El Consejo contribuiría a afrontar las numerosas crisis que afectan actualmente a los sistemas alimentarios y anticipar los retos futuros que se presentarán con la adhesión de Ucrania a la UE.

El sistema alimentario de la Unión Europea se enfrenta actualmente a múltiples crisis, ya que aborda retos medioambientales, climáticos, sanitarios y sociales. La perspectiva de la futura adhesión de Ucrania también plantea problemas y se prevé que requiera una reforma de la PAC. Para afrontar estos cambios de la mejor manera posible, el CESE propone crear un Consejo Europeo de Política Alimentaria (CEPA), con vistas al próximo Marco sobre Sistemas Alimentarios Sostenibles.

Este Consejo puede contribuir a acelerar la convergencia de las políticas de la UE, nacionales y locales y, lo que es más importante, a mejorar la política alimentaria de la UE. La ponente del Dictamen, Piroska Kállay, señaló: «Creemos firmemente que la inclusión y el diálogo entre las distintas autoridades y partes interesadas del sistema alimentario aumentarán la calidad y la legitimidad de la elaboración de políticas alimentarias y que un Consejo Europeo de Política Alimentaria es una herramienta útil para lograr un enfoque más integrado, participativo y democrático de la gobernanza alimentaria».

Al CESE, que ya está dispuesto para acoger al CEPA, le gustaría que este se basara en la Plataforma Europea de Partes Interesadas de la Economía Circular, de la que es responsable junto con la Comisión.

El CEPA promovería el desarrollo sostenible y equilibrado de las zonas rurales y urbanas. Contaría con la participación de académicos, científicos, representantes de la cadena agroalimentaria, organizaciones de la sociedad civil, educadores, representantes de la juventud y responsables políticos de la UE. Con el tiempo, también incluiría a representantes de las autoridades y entes locales, regionales y nacionales, garantizando una participación equitativa de los representantes de los Estados miembros a escala de la UE. (ks)