología. 

Las ventajas de la transición a la energía digital no deben ocultar la otra cara de la moneda que suponen sus riesgos y desafíos. Por este motivo, la protección de los consumidores y el apoyo a los trabajadores deben seguir ocupando un lugar destacado en la agenda. 

Es importante elaborar una normativa de protección de los consumidores dinámica y adaptada a los nuevos contextos y participantes en el sector, pero también ofrecer formación, programas de reciclaje profesional y asistencia económica a los trabajadores. (mp)