El Comité Económico y Social Europeo (CESE) ha instado al Parlamento Europeo, al Consejo de la UE y a los Estados miembros a que modifiquen con urgencia el Acta Electoral de 1976 de manera que se garantice que todos los ciudadanos de la UE con discapacidad puedan ejercer efectivamente su derecho de voto en las elecciones al Parlamento Europeo de 2024.

En su Dictamen sobre el tema La necesidad de garantizar a las personas con discapacidad el derecho real de voto en las elecciones al Parlamento Europeo, aprobado el 2 de diciembre, el CESE pide que en el texto del Acta se aclaren los principios de universalidad, secreto y carácter directo del sufragio.

Esto pondría fin a la discriminación contra los votantes con discapacidad derivada de las normas o disposiciones vigentes en los distintos Estados miembros, que difieren considerablemente de un país a otro. También podría servir para eliminar los obstáculos jurídicos o técnicos que existen actualmente en Europa y privan de su derecho de voto a millones de personas.

El Dictamen es continuación del documento informativo del CESE, que había llegado a la conclusión de que, debido a estos obstáculos, ni un solo país de la UE podía garantizar que todas las elecciones fueran plenamente accesibles a todos

Las conclusiones del documento, publicado dos meses antes de las elecciones al Parlamento Europeo de 2019, fueron confirmadas posteriormente por noticias e informes poselectorales de los medios de comunicación y de organizaciones de la sociedad civil.

«El CESE considera que esta discriminación es inaceptable y contraria a los valores fundamentales de la UE, a los Tratados y a importantes actos jurídicos y políticos internacionales», aseveró Krzysztof Pater, ponente del Dictamen y autor del documento informativo.

«Lo que pedimos tiene que ver con el principio de igualdad de derechos para todos. ¿Cómo es posible que en pleno siglo XXI haya millones de ciudadanos de la UE con discapacidad que no pueden ejercer su derecho de voto y que los responsables políticos no hagan prácticamente nada al respecto? Se trata de una cuestión clave para la democracia de la UE. Sobre todo, es una cuestión de dignidad humana», recalcó el Sr. Pater.

El CESE considera que las prácticas actuales que discriminan a los ciudadanos de la UE con discapacidad pueden eliminarse rápidamente modificando el Acta Electoral de manera que sea obligatorio que los países de la UE apliquen normas que garanticen a estas personas el ejercicio efectivo de su derecho de voto.

Estas normas incluyen una declaración que haga constar que la legislación nacional de los Estados miembros no podrá privar a ningún ciudadano de la UE del derecho de voto en las elecciones al Parlamento Europeo a causa de una discapacidad o enfermedad.

Las normas necesarias para aclarar los principios de carácter directo y de secreto garantizarán que todas las personas con discapacidad —sea esta cual sea— puedan votar sin asistencia y en secreto. (ll)