«Nunca antes habíamos tenido una generación tan formada y con tanto potencial, pero al mismo tiempo sometida a tanta presión y enfrentada a tantas dudas sobre su futuro», afirma Bruno António, experto en juventud y ponente principal de «¡Tu Europa, tu voz!» 2025. El Sr. António conversó con EESC Info sobre cómo proyectar las voces de los jóvenes y por qué, en un momento en que la discriminación y la xenofobia están ganando terreno en Europa, es crucial que los futuros programas de la UE para la juventud sigan enseñándoles la importancia de la democracia.

«Nunca antes habíamos tenido una generación tan formada y con tanto potencial, pero al mismo tiempo sometida a tanta presión y enfrentada a tantas dudas sobre su futuro», afirma Bruno António, experto en juventud y ponente principal de «¡Tu Europa, tu voz!» 2025. El Sr. António conversó con EESC Info sobre cómo proyectar las voces de los jóvenes y por qué, en un momento en que la discriminación y la xenofobia están ganando terreno en Europa, es crucial que los futuros programas de la UE para la juventud sigan enseñándoles la importancia de la democracia.

1. ¿Adoptan los jóvenes de hoy una actitud pasiva o activa en la vida política y comunitaria? ¿De qué manera pueden participar más en la elaboración de políticas?

Diversos estudios demuestran que a los jóvenes les importa y que participan activamente. Si consideramos que el compromiso político consiste en tener conciencia de los problemas sociales críticos, es evidente que los jóvenes están actuando para impulsar el cambio. Lo más interesante es la manera en que deciden participar. Las formas tradicionales de participación incluyen el voto, el voluntariado en ONG o la afiliación a las secciones juveniles de partidos políticos. Hoy en día, estas modalidades de participación parecen gozar de menos popularidad entre los jóvenes, que prefieren influir en la elaboración de las políticas públicas firmando peticiones o participando en protestas, así como de otras formas innovadoras. En la Red DYPALL estudiamos estas herramientas de participación, que incluyen consultas, participación en consejos locales de juventud y otros mecanismos locales de diálogo juvenil. Observamos un gran interés de los jóvenes por participar, pero la mayoría de los mecanismos convencionales siguen sin estar adaptados a la juventud ni ser realmente significativos.

2. Los recientes resultados de las elecciones europeas y las encuestas nacionales muestran que muchos jóvenes han votado a partidos de derechas. ¿Por qué cree que esto es así? ¿Considera que es una tendencia preocupante que podría poner en peligro valores europeos como la igualdad y la inclusión?

El aumento del voto de derechas entre los jóvenes es una tendencia preocupante. Creemos que tiene su origen en la insatisfacción con la política dominante, una profunda desconfianza en las instituciones políticas, el deseo de una identidad nacional fuerte y el temor en cuanto a la seguridad económica y social. Tenemos que estar en condiciones de comprender las causas profundas de estas alarmantes tendencias de voto. Esta generación ha crecido en una época de crisis constantes e incertidumbre acerca de su futuro. Nunca antes habíamos tenido una generación tan formada y con tanto potencial, pero al mismo tiempo sometida a tanta presión y enfrentada a tantas dudas sobre su futuro. Los algoritmos de las redes sociales amplifican los contenidos polarizadores, moldeando así las opiniones.

Todo esto genera incertidumbre sobre el futuro. Por un lado, votar a partidos populistas puede ser tanto una forma de protesta como de insatisfacción general. Pero, por otro, también puede reflejar el deseo de una voz fuerte en el poder que aporte una sensación de seguridad. Sin embargo, la historia ha demostrado que, cuando estos partidos populistas de derechas llegan al poder, los jóvenes suelen perder la esperanza y sentirse traicionados. A menudo, ya es demasiado tarde cuando se dan cuenta de que les están arrebatando o están poniendo en tela de juicio sus derechos, libertades y otros valores importantes para ellos.

Esta tendencia ya está poniendo en peligro nuestros valores europeos, algo que podemos ver no solo en el discurso político, sino también en la vida cotidiana de las personas de nuestras comunidades, donde los actos de xenofobia o discriminación hacia los que son diferentes se están normalizando. Por tanto, es esencial que los futuros programas de la UE para la juventud sigan apoyando a los jóvenes, de modo que comprendan la importancia de la democracia, aprendan sobre ella y la experimenten, y ayudarlos al mismo tiempo a desarrollar las capacidades necesarias para crear resiliencia frente a las amenazas que plantean los movimientos antidemocráticos.

3. ¿Hasta qué punto son conscientes los jóvenes europeos de lo que la UE hace por ellos? ¿Cómo se les puede animar a interesarse más por la UE? ¿Cómo valoraría usted los esfuerzos de comunicación de la UE?

