El premio de este año logró reunir hasta cincuenta y ocho candidaturas de particulares, empresas privadas y organizaciones de la sociedad civil de muchos Estados miembros de la UE, reflejo de su amplia difusión geográfica. 

El premio de este año logró reunir hasta cincuenta y ocho candidaturas de particulares, empresas privadas y organizaciones de la sociedad civil de muchos Estados miembros de la UE, reflejo de su amplia difusión geográfica.

Las candidaturas engloban un amplio abanico de temas, que van desde la participación y la capacitación de la juventud hasta la cohesión y la inclusión sociales, pasando por la alfabetización mediática y la desinformación, los derechos humanos y la igualdad de género.

Muchas iniciativas abordan la raíz del problema de la polarización y contribuyen a su prevención.

Algunas iniciativas, como EUth Voices for Social Change («Voces de la juventud de la UE por el cambio social»), dirigida por la organización sin ánimo de lucro Youthmakers Hub de Grecia, tienen por objeto capacitar a las personas jóvenes para que promuevan cambios positivos en sus comunidades. Estos proyectos combaten el efecto pernicioso de la polarización y cimentan una cultura de tolerancia, al animar a la ciudadanía a participar en diálogos constructivos y a oponerse a los discursos divisorios, por ejemplo con talleres de alfabetización digital y de elaboración de pódcast.

Otros proyectos hacen frente a los discursos polarizadores y a la radicalización; buscan colmar las brechas culturales, étnicas y generacionales, superar las divisiones sociales, fomentar el mutuo entendimiento y la cooperación, proteger los derechos fundamentales e infundir cohesión social.

DEMDIS Digital Discussion, una iniciativa lanzada por DEMDIS en Eslovaquia, consiste en la creación de una nueva plataforma de software para albergar debates digitales desde la equidad, incluso sobre temas controvertidos. Los usuarios votan sobre las intervenciones y se distribuyen en grupos de opinión separados. Al buscar un terreno de entendimiento, el proyecto tiende puentes entre estos bandos polarizados.

La Guía de Derechos Humanos de The Baltic Human Rights Society es un ejemplo de la manera en que la sociedad civil puede colaborar para defender los derechos fundamentales. La Guía funciona como plataforma educativa en materia de derechos humanos y ofrece explicaciones multilingües sobre cómo pueden y deben funcionar los derechos humanos en situaciones específicas de la vida cotidiana.

Las candidaturas de este año incluyeron asimismo diversos planteamientos culturales y artísticos para abordar la polarización, como el Atlas geopolítico de la cultura y de los medios independientes en Europa de la asociación Arty Farty. Esta iniciativa hace hincapié en los temas prioritarios de una red de organizaciones culturales y de medios de comunicación independientes en toda Europa, por ejemplo la inclusión, la mitigación de las divisiones territoriales o la necesidad de luchar contra la desinformación. Son proyectos que demuestran que la cultura y los medios de comunicación pueden desempeñar un papel transformador en la despolarización de la sociedad.

 

La 15.ª edición del Premio Sociedad Civil del CESE ha distinguido a tres asociaciones procedentes respectivamente de Eslovaquia, Bélgica y Francia, cuya lucha contra la polarización negativa es fuente de inspiración en toda Europa. Los galardonados se dieron a conocer el 20 de marzo en el transcurso de una ceremonia de entrega de premios celebrada durante la Semana de la Sociedad Civil.  

La 15.ª edición del Premio Sociedad Civil del CESE ha distinguido a tres asociaciones procedentes respectivamente de Eslovaquia, Bélgica y Francia, cuya lucha contra la polarización negativa es fuente de inspiración en toda Europa. Los galardonados se dieron a conocer el 20 de marzo en el transcurso de una ceremonia de entrega de premios celebrada durante la Semana de la Sociedad Civil.  

El premio en metálico se dividió entre los tres primeros clasificados, y la asociación ganadora recibió 14 000 EUR. El segundo premio se concedió a los otros dos finalistas, que recibieron 9 000 EUR cada uno.

PRIMER PREMIO: la Asociación Eslovaca de Debate, por «La Olimpiada del Pensamiento Crítico»

La Asociación Eslovaca de Debate (SDA) es una ONG de Eslovaquia, cuya misión es promover la amplitud de miras y el pensamiento crítico, y también fomentar la ciudadanía activa entre la juventud eslovaca. A través de una serie de programas, la SDA enseña a los jóvenes a evaluar hechos y opiniones, formular sus propios argumentos y analizar de manera crítica la información que difunden los medios de comunicación para encontrar fuentes creíbles. De este modo, se crea un espacio para un debate abierto y público sobre las cuestiones clave a las que se enfrenta la sociedad eslovaca.

Uno de los programas de mayor éxito, que se puso en marcha en 2021, es «La Olimpiada del Pensamiento Crítico». Esta iniciativa innovadora ya ha sido objeto de una amplia aceptación, con la participación el año pasado de unos 9 000 alumnos de más de trescientos centros escolares. Se trata de un concurso destinado a aumentar la resiliencia de los alumnos frente a la desinformación. La desinformación hace estragos en Eslovaquia donde el 61 % de la población desconfía de los medios de comunicación y más de la mitad cree en teorías de la conspiración. La Olimpiada trabaja para hacer frente a este reto de manera directa mediante el desarrollo de la alfabetización mediática y la modificación de los hábitos de consumo de los jóvenes.

