European Economic
and Social Committee
Diálogo civil: ha llegado el momento de aplicar el artículo 11 del TUE
por Pietro Vittorio Barbieri
La aprobación de un dictamen sobre el diálogo civil no puede ser el final del proceso. Indudablemente, constituye un paso adelante fundamental, habida cuenta de que se ha elaborado a petición de la Presidencia belga, por lo que podría añadirse a la agenda de la Unión Europea.
En lugar de describir el dictamen, resulta más útil comprender el proceso. El diálogo civil es ante todo un lugar en el que la ciudadanía puede debatir sus proyectos y objetivos y en el que las partes interesadas institucionales y no institucionales se reúnen en pie de igualdad.
La democracia representativa debe protegerse de los intentos, contrarios a la libertad, de socavarla. Son motivo de profunda preocupación las diversas formas de populismo que están erosionando el espacio para la participación ciudadana. Por ese motivo, resulta fundamental y urgente aplicar el artículo 11 del TUE. Cuando este artículo se redactó por primera vez, estaba claro que la democracia liberal requiere la participación de organismos intermediarios, como los interlocutores sociales y las organizaciones de la sociedad civil. Estos entes transmiten las opiniones de la gente: empresarios que dirigen grandes empresas o pymes, trabajadores, profesionales, consumidores, minorías como los migrantes, las personas con discapacidad o los gitanos, y todas las personas que participan en asociaciones europeas e internacionales en pro de los derechos humanos. En su discurso de toma de posesión, Oliver Röpke afirmó: «La libertad, la democracia, los derechos humanos y el Estado de Derecho figuran entre los valores fundamentales en los que se basa la Unión Europea. Están consagrados en los Tratados de la UE y ocupan un lugar central en la identidad de la UE. Sin embargo, estos valores se han visto sometidos a fuertes presiones en los últimos años. Europa se ha enfrentado a crisis sin precedentes, que amplificaron las desigualdades sociales y económicas y pusieron en entredicho la confianza de la ciudadanía de la UE en las instituciones democráticas». El diálogo civil es fundamental para responder a estos retos y, como señaló el presidente recién elegido al referirse al papel del CESE como institución de la UE, las puertas de las instituciones de la Unión siempre deben estar abiertas a escuchar lo que la ciudadanía quiera decir.
El debate en el grupo de estudio que ha elaborado este dictamen fue un buen ejemplo de diálogo civil en el que los participantes se escuchan mutuamente y negocian la redacción, el contenido y los objetivos.
Hemos consensuado algunas demandas que se presentarán a las instituciones europeas con vistas a reforzar el diálogo civil. El objetivo es alcanzar un acuerdo interinstitucional que sirva de base para una estrategia y un plan de acción.
Se trata de un avance, un paso adelante como muchos otros que el CESE ha logrado desde 1999 a través de debates internos entre las entidades a las que representa. No obstante, este paso debe ahora hacerse realidad, recibir apoyo y afianzarse en el camino hacia la adopción por parte de la Unión Europea.