Podemos afirmar sin temor a equivocarnos que el grado de sensibilización entre los jóvenes acerca de lo que la UE hace por ellos es definitivamente mayor que en las generaciones de más edad. Los programas para la juventud como Erasmus+, el Cuerpo Europeo de Solidaridad (CES) y DiscoverEU contribuyen a crear este sentimiento de pertenencia a una identidad europea, y deberían reforzarse y ponerse al alcance de todos los jóvenes de Europa.

Pero ¿son realmente conscientes de lo que Europa hace por ellos? En nuestra opinión, no. La capacidad de la UE para demostrar su impacto en la sociedad —especialmente en los jóvenes— aún debe visibilizarse más y comprenderse mejor. Las decisiones que toman las instituciones de la UE tienen una enorme repercusión, lo que debería empujar a los jóvenes a interesarse más por los asuntos de la UE. ¿Cómo? Se me ocurren dos ideas: las instituciones de la UE tienen que enviar un mensaje que abra los ojos a la juventud para esta que vea que lo que se decide en la UE afecta directamente a sus vidas. Asimismo, deberían ampliar los programas que brindan a los jóvenes más oportunidades de conocer, experimentar y descubrir la UE, lo cual puede fortalecer los sentimientos de pertenencia, empatía, conexión y amistad entre los europeos.

A pesar del enorme esfuerzo realizado por las distintas instituciones de la UE para llegar a sus ciudadanos y de las importantes mejoras en diversas campañas y herramientas, no podemos decir esto sea suficiente. En la práctica, suelen estar alejadas de la realidad de los jóvenes.

Aunque la UE ha progresado mucho en cuanto a su presencia en redes sociales y a las campañas dirigidas a los jóvenes, sus mensajes siguen sin lograr establecer un grado de conexión suficiente, especialmente con respecto a la juventud heterogénea de nuestras sociedades. Los esfuerzos de comunicación de la UE deben seguir desarrollándose y estructurándose mediante la incorporación de nuevos métodos para llegar a la juventud, como la contratación de ONG juveniles en calidad de embajadoras de la gente joven, el desarrollo de plataformas descentralizadas de divulgación y la estructuración de campañas narrativas que conecten las políticas de la UE con experiencias cotidianas percibidas como cercanas. En este contexto, es esencial experimentar con nuevos enfoques de comunicación y hacer que los jóvenes participen directamente en la creación y realización de campañas y otras iniciativas de comunicación. 

2. ¿Cómo podemos proyectar las voces de los jóvenes?

Tomándolos en serio y reconociendo su valor. Las instituciones tienen el poder y la capacidad de proyectar las voces de los jóvenes, pero en ocasiones falta la voluntad de proporcionarles el espacio, el apoyo, las oportunidades y las herramientas para que participen de forma significativa. La participación de los jóvenes no debe tratarse como una lista de comprobación: invitar a los jóvenes a actos públicos, hacer fotos para las redes sociales y desatender sus aportaciones. La participación de la juventud tiene que tener repercusiones, es decir, los jóvenes tienen que ver los resultados de su compromiso y los cambios que este produce.

Para proyectar las voces de los jóvenes es necesario el apoyo institucional, como la representación juvenil en los órganos decisorios. También hace falta generar confianza, lo cual requiere tiempo y espacios y procesos de calidad para trabajar juntos. Para que esto ocurra, hay que asignar una financiación adecuada, y las instituciones necesitan capacidad para trabajar mejor e implicar a los jóvenes en la toma de decisiones. Esto exige inversión, compromiso auténtico y tiempo.

Bruno António es director ejecutivo de la Red DYPALL, una plataforma europea de organizaciones de la sociedad civil, entes locales y centros de investigación dedicada a promover la participación de la juventud en la toma de decisiones a escala local. Durante los últimos doce años, Bruno ha trabajado como experto en juventud y consultor externo para varias instituciones, como la Comisión Europea y el Consejo de Europa. Anteriormente, fue secretario general de Youth for Exchange and Understanding, así como director ejecutivo de la Cooperativa de Educação, Cooperação e Desenvolvimento (ECOS). Es licenciado en Educación Social por la Universidad del Algarve, en Faro (Portugal).

 

Por Kristýna Bulvasová

En un mundo precario en el que las convicciones arraigadas se desmoronan y los valores que antes compartíamos nos dividen en vez de unirnos, hay que dar a la juventud oportunidades de participar de forma significativa aquí y ahora para abordar los numerosos problemas acuciantes que siguen acumulándose ante nuestros ojos. Los debates en el marco de ¡Tu Europa, tu voz! (YEYS) 2025 demostraron claramente que no hay un único tema que pueda considerarse «de la juventud», ya que se preocupa con razón por muchos problemas diferentes, que van desde la lucha contra la corrupción y el fomento de la igualdad hasta la necesidad de afrontar el cambio climático, escribe Kristýna Bulvasová, estudiante checa y participante en YEYS.