En este concurso de tres rondas, dirigido a tres grupos de edad (entre los cursos 8.º y 13.º), los alumnos se enfrentan a una serie de retos mediáticos del mundo real. Las tareas están diseñadas para reflejar contenidos a los que pueden estar expuestos los alumnos en su vida cotidiana. Analizan vídeos de TikTok, verifican contenidos creados por la IA, evalúan publicaciones de Instagram e intentan distinguir entre la realidad y la información errónea. Los alumnos también participan en un debate público en el que exponen sus argumentos ante sus compañeros.

«La Olimpiada del Pensamiento Crítico contribuye a la despolarización de la sociedad, pues enseña a miles de estudiantes a aceptar perspectivas diversas, reconocer los sesgos cognitivos y articular sus puntos de vista de manera constructiva», afirmó Richard Vaško, fundador y coordinador del programa. «Al reforzar el pensamiento crítico y la alfabetización mediática a través de este proyecto basado en las capacidades, empoderamos a los jóvenes para que resistan ante la desinformación y participen con discernimiento en los debates sociales».

SEGUNDO PREMIO: la asociación francesa Reporters d’Espoirs, por su «Prix Européen Jeunes Reporters d'Espoirs»

Reporters d’Espoirs es una organización sin ánimo de lucro, creada en 2003, que impulsó el enfoque muy generalizado de «periodismo de soluciones» para responder a los retos a los que se enfrenta la sociedad hoy en día. La asociación anima a los periodistas a adoptar esta actitud positiva y recompensa, mediante una serie de premios, las mejores innovaciones periodísticas y editoriales de profesionales del sector y jóvenes.

El «Prix Européen Jeunes Reporters d'Espoirs» es una iniciativa destinada a recompensar y formar a periodistas en el periodismo de soluciones en lengua francesa. Este programa polifacético ofrece a los candidatos la oportunidad de aprender periodismo de soluciones a través de un curso en línea organizado en colaboración con la Escuela de Periodismo de Aix-Marsella. Cada candidato cuenta además con un tutor que le ayuda a perfeccionar su expresión oral y escrita, y recibe formación en el arte de la presentación. Asimismo, se invita a los ganadores a un viaje de estudios de 48 horas en París, durante el cual se reúnen con otros periodistas y expertos afines de toda Europa. A continuación, se conceden premios a seis ganadores por un importe total de 10 000 EUR.

«La lucha contra la polarización es consustancial al método del periodismo de soluciones que consiste en mostrar la complejidad del mundo, la diversidad de agentes que actúan a todos los niveles y en todos los países, juntos o por separado, al tiempo que describe la capacidad de difusión de las iniciativas emprendidas a escala local», declaró Gilles Vanderpooten, director de Reporters d’Espoirs.

Durante sus tres primeras ediciones, el premio recibió más de cuatrocientas candidaturas de veinticinco países. La edición actual, que es la cuarta, va camino de superar las trescientas candidaturas. La asociación ya ha ayudado a más de setenta y cinco candidatos a perfeccionar su expresión oral y escrita en francés.

La idea es fácil de reproducir y el equipo ya está en conversaciones con periodistas españoles, italianos y belgas para colaborar con ellos y seguir difundiendo la iniciativa.

«Nuestra ambición es extender el premio del mundo francófono a otros contextos lingüísticos de la Unión Europea», aseguró el Sr. Vanderpooten. «Esta es la clave para que cada vez más jóvenes participen en la “Europa de las soluciones”».

TERCER PREMIO: la asociación belga FEC Diversité asbl, por su proyecto «ESCAPE GAME EXTREME DROITE pour se désintoxiquer».

Las ideologías de derechas se están afianzando en Europa y en todo el mundo. Los partidos de extrema derecha están ganando terreno y el populismo va en aumento. La asociación belga sin ánimo de lucro FEC Diversité ha desarrollado un método, dirigido a profesores, sindicatos y ciudadanos de a pie, para contrarrestar estas opiniones.

«ESCAPE GAME EXTREME DROITE pour se désintoxiquer» es un juego de estrategia que permite a los jugadores «desintoxicarse» de las ideas de extrema derecha de manera divertida y atractiva. Se informa a los jugadores de que han sido infectados por ideologías de extrema derecha y deben descontaminarse realizando una serie de tareas. De este modo, aprenden cómo se difunden y amplifican en la sociedad las ideas de extrema derecha.

Los jugadores se dividen en cuatro distritos, cada uno con pruebas específicas que deben superar. En el distrito A, los participantes dialogan sobre el impacto de la extrema derecha en el lugar de trabajo, mediante interacciones con diecinueve objetos. En el distrito B, leen fragmentos de testimonios reales de migrantes para comprender su recorrido hasta Europa. En el distrito C, el audio de un «discurso de extrema derecha» va acompañado de una serie de imágenes. En el Distrito D, los jugadores deben preparar un informe sobre un partido de extrema derecha antes de completar unos crucigramas.

En este juego inmersivo también participan ayudantes, que llevan trajes y máscaras antigás y cuyas voces están modificadas. La idea es estimular los cinco sentidos, a través de los diferentes retos, para que los participantes experimenten plenamente y tomen conciencia de los riesgos que corre la democracia en Europa.

