El Comité Económico y Social Europeo (CESE) celebra la propuesta del Plan de acción de la UE sobre las sinergias entre las industrias civil, de la defensa y espacial. El Plan de acción puede reforzar la autonomía estratégica y la soberanía tecnológica de Europa, mejorar la seguridad de los ciudadanos e impulsar la competitividad, el crecimiento económico y el empleo. Por consiguiente, el CESE pide una aplicación rápida, enérgica y ambiciosa de las once acciones previstas en el Plan.

El CESE ha aprobado un Dictamen sobre el Plan de acción de la UE sobre las sinergias entre las industrias civil, de la defensa y espacial, en el que se pronunció sobre el Plan de acción de la Comisión Europea destinado a mejorar las sinergias entre los instrumentos financiados por la UE, facilitando al mismo tiempo el intercambio de ideas entre las industrias civil, de la defensa y espacial.

Una de las innovaciones más importantes y duraderas de la industria del automóvil procede de la industria de la defensa, aquí en Europa. Tras trabajar en los asientos expulsores de los aviones de caza para una empresa aeronáutica europea, Nils Ivar Bohlin, un ingeniero mecánico sueco, procedió a diseñar un nuevo cinturón de seguridad para una empresa automovilística europea. Inspirado en el arnés que utilizaban los pilotos de avión, el cinturón de seguridad de tres puntos se ha convertido en un estándar mundial de la industria del automóvil y ha permitido salvar más de un millón de vidas desde su introducción.

El CESE considera que el Plan de acción es un pilar de la estrategia industrial de la UE y este ejemplo ilustra cómo puede garantizar el intercambio de ideas entre las industrias civil, de la defensa y espacial y centrarse en mejorar el vínculo crucial entre el espacio, la defensa y la seguridad.

El ponente del Dictamen, Manuel García Salgado, afirmó: «Entre otras cosas, una prioridad clave debe ser la adopción de nuevas tecnologías digitales y otras tecnologías emergentes en materia de defensa y seguridad. Para facilitarlo, es preciso garantizar que las iniciativas pertinentes del ámbito civil tengan en cuenta desde el principio los requisitos de los ámbitos de defensa y seguridad, lo que también ayudará a optimizar el alcance y la eficiencia de los instrumentos de financiación específicos en estos ámbitos».

La diversidad es esencial para la innovación, también en las industrias de la defensa y espacial. Por consiguiente, el CESE pide una mayor inclusión de las mujeres y los jóvenes a través de las políticas de contratación, retención y promoción del personal.

El coponente, Jan Pie, aseveró: «Europa es hoy un líder mundial en tecnología, pero este liderazgo se ve cada vez más cuestionado por la inversión masiva de EE. UU. y China en nuevas tecnologías digitales y otras tecnologías emergentes, como la inteligencia artificial, el internet de las cosas, la cadena de bloques, etc. Esto supone un reto para la competitividad de Europa, pero también para su autonomía en sectores estratégicos como la seguridad o la defensa».

Pietro de Lotto, presidente de la Comisión Consultiva de las Transformaciones Industriales del CESE, declaró: «El tema es sin duda un ejemplo de cómo perseguir una soberanía tecnológica sana y no agresiva». (ks)