Por Kristýna Bulvasová

En un mundo precario en el que las convicciones arraigadas se desmoronan y los valores que antes compartíamos nos dividen en vez de unirnos, hay que dar a la juventud oportunidades de participar de forma significativa aquí y ahora para abordar los numerosos problemas acuciantes que siguen acumulándose ante nuestros ojos. Los debates en el marco de ¡Tu Europa, tu voz! (YEYS) 2025 demostraron claramente que no hay un único tema que pueda considerarse «de la juventud», ya que se preocupa con razón por muchos problemas diferentes, que van desde la lucha contra la corrupción y el fomento de la igualdad hasta la necesidad de afrontar el cambio climático, escribe Kristýna Bulvasová, estudiante checa y participante en YEYS.

Cuántas veces he escuchado, como joven de la generación Z, las palabras «tu generación se enfrenta a problemas sin precedentes» o «vuestro liderazgo será clave para ayudar a resolver los retos actuales».  Es mucho lo que está en juego, pero tampoco escasean los retos que afrontamos: un retroceso democrático sin precedentes, la polarización de nuestras sociedades en torno a cuestiones que antes eran «valores compartidos», la desestabilización de convicciones y sistemas arraigados, y una creciente precariedad.

Las elevadas expectativas no solo imponen exigencias a la juventud, sino también a las organizaciones de la sociedad civil, que carecen de financiación suficiente, y a su papel esencial para orientar los valores juveniles, así como a los sistemas educativos. La educación formal debe poder dotar a los jóvenes de las capacidades y herramientas que necesitan para solucionar los problemas y convertirse en los líderes actuales y futuros. Me temo que muchos sistemas educativos son demasiado rígidos para adaptarse al siglo XXI, dado que las escuelas no ofrecen educación sobre el cambio climático ni sobre cuestiones de salud integral, como la salud mental o la reproductiva. Tampoco disponen de tecnología punta ni de un acceso adecuado para los grupos vulnerables.

Incluso la cuestión de quién debe considerarse vulnerable se ha politizado —o peor aún, se ha instrumentalizado—, lo que supone una carga adicional para los que menos pueden permitírselo y no debemos dejar atrás.

Nuestras sociedades ya no se ponen de acuerdo sobre qué significa vulnerabilidad o cómo reconocerla, algo que experimenté de primera mano mientras dirigía un taller en una escuela cerca de la frontera checo-eslovaca, donde abordé la brecha salarial entre hombres y mujeres y otras desigualdades relacionadas con el género. Alumnos y profesores reaccionaron con total incredulidad, rechazando de plano la idea de que existan desigualdades en nuestra sociedad. Esto me hace pensar que necesitamos más debates y capacitación sobre las vulnerabilidades y desigualdades existentes, independientemente del grupo de edad.

La igualdad de acceso a la educación y a las oportunidades para los jóvenes —incluidas las mujeres y niñas desfavorecidas, las personas con discapacidad y la juventud procedente de la migración— sigue siendo un sueño inaccesible. Si nuestro objetivo común es dotar a la juventud de una base sólida para realizar su potencial y sus sueños, debemos empezar a actuar. Proponer una solución no es sencillo, pero reforzar los vínculos de los Estados miembros de la UE con las sociedades civiles, especialmente las de la educación informal, podría ayudar a colmar las lagunas tras determinar en qué ámbitos hay más vulnerabilidades. A continuación, el reciclaje profesional de los profesores y de todos los trabajadores en el ámbito juvenil en las prácticas de creación de comunidades podría proporcionar un marco para algunas de las soluciones específicas y sistemáticas.

La sociedad civil ha asumido el papel de fomentar la participación ciudadana activa, pero el compromiso de la juventud en la toma de decisiones y la gobernanza democrática sigue siendo escaso. Existe una brecha clara entre sus aspiraciones y los espacios y oportunidades disponibles para alcanzarlas. Las elecciones por sí solas no dan los resultados esperados, ya que la lucha contra las culturas políticas y la desinformación en algunos países sigue siendo un reto. Sin embargo, no votar no significa carecer de opinión o de cuestiones que abordar. Para fomentar la ciudadanía activa, la juventud no solo necesita experiencias positivas de acción democrática, sino también resultados tangibles, sin que ello suponga una instrumentalización de la juventud, ni sea una acción simbólica o selectiva. Sigo confiando en que los Estados miembros de la UE serán capaces de crear estos espacios y, tal vez, superar el punto en el que la juventud tiene que esperar a que se le brinden oportunidades para comprometerse y crear en común de forma significativa. Pero esto no debe ocurrir dentro de tres, cinco o diez años. El cambio debe producirse ahora para evitar que las brechas sociales sigan ampliándose.