Desde su presentación en junio de 2023, casi un millar de personas se han «desintoxicado», y también participan en el juego sindicatos de trabajadores, organizaciones y escuelas, tanto en Bélgica como en otros países. También han participado en el juego personas de Francia y Bulgaria, con el fin de recrearlo en otros lugares.

«Estamos orgullosos de haber desarrollado una herramienta educativa innovadora que aborda el tema de las ideas de extrema derecha de manera atractiva e interactiva», afirmó Malika Borbouse, de FEC Diversité. «Al fomentar el diálogo y la reflexión colectiva, nuestra iniciativa ha contribuido a reducir las tensiones y a promover una sociedad más inclusiva».

El Comité Económico y Social Europeo (CESE) acoge con satisfacción la nueva «visión de la agricultura y la alimentación», una hoja de ruta para la reforma destinada a reforzar la posición de los agricultores y erigir sistemas alimentarios sostenibles. No obstante, el CESE exige una mayor ambición a la hora de abordar la política agrícola común (PAC).

El Comité Económico y Social Europeo (CESE) acoge con satisfacción la nueva «visión de la agricultura y la alimentación», una hoja de ruta para la reforma destinada a reforzar la posición de los agricultores y erigir sistemas alimentarios sostenibles. No obstante, el CESE exige una mayor ambición a la hora de abordar la política agrícola común (PAC).

La visión, debatida durante el pleno del CESE del 27 de marzo, contempla medidas para impulsar el poder de negociación de los agricultores, aumentar la transparencia de la cadena de suministro y mejorar el diálogo sobre política alimentaria. Christophe Hansen, comisario de Agricultura de la UE, la ha descrito como una «respuesta específica a los llamamientos en favor de un sector agroalimentario competitivo, justo y resiliente» y ha recalcado la importancia de colaborar estrechamente con todas las partes interesadas, en particular con la sociedad civil.

Oliver Röpke, presidente del CESE, señaló que la visión refleja muchas de las prioridades del Comité, al afirmar que «reconoce el papel fundamental que desempeñan todos los operadores agroalimentarios a la hora de garantizar la sostenibilidad y la competitividad», tras lo cual añadió que las recomendaciones del CESE han llegado a ser más audaces que las propuestas de la Comisión en algunos ámbitos.

Los miembros del CESE han acogido favorablemente las iniciativas destinadas a reforzar las funciones de los productores en negociaciones y contratos. Así, Stoyan Tchoukanov, ponente del Dictamen del CESE Modificación del Reglamento por el que se crea la organización común de mercados (OCM), afirmó, en lo atinente al refuerzo de la posición de los agricultores en la negociación y celebración de contratos, que «los contratos escritos provistos de una cláusula de revisión impulsarán la transparencia y el poder de negociación de los agricultores».

La Comisión tiene previsto asimismo mejorar la cooperación en todo el sistema alimentario mediante la promoción de una producción sostenible y una alimentación más saludable. Emilie Prouzet, ponente del Dictamen del CESE Nuevas normas sobre el control del cumplimiento transfronterizo frente a las prácticas comerciales desleales, considera que tal medida supone un primer paso para apoyar a los agricultores sin incurrir en inseguridad jurídica.

La visión comprende el compromiso de instaurar un nuevo sistema europeo de gestión de riesgos y crisis que da respuesta a los llamamientos del CESE en favor de la creación de instrumentos más sólidos de gestión de las perturbaciones medioambientales, climáticas y del mercado. Además, está previsto que se adopte una estrategia en materia de relevo generacional que apoye a los jóvenes agricultores concediéndoles acceso a tierras, capacidades de inversión e infraestructuras rurales.

Pese al gran apoyo que ha recabado, la visión sigue suscitando inquietud. Quienes participaron en el debate señalaron las dificultades que plantea examinar la reforma de la PAC posterior a 2027 sin conocer con claridad el próximo presupuesto de la UE. En este sentido, el CESE también pide que las condiciones sociales se apliquen con mayor rigurosidad y advierte de que la visión no aborda plenamente cuestiones como la concentración del mercado y la especulación financiera que afecta a los precios de los alimentos.

El CESE ha reafirmado su papel como socio clave para materializar la visión de la Comisión en una política y se ha comprometido a mantener una cooperación constante, a fin de velar por la protección de los intereses de agricultores, productores, trabajadores y consumidores en la configuración del futuro de la agricultura de la UE. (ks)

La carga de reforzar la cohesión para despolarizar la sociedad recae en las organizaciones de la sociedad civil, que tienen la fuerza y la motivación para proteger los espacios cívicos y democráticos. Este fue el mensaje clave de la Semana de la Sociedad Civil, que ha organizado por segundo año consecutivo el Comité Económico y Social Europeo (CESE) para debatir la alarmante tendencia a una polarización generalizada en las sociedades de la UE.

La carga de reforzar la cohesión para despolarizar la sociedad recae en las organizaciones de la sociedad civil, que tienen la fuerza y la motivación para proteger los espacios cívicos y democráticos. Este fue el mensaje clave de la Semana de la Sociedad Civil, que ha organizado por segundo año consecutivo el Comité Económico y Social Europeo (CESE) para debatir la alarmante tendencia a una polarización generalizada en las sociedades de la UE.

