por el Grupo de Trabajadores del CESE

El Grupo de Trabajadores del CESE acoge con gran satisfacción la iniciativa sobre diálogo social publicada recientemente por la Comisión Europea. Se trata de una señal clara para los trabajadores y ciudadanos de la UE que afrontan en la actualidad una grave crisis por el coste de la vida.

Los acuerdos entre los interlocutores sociales sobre salarios justos y condiciones de trabajo dignas pueden ser medidas eficaces para mitigar los efectos de la inflación en las familias trabajadoras, como lo fueron durante la pandemia, cuando la negociación colectiva en toda Europa hizo posibles los regímenes de reducción de jornada, el teletrabajo y los protocolos de salud y seguridad y sentó las bases para una recuperación más justa.

El diálogo social y la negociación colectiva son por ello la espina dorsal del modelo social europeo y un elemento básico de la democracia y del crecimiento económico sostenible, y como tales deben protegerse.

Sin embargo, el diálogo social dista mucho de ser una realidad en todos los lugares de Europa, ya que en algunos Estados miembros los interlocutores sociales no tienen la suficiente capacidad organizativa, y las modalidades de empleo más recientes como el trabajo en plataformas suelen estar menos representadas. En las últimas décadas, el porcentaje de trabajadores cubierto por convenios colectivos de ámbito nacional ha disminuido significativamente.

Por ello acogemos con gran satisfacción la iniciativa de la Comisión Europea como un paso en la dirección correcta, aunque hará falta mayor claridad sobre el papel de los Estados miembros en el establecimiento de mecanismos vinculantes para la participación de los interlocutores sociales. (mg)