En la edición YEYS 2025, tuve el placer de participar en la redacción de una recomendación relacionada especialmente con el cambio climático, ya que personalmente creo que la triple crisis planetaria es uno de los mayores retos de la humanidad. El desarrollo de una estrategia coherente en materia de cambio climático para la UE fue una de las cinco recomendaciones de YEYS, junto con la lucha contra la corrupción por medio de la transparencia y la participación juvenil, la ciudadanía activa, la igualdad y la idea de «un merecido escaño para la juventud». Dado que figura en la lista de recomendaciones más respaldadas, está claro que la juventud YEYS considera que es un reto fundamental que hay que abordar. Sin embargo, esto refleja la perspectiva de un grupo de jóvenes ya empoderado hasta cierto punto y no puede extrapolarse a todos los Estados miembros de la UE. Se podría pensar que esta recomendación en concreto sería la más importante para los participantes en YEYS 2025, y sin embargo ocupó el último lugar en la votación final. Esto sirve como recordatorio de que no hay ningún tema que pueda considerarse «de la juventud». Los jóvenes están legítimamente preocupados por todos los temas de actualidad y la agenda de la juventud es intrínsecamente amplia e interseccional.

Algunos jóvenes reconocen la importancia de la protección del medio ambiente y la sostenibilidad, mientras que otros no pueden permitirse dar prioridad a estos aspectos porque luchan por cubrir sus necesidades básicas. He mencionado la triple crisis planetaria como uno de los principales retos de la humanidad, pero cuando consideramos que es necesario abordar todos los problemas importantes de manera inmediata para encontrar soluciones eficaces, el panorama cambia. El actual contexto geopolítico y la lucha de la UE por la competitividad mundial desvían la atención de los procesos de transición y los ralentizan. No obstante, en último término, ni nosotros ni las generaciones futuras tenemos un planeta de recambio en el que resolver estas cuestiones, y no podemos permitirnos seguir sobrepasando los límites planetarios.

Volviendo a lo que está en juego, la juventud, en toda su diversidad, debería poder vivir esta fase de su vida plenamente, con todos sus privilegios, retos y belleza. Sin embargo, un reciente informe de Naciones Unidas muestra un claro descenso de la satisfacción vital y la felicidad entre los adultos jóvenes en la última década. Incluso con los graves retos a los que nos enfrentamos, creo firmemente que, si podemos inspirar a los jóvenes mediante los resultados tangibles de sus acciones, tendremos una buena oportunidad de abordar problemas acuciantes y mejorar la calidad de vida de todos.

Kristýna Bulvasová es miembro de la Red Juvenil Europea de Desarrollo Sostenible. Ha sido delegada de la juventud en el Congreso de Poderes Locales y Regionales del Consejo de Europa y delegada de la juventud checa en Naciones Unidas. Fue portavoz del Foro de la Juventud checo-alemán y sigue participando activamente en el fortalecimiento de la cooperación entre ambos países. Activista juvenil centrada en la educación orientada al futuro y la sostenibilidad, Kristýna dirige actualmente la ONG checa MOB–Jóvenes Ciudadanos mientras completa sus estudios en la Universidad Carolina de Praga y la Universidad de Ratisbona. Además de participar activamente en YEYS, Kristýna fue también ponente en la Semana de la Sociedad Civil del CESE, en la sesión dedicada al Análisis prospectivo en pos de una transición justa inclusiva y un crecimiento azul y verde.

La joven moldava Mădălina-Mihaela Antoci fue una de las representantes de los países candidatos a la UE en el acto anual del CESE dedicado a la juventud ¡Tu Europa, tu voz! (YEYS) de este año. También participó en la Semana de la Sociedad Civil del CESE, donde pronunció un inspirador discurso durante el panel de apertura celebrado en torno a la cuestión «¿Seguimos todavía unidos en la diversidad?» Mădălina-Mihaela, presidenta de la Red de Estudiantes Erasmus de Moldavia e integrante de la junta del Consejo Nacional de la Juventud de dicho país, nos explicó lo que significa la UE para los jóvenes moldavos y nos habló de su misión de animar a los jóvenes de su país a estudiar en el extranjero y adoptar una mentalidad global.

La joven moldava Mădălina-Mihaela Antoci fue una de las representantes de los países candidatos a la UE en el acto anual del CESE dedicado a la juventud ¡Tu Europa, tu voz! (YEYS) de este año. También participó en la Semana de la Sociedad Civil del CESE, donde pronunció un inspirador discurso durante el panel de apertura celebrado en torno a la cuestión «¿Seguimos todavía unidos en la diversidad?» Mădălina-Mihaela, presidenta de la Red de Estudiantes Erasmus de Moldavia e integrante de la junta del Consejo Nacional de la Juventud de dicho país, nos explicó lo que significa la UE para los jóvenes moldavos y nos habló de su misión de animar a los jóvenes de su país a estudiar en el extranjero y adoptar una mentalidad global.