Más de ochocientas personas, entre ellas representantes de organizaciones de la sociedad civil, ONG y grupos juveniles, además de partes interesadas y periodistas, se reunieron en el CESE del 17 al 20 de marzo con motivo de la Semana de la Sociedad Civil para intercambiar puntos de vista y debatir la manera de reforzar la cohesión y la participación en sociedades polarizadas.

En la Semana de la Sociedad Civil se celebraron catorce sesiones organizadas por miembros del Grupo de Enlace del CESE y socios del Día de la Iniciativa Ciudadana Europea (ICE), incluida la ceremonia de entrega del Premio Sociedad Civil del CESE. Los participantes elaboraron un conjunto completo de medidas ejecutables y demandas clave para unas sociedades más cohesionadas, en particular:

  • reforzar la cohesión mediante la educación y la cultura;
  • proporcionar viviendas asequibles y sostenibles;
  • impulsar la participación pública a través de la ICE;
  • garantizar una transición justa inclusiva y un crecimiento azul y verde;
  • concebir una estrategia europea sólida para la sociedad civil;
  • reforzar el apoyo y la financiación de las organizaciones de la sociedad civil;
  • involucrar a la juventud en la configuración de una Europa más fuerte y resiliente;
  • impulsar la innovación y la tecnología por el bien común.

En la sesión de clausura, Oliver Röpke, presidente del CESE, declaró: «Al dar por concluida esta segunda edición de la Semana de la Sociedad Civil, me siento profundamente inspirado por la energía, la resiliencia y el compromiso de los agentes de la sociedad civil de toda Europa. La Semana ha demostrado que una sociedad civil unida es capaz de aportar soluciones que refuercen nuestra democracia, fomenten la cohesión social y construyan una Europa que esté verdaderamente al servicio de su ciudadanía».

En nombre de la Comisión Europea, Henna Virkkunen, vicepresidenta ejecutiva para la Soberanía Tecnológica, la Seguridad y la Democracia, hizo hincapié en el papel crucial de las organizaciones de la sociedad civil para orientar a las sociedades en consonancia con los valores europeos fundamentales.

Victor Negrescu, vicepresidente del Parlamento Europeo, instó enérgicamente a las organizaciones de la sociedad civil a que pasaran a la acción y dieran muestras de su fortaleza para responder a la retórica agresiva: «Necesitamos una sociedad civil robusta y capaz de forjar una auténtica alianza con los responsables de la toma de decisiones para que juntos podamos construir una sociedad cohesionada, con incidencia real en la vida de las personas».

Los representantes de estas organizaciones subrayaron que la sociedad civil no es un mero proveedor de servicios, sino un componente esencial de los sistemas democráticas y participativos. Nataša Vučković, secretaria general de la organización serbia Centre for Democracy Foundation, expresó su optimismo en cuanto al papel fundamental que está llamada a desempeñar la sociedad civil en la lucha contra las causas profundas y la propagación de la retórica antidemocrática y antieuropea, tanto en la UE como en los países candidatos. Para ello, es preciso explicar lo que hace la Unión Europea y velar por que sus beneficios lleguen a todos los ciudadanos en su vida cotidiana. (at)

El emblemático Premio Sociedad Civil del CESE, que hasta la fecha se ha concedido en quince ocasiones, galardona proyectos que adoptan un enfoque especialmente creativo e innovador respecto de cuestiones muy pertinentes para la UE.

El emblemático Premio Sociedad Civil del CESE, que hasta la fecha se ha concedido en quince ocasiones, galardona proyectos que adoptan un enfoque especialmente creativo e innovador respecto de cuestiones muy pertinentes para la UE.

Puede presentar candidaturas cualquier organización de la sociedad civil registrada oficialmente en la Unión Europea que actúe a escala local, regional, nacional o europea. También pueden aspirar al Premio las personas residentes en la UE, así como las entidades que estén registradas u operen en la Unión, siempre que sus proyectos se conciban estrictamente sin ánimo de lucro.

Todas las iniciativas y proyectos que opten al Premio deben llevarse a cabo en la UE y deben haberse realizado o estar en curso antes de la fecha límite para la presentación de candidaturas.

El objetivo del Premio es concienciar sobre la extraordinaria contribución de la sociedad civil a crear una identidad y una ciudadanía europeas y promover los valores comunes que apuntalan la integración europea.

Cada año se elige un tema diferente: en 2023, los proyectos se centraron en la salud mental; en 2022, el CESE concedió el Premio con carácter excepcional a dos temas, a saber, la juventud y Ucrania; en 2021, el Premio reconoció los proyectos climáticos que promovían una transición justa; en 2020, a título excepcional, el CESE sustituyó su Premio Sociedad Civil por un Premio Solidaridad Civil dedicado a la lucha contra la COVID-19. Otros temas anteriores fueron la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer, las identidades europeas y el patrimonio cultural, y la migración.

En octubre de 2024, se puso en marcha el 15.º Premio Sociedad Civil del CESE sobre la lucha contra la polarización perjudicial de la sociedad europea.

