Karolina Dreszer-Smaleec: «Las lecciones que hemos aprendido con el coronavirus»

En marzo de 2020 empezamos a darnos cuenta de que la pandemia de COVID-19 no era solo una crisis sanitaria y que afectaría nuestras vidas en muchos aspectos. Las asociaciones y activistas también tuvimos claro que nos enfrentaríamos a nuevos retos en nuestro trabajo cotidiano. Como ha resultado ser, la situación era incluso peor de lo que nos temíamos.

En mayo de 2020, organizamos una «copa virtual» Tras dos meses de confinamiento y trabajo a distancia, decidimos reunirnos y debatir sobre nuestros primeras ideas acerca de este período.

En compañía de los colegas del Foro Cívico Europeo, una red transnacional, que reúne a más de 100 asociaciones y ONG de 27 países de Europa, y que trabaja activamente en cuestiones como la educación cívica, la defensa de los derechos humanos y la defensa de la democracia, pasamos unas horas de apasionante debate. Todo el mundo partía de su perspectiva nacional, pero las conclusiones fueron parecidas.

Sobre la base de estos debates, extrajimos las siguientes lecciones...
Primera lección: Nuestra seguridad depende de la seguridad de los demás
Necesitamos protección social y sanitaria universal en nuestra sociedad y en todo el mundo.

Segunda lección: Todos somos vulnerables y nuestros destinos están entrelazados.
La solidaridad, la igualdad, los derechos y la asistencia deben ser la base de las relaciones internacionales y de la realidad diaria de las personas.

Tercera lección: El bien común existe
Las instituciones públicas deben servir, proteger y aplicar el bien común, no los intereses particulares.

Cuarta lección: La democracia es el crucial antivirus que todos necesitamos
La sensibilización de los ciudadanos, la participación cívica, la información veraz, la investigación y la educación públicas y la transparencia de las instituciones garantizan el bien público.

Quinta lección: El sistema de mercado global ha fracasado
Tenemos que relocalizar la producción, poner en práctica la economía circular y dotarnos de una renta básica universal para todos.

Sexta lección: Somos los custodios de la tierra, no sus dueños
La naturaleza está usando el confinamiento para recuperarse del daño que hemos causado. Debemos restaurar la justicia ambiental en el mundo.

Séptima lección: Los trabajadores esenciales son auténticos héroes. Las mujeres están en primera línea
La contribución de las mujeres debe reconocerse en la jerarquía social; las que son invisibles deben poder disfrutar plenamente a sus derechos.

Octava lección: El reloj tiene que desacelerarse
El confinamiento nos ha obligado a anteponer los lazos sociales, la paciencia, la compasión: hay que mantener esto en el futuro.

Novena lección: Necesitamos seguridad humana, social y ecológica
Nos comprometemos a una recuperación y una transición justas en nuestro país, en Europa y en todo el mundo.

Décima lección: El futuro debe ser diferente del pasado
Debemos aprender de estas lecciones y actuar juntos.

¿Hay oportunidad de aprender más después de la crisis? ¿Somos capaces de convertir la crisis en nuevas oportunidades?
Tengo el convencimiento de que el futuro será diferente del pasado.