1. ¿Está el Consejo Nacional de la Juventud de Moldavia involucrando a la juventud en los debates sobre la integración en la UE? ¿Cuál es la percepción que la juventud moldava tiene de la UE?

¡Claro que sí! El Consejo Nacional de la Juventud moldavo vela por que se escuche la voz de la juventud en el proceso de integración de Moldavia en la UE mediante consultas, campañas de promoción y contactos directos con los responsables políticos. Para muchos jóvenes moldavos, la UE representa el progreso, nuevos horizontes y un futuro en el que se reconozca y valore su talento. Sin embargo, siguen existiendo lagunas en materia de sensibilización, y es ahí donde entramos nosotros para transformar la mera curiosidad en participación activa.

Organizamos foros, debates y talleres sobre integración en la UE, políticas y derechos de los jóvenes.
Pedimos la inclusión de la juventud en los procesos nacionales de toma de decisiones.
Estamos lanzando campañas para informar y educar a la juventud moldava sobre las ventajas de pertenecer a la UE.

2. ¿Podría hacernos una breve presentación sobre su trabajo en la Red de Estudiantes Erasmus de Moldavia?

Como presidenta de la Red de Estudiantes Erasmus de Moldavia, mi objetivo es dar a conocer a los jóvenes oportunidades en el ámbito internacional con potencial para cambiarles la vida. Nuestro equipo trabaja para promover la movilidad, crear un entorno acogedor para los estudiantes de intercambio y defender la educación internacional. Una de mis iniciativas esenciales es Erasmus in Schools (Erasmus en los Institutos), donde inspiramos a los estudiantes de secundaria para que sueñen más allá de las fronteras y adopten una mentalidad global.

3. ¿Podría darnos alguna cifra sobre el número de estudiantes moldavos que se han beneficiado del programa académico Erasmus+ hasta la fecha, ya sea en total o anualmente?

Por el momento, Moldavia no acoge a estudiantes Erasmus+, ¡pero nuestros jóvenes está causando sensación en el extranjero! Cada año, entre quinientos y setecientos estudiantes moldavos estudian o hacen prácticas en las instituciones europeas más importantes a través de Erasmus+. Desde la puesta en marcha del programa, miles de personas han adquirido experiencia internacional para luego volver trayendo consigo innovación, liderazgo y una nueva perspectiva. A través de Erasmus in Schools, me esfuerzo por poner esta movilidad a disposición de un número aún mayor de jóvenes moldavos, demostrándoles que el mundo está ahí, esperando a que vayan a explorarlo.

4. En su opinión, ¿qué valor tienen estos programas de intercambio académico para los jóvenes de un país candidato como Moldavia?

Erasmus+ no es un simple programa de estudios: es una plataforma de lanzamiento para el futuro de Moldavia. Aporta a los jóvenes algo más que una educación: les da capacidad de adaptación, resiliencia y una perspectiva europea. En un país candidato como Moldavia, se trata de construir una generación que vea más allá de las limitaciones, innove, colabore y esté preparada para conducir a nuestro país hacia el futuro europeo.

5. ¿Cuáles eran sus expectativas con respecto a «¡Tu Europa, tu voz!» y la Semana de la Sociedad Civil?

Esperaba debates intensos, ideas audaces y compromisos reales con la inclusión de los jóvenes en la formulación de las políticas. Estos actos son algo más que simples reuniones: son plataformas en las que los jóvenes agentes del cambio desafían el statu quo y luchan por una Europa más fuerte e inclusiva. Para Moldavia, se trata de un paso más para salvar la distancia entre la realidad local sobre el terreno y las ambiciones europeas, demostrando que nuestra juventud no se limita a esperar el futuro, sino que lo está creando.

Mădălina Mihaela Antoci es una líder juvenil de 21 años a la que apasionan la educación, el compromiso cívico y el empoderamiento de la juventud. Actualmente, preside la Red de Estudiantes Erasmus de Moldavia y forma parte de la junta del Consejo Nacional de la Juventud moldavo.

Incansable defensora del programa académico Erasmus+, ha logrado un éxito notable a la hora de animar a los jóvenes a explorar las oportunidades internacionales, al tiempo que hacía hincapié en el valor de la educación en su país. Con su esfuerzo, ha inspirado a cientos de estudiantes a practicar la movilidad académica y contribuir activamente a sus comunidades locales.