La polarización es un tema que adquiere ahora más urgencia que nunca. En un contexto de múltiples crisis que se solapan, como la pandemia de COVID-19, la guerra de Rusia en Ucrania y la inestabilidad social y económica generalizada, ha aumentado la desconfianza en las instituciones y autoridades públicas, lo que representa un caldo de cultivo para la polarización perjudicial.

La sociedad civil desempeña un papel clave en la lucha contra esta desconfianza y en la vigilancia de los focos de polarización en línea y fuera de línea, mejorando la cohesión social y defendiendo los ideales democráticos. Junto con las autoridades públicas y la sociedad civil, el Premio puede ayudar a proteger la democracia liberal de las tendencias autoritarias.

Por este motivo, el CESE ha decidido laurear en la presente edición de su Premio Sociedad Civil a iniciativas sin ánimo de lucro que intervengan eficazmente mediante la aplicación de medidas preventivas, de alerta temprana y, en caso necesario, de distensión que garanticen la defensa de los valores democráticos, que la polarización no se vuelva perjudicial y que la retórica partidista no se traduzca en actos de violencia.

«Enseñamos a los estudiantes que los hechos deben comprobarse, pero que las opiniones deben debatirse con respeto. El verdadero pensamiento crítico respeta la pluralidad de opiniones», afirma Richard Vaško, de la Asociación Eslovaca de Debate (SDA). La Asociación fue galardonada con el Premio Sociedad Civil del CESE —que este año se dedicó a la lucha contra la polarización— por su iniciativa «La Olimpiada del Pensamiento Crítico». Richard, cuyo proyecto ganó el primer premio, nos habló de la Olimpiada y de por qué la enseñanza del pensamiento crítico es crucial en el actual mundo dominado por la polarización y la desinformación.

«Enseñamos a los estudiantes que los hechos deben comprobarse, pero que las opiniones deben debatirse con respeto. El verdadero pensamiento crítico respeta la pluralidad de opiniones», afirma Richard Vaško, de la Asociación Eslovaca de Debate (SDA). La Asociación fue galardonada con el Premio Sociedad Civil del CESE —que este año se dedicó a la lucha contra la polarización— por su iniciativa «La Olimpiada del Pensamiento Crítico». Richard, cuyo proyecto ganó el primer premio, nos habló de la Olimpiada y de por qué la enseñanza del pensamiento crítico es crucial en el actual mundo dominado por la polarización y la desinformación.

¿Podrías describir un juego o una fase de la Olimpiada del Pensamiento Crítico? ¿Nos puedes dar un ejemplo de tarea o pregunta?

La Olimpiada del Pensamiento Crítico consta de una fase en las escuelas participantes y otra a escala regional; en ambas los estudiantes participan en pruebas resolviendo una serie de tareas. Para realizar estas pruebas, que duran de una a dos horas, se dispone siempre de acceso a internet y a herramientas de verificación de datos en línea. Los desafíos giran en torno a la alfabetización mediática, la detección de falacias lógicas, manipulaciones o sesgos, la interpretación de datos y estudios y la formulación por parte de los concursantes de sus propios argumentos.

Por ejemplo, en un caso reciente, se pidió a los estudiantes que elaboraran por escrito un argumento en torno a si deberían instalarse cámaras de seguridad en las escuelas para aumentar la seguridad, una cuestión de actualidad en el debate público eslovaco. En otra prueba se les pedía analizar un vídeo viral de TikTok en el que se daba pábulo a una teoría conspiratoria sobre Taylor Swift, y detectar en él elementos característicos del pensamiento conspirativo. En un tercer reto, se les hacía ver dos vídeos y tenían que decidir cuál de ellos había sido generado mediante IA y cuál era auténtico.

Todas las pruebas anteriores son accesibles públicamente (en eslovaco) en www.okm.sk.

¿Qué esperas lograr con la Olimpiada? ¿Qué te movió a iniciar el proyecto?

Nuestro objetivo es ayudar a los estudiantes —en la edad en que empiezan a utilizar las redes sociales y consumir contenidos digitales— a desarrollar las capacidades para navegar por este espacio de forma crítica, responsable y reflexiva. Gracias a las observaciones que se reciben regularmente después de cada fase y a los cursos de aprendizaje electrónico que se ofrecen para la preparación, los estudiantes adquieren hábitos y herramientas transferibles que pueden aplicar en la vida cotidiana. En última instancia, nuestro objetivo es formar a una generación de jóvenes que estén informados, sean resilientes frente a la desinformación y también capaces de liderar un diálogo constructivo y basado en datos contrastados.

Pusimos en marcha este proyecto como respuesta a una laguna crítica de nuestro sistema educativo: la alfabetización mediática y el pensamiento crítico siguen estando muy poco presentes en los planes de estudios oficiales. En Eslovaquia, más de la mitad de los alumnos nunca han tenido ocasión de aprender en la escuela a evaluar si una información determinada es fiable, y solo el 16 % de los jóvenes comprueban de forma regular la información procedente de los medios de comunicación. Como consecuencia de ello, el 56 % de la población tiende a creer teorías conspirativas o mentiras flagrantes. Queríamos cambiar esta situación mediante una acción que tuviera impacto y pudiera aplicarse a gran escala en las escuelas de todo el país.

¿Por qué crees que desarrollar el pensamiento crítico es tan importante en el contexto actual? ¿Tenemos posibilidades de ganar la guerra contra las noticias falsas?