¡Tu Europa, tu voz! El YEYS 2025 reunió a unos noventa estudiantes de la UE, los países candidatos y el Reino Unido. Valeriia Makarenko se desplazó desde Járkiv, ciudad ucraniana devastada por la guerra, para representar a su país en el acto. Nos explicó por qué era tan importante para la juventud ucraniana participar y compartió su esperanza de que su generación, moldeada por la resiliencia y la unidad forjadas durante la guerra, conduzca a Ucrania hacia un futuro mejor. 

¡Tu Europa, tu voz! El YEYS 2025 reunió a unos noventa estudiantes de la UE, los países candidatos y el Reino Unido. Valeriia Makarenko se desplazó desde Járkiv, ciudad ucraniana devastada por la guerra, para representar a su país en el acto. Nos explicó por qué era tan importante para la juventud ucraniana participar y compartió su esperanza de que su generación, moldeada por la resiliencia y la unidad forjadas durante la guerra, conduzca a Ucrania hacia un futuro mejor.

1) ¿Por qué crees que es importante que la juventud asista a actos de la UE como «Tu Europa, tu voz»?

Creo que asistir a actos de la UE como «¡Tu Europa, tu voz!» es crucial para los jóvenes, ya que les ofrece una plataforma para expresar sus opiniones, participar en debates con contenido e intentar dar forma en primera persona al futuro de Europa. Estos actos ofrecen oportunidades valiosísimas para conocer los procesos de toma de decisiones, desarrollar capacidades de liderazgo y entablar contactos con compañeros de armas de diferentes países. En cuanto a la juventud ucraniana, la participación cobra aún mayor sentido, ya que nos permite compartir nuestras auténticas vivencias, abogar por la integración europea de Ucrania y fomentar la solidaridad entre los jóvenes europeos.

2) ¿Cómo crees que ha afectado la guerra a la juventud ucraniana?
No cabe duda de que la guerra a gran escala ha cambiado drásticamente la vida de los jóvenes y tiene repercusiones en su educación, su salud mental y su percepción general de la seguridad. Por ejemplo, muchos han tenido que adaptarse para estudiar en línea o cambiar de residencia, a menudo en condiciones de inestabilidad. Sin embargo, la guerra también ha fomentado la resiliencia: los jóvenes ucranianos se han convertido no solo en símbolos de poder y fuerza, sino también en personas más comprometidas con el voluntariado, el activismo y los esfuerzos de reconstrucción, como los proyectos de planificación urbana. Pese a las dificultades, seguimos determinados a proteger nuestra identidad y contribuir al futuro de nuestro país.

3) ¿Qué esperanzas tienes puestas en el futuro de la juventud ucraniana?
Sin duda, la cuestión del futuro es complicada para casi cualquier adolescente ucraniano. Mi comunidad y yo esperamos que todos los jóvenes de Ucrania tengan acceso a una educación de calidad, oportunidades de crecimiento profesional y un futuro seguro dentro de una Ucrania fuerte e independiente. También confío en que la comunidad internacional siga apoyando a Ucrania en la reconstrucción, para que la gente joven pueda prosperar en lugar de limitarse a sobrevivir. La juventud ucraniana tiene un poder real, por lo que resulta estimulante ver que cada vez más jóvenes participan en diversos proyectos relacionados con la educación, la ciencia, la restauración de infraestructuras y otros ámbitos. Y lo que es más importante, espero que nuestra generación, moldeada por la resiliencia y la unidad, conduzca a Ucrania hacia un futuro más brillante, innovador y democrático.

4) ¿Qué opinión te merece este acto?  

A mí me ha servido realmente de inspiración. Ya solo conversando, escuchando y analizando lo que decían los demás participantes, puedo decir que, en efecto, el grupo de jóvenes reunido aquí es de verdad impresionante y que solo uniéndonos podemos demostrar de qué somos capaces. Por ejemplo, algunos de los proyectos que realizamos nos ayudaron sin duda a entender mejor otros países. Escuché muchos datos sobre diferentes países que no había oído antes. Estoy encantada, me sentí orgullosa de estar aquí. 

Valeriia Makarenko es una estudiante de dieciséis años de Járkiv (Ucrania). Cursa el décimo año en el Liceo n.º 99 de Járkiv.

El Comité Económico y Social Europeo (CESE) formula recomendaciones clave sobre el paquete de otoño del Semestre Europeo de 2025 e insta a llevar a cabo inversiones estratégicas e intensificar la cooperación para mejorar la resiliencia y la competitividad de la UE. 

El Comité Económico y Social Europeo (CESE) formula recomendaciones clave sobre el paquete de otoño del Semestre Europeo de 2025 e insta a llevar a cabo inversiones estratégicas e intensificar la cooperación para mejorar la resiliencia y la competitividad de la UE.

El CESE presentó sus recomendaciones en un Dictamen aprobado en el pleno de febrero, en el que pone el foco en la sostenibilidad, las reformas del mercado laboral y una mayor armonización entre las políticas de los Estados miembros y de la UE, y reclama al mismo tiempo más participación de la sociedad civil.

En el Dictamen, el CESE lamenta que se haya optado por no publicar el Estudio Prospectivo Anual sobre el Crecimiento Sostenible, un documento político de primer orden. Destaca la necesidad de que las instituciones de la UE se preparen para hacer frente a los riesgos geopolíticos que pueden repercutir en el comercio, la inflación y el crecimiento.

El CESE respalda la iniciativa de la Brújula para la Competitividad y pide inversiones en los sectores energético y digital, incluido un Fondo Europeo para Inversiones Estratégicas. Además, reclama una mayor participación de la sociedad civil, una revisión pragmática del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MRR) y una mayor cooperación de los Estados miembros para mejorar las políticas económicas y la productividad. (tk)

La política de cohesión ha sido durante mucho tiempo un pilar de la integración europea, al promover la unidad económica, social y geográfica en toda la UE. En pleno proceso de formulación del marco financiero plurianual (MFP) posterior a 2027, se perfila como esencial la modernización la política de cohesión como medio para aumentar la eficiencia, la sostenibilidad y la capacidad de respuesta ante los nuevos retos.

La política de cohesión ha sido durante mucho tiempo un pilar de la integración europea, al promover la unidad económica, social y geográfica en toda la UE. En pleno proceso de formulación del marco financiero plurianual (MFP) posterior a 2027, se perfila como esencial la modernización la política de cohesión como medio para aumentar la eficiencia, la sostenibilidad y la capacidad de respuesta ante los nuevos retos.

En un Dictamen recientemente aprobado sobre el tema «Reforzar la orientación a los resultados de la política de cohesión posterior a 2027: retos, riesgos y oportunidades», el CESE subrayó la necesidad de adoptar un enfoque orientado a la obtención de resultados para garantizar que la política de cohesión siga aportando beneficios tangibles y a la vez reduzca las desigualdades y promueva la competitividad sostenible.

«La política de cohesión debe seguir siendo el principal instrumento de la UE para el desarrollo regional. Un enfoque orientado a los resultados garantiza que cada euro invertido contribuya al bienestar económico y social», afirmó David Sventek, ponente del Dictamen.

El MFP posterior a 2027 requerirá reformas de gran envergadura para apoyar el desarrollo regional, la doble transición ecológica y digital y la competitividad económica. Habida cuenta de que las necesidades de inversión superan los 750 000-800 000 millones EUR anuales, es esencial contar con una financiación sólida de la UE.

El CESE pide que la capacidad presupuestaria se mantenga en el 1,8 % del PIB de la UE y que se aumenten los fondos de la política de cohesión. Entre las prioridades clave figuran la gobernanza compartida, unas políticas regionales hechas a medida, la financiación basada en los resultados y la simplificación de procesos.

Un enfoque orientado a los resultados mejora la eficacia, si bien requiere mejores procesos de aplicación y supervisión. Hallar un equilibrio entre la competitividad y la inversión social, reforzar el apoyo técnico y velar por la transparencia aumentará el impacto de la política de cohesión y, por ende, fomentará la resiliencia económica y reducirá las disparidades en toda Europa. (tk)

Copyright: NATO

Ante las crecientes amenazas a la seguridad, Europa necesita urgentemente una estrategia unificada de financiación de la defensa. En respuesta a una petición de la próxima Presidencia polaca de la UE, el CESE ha aprobado un Dictamen en el que pide que se actúe con determinación: aumento de la inversión en sistemas modernos, profundización de la cooperación con la OTAN y mayor financiación dentro del marco financiero de la UE.

Ante las crecientes amenazas a la seguridad, Europa necesita urgentemente una estrategia unificada de financiación de la defensa. En respuesta a una petición de la próxima Presidencia polaca de la UE, el CESE ha aprobado un Dictamen en el que pide que se actúe con determinación: aumento de la inversión en sistemas modernos, profundización de la cooperación con la OTAN y mayor financiación dentro del marco financiero de la UE.

Los riesgos para la seguridad de Europa son cada vez mayores, lo que pone de manifiesto su dependencia de proveedores externos de defensa: el 78 % de los 75 000 millones de euros gastados por los países de la UE en contratos públicos de defensa a lo largo de un año fueron a parar a proveedores no pertenecientes a la UE. Reforzar la base tecnológica e industrial de la defensa europea (BITDE) es crucial para reducir esta dependencia.

«Hay que revisar los mecanismos de financiación de la defensa de la UE para hacer frente a los retos actuales», explica el ponente del Dictamen del CESE «Financiación de la Defensa en la UE», Marcin Nowacki. «Las normas presupuestarias vigentes limitan el gasto militar. Aunque iniciativas como el Fondo Europeo de Defensa (FED) y el Fondo Europeo de Apoyo a la Paz (FEAP) representan un avance, estas siguen siendo insuficientes para hacer frente a la envergadura de las amenazas actuales».