Las noticias falsas siempre han existido bajo diferentes formas, pero ahora vivimos en una época de sobrecarga de información sin precedentes. En un contexto en el que las redes sociales representan la principal fuente de noticias para muchos jóvenes, cualquiera puede difundir fácilmente desinformación, información falsa o incitar al odio. Aprender a filtrar y navegar por este por este caótico entorno informativo se ha convertido en una capacidad esencial en nuestras vidas.

Con todo, nunca «ganaremos» por completo la guerra contra las noticias falsas: se trata de un blanco móvil, en constante evolución. Pero lo que podemos hacer es proporcionar herramientas a los jóvenes que les permitan poder orientarse mejor en este entorno, formular las preguntas acertadas y reflexionar antes de compartir algún contenido.

¿Qué comentarios has recibido de tu proyecto? ¿Podrías darnos un ejemplo?

Recopilamos información detallada después de cada fase, y las respuestas son abrumadoramente positivas. Por ejemplo, el 93 % de los profesores cuyos estudiantes participaron en la Olimpiada afirmaron que la experiencia les ha ayudado a aumentar la resiliencia de sus alumnos frente a la desinformación y los bulos. Además, nuestro «índice de promotores neto» (Net Promoter Score), un indicador clave que mide la satisfacción de los usuarios— alcanzó un +76 en la última fase, que se considera excelente.

¿Qué consejos darías a otras organizaciones de la sociedad civil para que obtengan resultados positivos en actividades y programas similares?

Cada país y contexto son diferentes, y las organizaciones locales son las que mejor saben lo que funciona en sus comunidades respectivas. Estos son algunos de los principios que nos han dado buenos resultados a nosotros:

En primer lugar, y lo más importante, no decimos a los jóvenes qué es lo que tienen que pensar. El verdadero pensamiento crítico respeta la pluralidad de puntos de vista. Si los alumnos sienten que sus opiniones no son tenidas en cuenta, o que se les dice lo que tienen que pensar, pierden interés. Les enseñamos que los hechos deben comprobarse, pero que las opiniones deben debatirse con respeto.

En segundo lugar, la accesibilidad y la inclusividad son fundamentales. A menos que «rompamos la burbuja» y salgamos de las escuelas de élite, no tendremos un impacto real. Nuestro programa es gratuito, totalmente en línea, fácilmente accesible y también está disponible en la lengua de nuestra minoría étnica más grande. Este año, el 53 % de los participantes procedían de escuelas secundarias de formación profesional.

En tercer lugar, hay que pensar desde el principio en la escalabilidad y aprovechar las nuevas tecnologías para lograrla. Utilizamos la IA para evaluar las respuestas abiertas, lo que nos permite mantener una experiencia educativa de alta calidad sin recurrir a pruebas de tipo test. Si bien es cierto que la era digital ha planteado serios retos, también nos proporciona potentes herramientas para abordarlos.

Richard Vaško es miembro de la Asociación Eslovaca de Debate (SDA) desde que tenía doce años. Durante el instituto fue campeón de la Liga nacional eslovaca de debate, y llegó a representar a Eslovaquia en los campeonatos mundiales de debate escolar. Se graduó en Derecho, Ciencias Políticas y Filosofía en la Universidad de Warwick (Reino Unido), y en la actualidad cursa los estudios del Máster en Educación (Conocimiento, Poder, Política) de la Universidad de Cambridge.

Trabaja en la SDA desde 2021, donde fundó la Olimpiada del Pensamiento Crítico, iniciativa de la que ahora es coordinador. También ha colaborado con el equipo de Comunicación Estratégica del Ministerio de Educación eslovaco (StratCom) y ha sido coautor de manuales de formación del profesorado sobre alfabetización mediática para el Instituto Nacional de Educación y Juventud. Junto a su trabajo de investigación, organiza una escuela multiétnica de verano para niños desfavorecidos con el Instituto Mathias Bel, una ONG que trabaja con las minorías étnicas y las comunidades gitanas marginadas de Eslovaquia.

En un debate con Michael McGrath, comisario de Democracia, Justicia, Estado de Derecho y Protección de los Consumidores, el CESE advirtió de los continuos intentos por acallar, desacreditar y debilitar a quienes defienden la democracia, la justicia social y los derechos fundamentales, y expresó su disponibilidad a aunar fuerzas con la Comisión para proteger a la sociedad civil europea y luchar contra la polarización.

En un debate con Michael McGrath, comisario de Democracia, Justicia, Estado de Derecho y Protección de los Consumidores, el CESE advirtió de los continuos intentos por acallar, desacreditar y debilitar a quienes defienden la democracia, la justicia social y los derechos fundamentales, y expresó su disponibilidad a aunar fuerzas con la Comisión para proteger a la sociedad civil europea y luchar contra la polarización.

El Comité Económico y Social Europeo (CESE) está listo para desempeñar un papel activo en la futura estrategia para la sociedad civil de la Comisión Europea, cuya elaboración tiene por objeto reforzar la democracia y el espacio cívico y unir a unas comunidades divididas por toda la UE. Ante los crecientes ataques contra grupos de la sociedad civil y medios de comunicación independientes, el CESE asume el compromiso de movilizarse en su rechazo y ayudar a proteger los cimientos de una sociedad libre y abierta.

«El CESE se mantiene firme en su empeño de defender, amparar y empoderar a la sociedad civil. Como hogar de la sociedad civil europea, no seremos observadores pasivos. Rechazaremos de forma activa los intentos por debilitar el espacio cívico. Defenderemos un mayor apoyo, una mejor protección y un mayor reconocimiento del papel de la sociedad civil en el fortalecimiento de nuestras democracias», subrayó el presidente del CESE, Oliver Röpke, en el pleno del CESE del 27 de marzo, durante el cual se celebró un debate de alto nivel sobre la despolarización de las sociedades con el comisario McGrath.

El Sr. Röpke afirmó que las ONG y los movimientos de base se enfrentan cada vez más al retroceso de la democracia, leyes restrictivas, campañas de difamación y demandas estratégicas que tienen por objeto silenciar la disidencia y se enmarcan dentro de un intento más amplio por desacreditar y debilitar a quienes defienden la democracia, la justicia social y los derechos fundamentales.

En referencia a las recientes acusaciones contra ONG ecologistas, lanzadas por algunos diputados al Parlamento Europeo, el Sr. Röpke alertó de la especial inquietud que suscita que los ataques no solo provengan de fuera de nuestras instituciones, sino también de su interior en algunos casos.

El comisario McGrath afirmó que el CESE se encuentra en una posición privilegiada para aportar una contribución de gran valor a los esfuerzos de la Comisión por reforzar la democracia y superar las divisiones en la sociedad. En su opinión, la mejor manera de hacer frente a la polarización es empoderar a los europeos y hacer que se sientan representados: «Si lo conseguimos, lograremos acercar entre sí a nuestras comunidades, nuestras sociedades y nuestra Unión. Hagamos lo que hagamos, sabemos que la participación de las organizaciones de la sociedad civil seguirá siendo crucial».

La nueva estrategia de la UE para la sociedad civil, anunciada en el programa de trabajo de la Comisión para 2025, apoyará, protegerá y empoderará a las organizaciones de la sociedad civil y a quienes defienden los derechos humanos.

El debate en el pleno también presentó las principales conclusiones de la Semana de la Sociedad Civil 2025 del CESE, celebrada bajo el lema «El refuerzo de la cohesión y la participación en las sociedades polarizadas». Entre los oradores figuraron Brikena Xhomaqi, copresidenta del Grupo de Enlace, que expuso las principales reivindicaciones de la Semana, Richard Vaško, de la Asociación Eslovaca de Debate, ganadora del Premio Sociedad Civil, y la activista juvenil Kristýna Bulvasová, que presentó las principales recomendaciones del acto anual del CESE dedicado a la juventud, ¡Tu Europa, tu voz! (YEYS).(ll)

Por Antonio García Del Riego, miembro del Grupo de Empresarios del CESE

Europa se encuentra en una coyuntura crítica, ya que se enfrenta a retos históricos que van desde la transición ecológica hasta una guerra a sus mismas puertas, pasando por una competencia mundial que se intensifica. Hacer frente a estos retos requerirá algo más que declaraciones políticas: se necesitará dinero y la capacidad de movilizarlo, canalizarlo y multiplicar su impacto. En resumen, se requiere un sistema financiero sólido, competitivo y autónomo. Lamentablemente, no es eso lo que tenemos.

Por Antonio García Del Riego, miembro del Grupo de Empresarios del CESE

Europa se encuentra en una coyuntura crítica, ya que se enfrenta a retos históricos que van desde la transición ecológica hasta una guerra a sus mismas puertas, pasando por una competencia mundial que se intensifica. Hacer frente a estos retos requerirá algo más que declaraciones políticas: se necesitará dinero y la capacidad de movilizarlo, canalizarlo y multiplicar su impacto. En resumen, se requiere un sistema financiero sólido, competitivo y autónomo. Lamentablemente, no es eso lo que tenemos.

Las finanzas son la savia de cualquier economía moderna. Cada nueva fábrica, vehículo eléctrico, ampliación hospitalaria o empresa emergente dedicada a las tecnologías limpias depende de que alguien asuma el riesgo de financiarla. Y en Europa, ese «alguien» suele ser un banco. Las pymes, que constituyen el 99 % de las empresas de la UE, dependen en su inmensa mayoría del crédito bancario para crecer, invertir y exportar. Sin embargo, las mismas instituciones que forman el núcleo de nuestro ecosistema de financiación corren el riesgo de verse superadas y sometidas a una regulación excesiva.

En Europa, hablamos a menudo de «autonomía estratégica» en materia de energía, defensa e infraestructura digital, pero rara vez mencionamos la autonomía financiera. Y deberíamos hacerlo.

En la actualidad, solo cuatro bancos estadounidenses gestionan más del 60 % de la actividad de la banca de inversión en Europa. Las futuras normas de Basilea IV se aplicarán íntegramente en la UE, pero no en los Estados Unidos, el Reino Unido o Japón. Esta asimetría coloca a los bancos europeos en una situación de desventaja competitiva. Si queremos que los bancos europeos financien la doble transición y presten su apoyo a los sectores estratégicos, deben poder competir en pie de igualdad.

La unión de los mercados de capitales debe ir más allá de la retórica y convertirse en un verdadero mercado único para el ahorro y las inversiones. Para lograrlo, necesitamos una regulación inteligente, proporcionada y capacitadora que salvaguarde la estabilidad y proteja a los consumidores, pero también que impulse el crecimiento y la competitividad. Esto implica:

  • proporcionalidad;
  • neutralidad tecnológica, y
  • normas basadas en resultados.

Europa no puede permitirse ser ingenua. En un mundo cada vez más marcado por la política de poder y los bloques económicos, la fortaleza financiera es soberanía. Esto es algo que los Estados Unidos y China entienden. Más nos valdría entenderlo nosotros también.

El Comité Económico y Social Europeo (CESE) ha pedido que el programa de trabajo de la Comisión Europea para 2025, que fija las prioridades legislativas y políticas de la UE, se centre en la resiliencia económica, la equidad social y la sostenibilidad. Durante un debate en el pleno con Valdis Dombrovskis, comisario de Economía y Productividad, el CESE —que desempeña un papel crucial en la configuración del programa de trabajo— reafirmó su compromiso de contribuir al desarrollo de una agenda que aborde los retos urgentes y construya una Unión Europea más inclusiva y orientada al futuro.

El Comité Económico y Social Europeo (CESE) ha pedido que el programa de trabajo de la Comisión Europea para 2025, que fija las prioridades legislativas y políticas de la UE, se centre en la resiliencia económica, la equidad social y la sostenibilidad. Durante un debate en el pleno con Valdis Dombrovskis, comisario de Economía y Productividad, el CESE —que desempeña un papel crucial en la configuración del programa de trabajo— reafirmó su compromiso de contribuir al desarrollo de una agenda que aborde los retos urgentes y construya una Unión Europea más inclusiva y orientada al futuro.

En diciembre de 2024, el CESE presentó su contribución al programa de trabajo bajo el título «Avanzar juntos: una Unión más audaz, sencilla y más rápida». Con esta visión busca abordar de frente los retos económicos y geopolíticos de la UE. Cada año, a través de amplias consultas y recomendaciones, el CESE perfecciona el programa de trabajo para garantizar que sirva de la mejor manera posible a la ciudadanía y las empresas europeas.

Oliver Röpke, presidente del CESE, acogió con satisfacción la estrecha colaboración con la Comisión Europea y, si bien reconoció los esfuerzos de la Comisión, pidió un enfoque más ambicioso e inclusivo. «Seguimos comprometidos con la elaboración de unas políticas que promuevan la estabilidad económica, la equidad social y los valores democráticos», afirmó.

El Sr. Dombrovskis reafirmó que el programa de trabajo de la Comisión para los próximos cinco años tiene por objeto impulsar la competitividad económica y la seguridad. «Tomar medidas que reduzcan la burocracia es un elemento importante para construir una Europa más competitiva. Nuestra agenda de simplificación consiste en garantizar que nuestras normas, en lugar de suponer un obstáculo para nuestros objetivos económicos, sociales, medioambientales y de seguridad, contribuyan a alcanzarlos», añadió.

Prioridades clave para 2025

Crecimiento económico y competitividad

El programa de trabajo se centra en las reformas estructurales, el nuevo marco financiero plurianual (MFP) y el fortalecimiento de los mercados de capitales. El CESE aboga por un enfoque más amplio de la resiliencia económica que aborde la lentitud del crecimiento, la crisis del coste de la vida y el incremento de la incertidumbre geopolítica.

Una regulación no solo más simplificada, sino también más inteligente

El CESE apoya el compromiso de la Comisión de reducir las cargas administrativas, pero advierte que la simplificación normativa no debe ir en detrimento de la protección social o las normas medioambientales.

Impulsar la innovación y la inversión

Al hacer especial hincapié en las redes digitales, la inteligencia artificial y las tecnologías cuánticas, el programa de trabajo convierte el liderazgo tecnológico de la UE en una prioridad. El CESE insta a la Comisión a que cree condiciones que impidan las salidas de capital y fomenten la inversión a largo plazo en Europa.

Una Europa más justa y más ecológica

El programa de trabajo, que da respuesta a retos como la escasez de capacidades, la seguridad alimentaria y las finanzas sostenibles, tiene por objeto reforzar la sostenibilidad social y medioambiental. El CESE subraya la importancia de las políticas que promueven la cohesión social y una transición digital justa.

Preparación para la ampliación y el futuro

Ante la posibilidad de que la UE avance hacia una posible ampliación más allá de 2028, el programa de trabajo esboza planes de estabilidad financiera y política. El CESE insiste en que deben tenerse en cuenta los puntos de vista de la sociedad civil a fin de garantizar que las políticas satisfagan las necesidades de todos los europeos. (tk)

En este número:

  • Emilie Prouzet, miembro del CESE, sobre la crisis del coste de la vida: «El precio de un mercado único fragmentado es demasiado alto»
  • «La Europa de la defensa, una carrera contra reloj», por Tetyana Ogarkova, periodista ucraniana
  • Especial Semana de la Sociedad Civil:
    • «Un diagnóstico para Europa: la precariedad y la inseguridad como nueva normalidad», por Albena Azmanova
    • La ICE «Mi voz, mi decisión» reúne más de 1,2 millones de firmas en apoyo del derecho al aborto
    • 15.º Premio Sociedad Civil: Conozca a los ganadores