La cooperación de la OTAN es esencial para la interoperabilidad y para contar con una estrategia unificada. La contratación pública conjunta, las asociaciones en materia de ciberseguridad y seguridad espacial y el proyecto satélite IRIS2 mejorarán la resiliencia. La financiación de la defensa debe ajustarse a las prioridades más amplias de la UE sin comprometer los objetivos sociales y medioambientales. La inversión estratégica, la innovación y la planificación a largo plazo son fundamentales para garantizar la seguridad y la autonomía de Europa. (tk)

El turismo es un motor de la economía de la UE y puede impulsar la competitividad europea. Es hora de replantearse las formas que adopta el turismo y de ir más allá de la sostenibilidad hacia un turismo regenerativo en el que los destinos no solo sobrevivan, sino que prosperen. 

El turismo es un motor de la economía de la UE y puede impulsar la competitividad europea. Es hora de replantearse las formas que adopta el turismo y de ir más allá de la sostenibilidad hacia un turismo regenerativo en el que los destinos no solo sobrevivan, sino que prosperen.

El Comité Económico y Social Europeo (CESE) insta a la Unión Europea a transformar su sector turístico, poniendo el énfasis en la sostenibilidad y la regeneración a fin de garantizar beneficios económicos y medioambientales a largo plazo.

Dado que el turismo sigue siendo un pilar vital de la economía de la UE, especialmente en las regiones que dependen en gran medida de este sector, el CESE aboga por una transición acelerada hacia un turismo sostenible y un cambio hacia estrategias de turismo regenerativo, tal como se señala en su Dictamen «El turismo en la UE: la sostenibilidad como motor de la competitividad a largo plazo».

«Debemos garantizar que el turismo desempeñe un papel en la reactivación de la competitividad europea. Esto es esencial, dado que el turismo constituye una parte tan importante del PIB de muchos Estados miembros y regiones, así como de sus cadenas de valor», señaló la ponente del Dictamen, Isabel Yglesias.

La Sra. Yglesias señaló que el Dictamen se basaba en la Declaración de Palma, adoptada durante la Presidencia española del Consejo en el segundo semestre de 2023, que había generado un amplio consenso en torno al modo de garantizar que la sostenibilidad ocupe un lugar central en el futuro del turismo.

Para lograrlo, las instituciones europeas y los Gobiernos nacionales, regionales y locales deben apoyar activamente al sector en sus transiciones, garantizando un diálogo continuo con todas las partes interesadas pertinentes y reforzando el diálogo social.

Aunque los esfuerzos por alcanzar la sostenibilidad en el turismo han dado resultados considerables, el auge de los viajes tras la pandemia ha ejercido presión sobre muchos destinos populares. Este aumento está dificultando el que las regiones logren un equilibrio entre crecimiento económico y desarrollo sostenible, al tiempo que se enfrentan a la escasez de personal y al desajuste entre los puestos de trabajo disponibles y las cualificaciones de los trabajadores.

Por este motivo, el CESE aboga también por que se avance hacia un turismo regenerativo y por incluir este objetivo en la Estrategia Europea para un Turismo Sostenible que la Comisión Europea presentará en los meses venideros.

A diferencia del turismo sostenible tradicional, que se centra en reducir el daño medioambiental, el turismo regenerativo aspira a restaurar y mejorar el capital natural, social y económico. Este planteamiento de futuro integra los principios de la economía circular y busca tener un impacto positivo duradero en los destinos y las comunidades locales. (ll)

Los agricultores europeos se enfrentan a crisis agudas, que van desde unas condiciones meteorológicas extremas hasta la inestabilidad de los mercados y la competencia desleal. El Comité Económico y Social Europeo (CESE) advierte de que las políticas actuales de la UE no protegen a los agricultores y pide reformas urgentes para garantizar sus ingresos, reforzar su poder de negociación y apuntalar una agricultura sostenible.

Los agricultores europeos se enfrentan a crisis agudas, que van desde unas condiciones meteorológicas extremas hasta la inestabilidad de los mercados y la competencia desleal. El Comité Económico y Social Europeo (CESE) advierte de que las políticas actuales de la UE no protegen a los agricultores y pide reformas urgentes para garantizar sus ingresos, reforzar su poder de negociación y apuntalar una agricultura sostenible.

En un Dictamen solicitado por la Presidencia polaca del Consejo, el CESE aboga por un sistema agrario más resistente, cuyo núcleo sean los agricultores.

«La agricultura es una profesión noble con dos objetivos fundamentales: producir alimentos seguros y de la máxima calidad para alimentar a la población, y preservar y mejorar el medio ambiente. Todo lo que pedimos a cambio es un salario adecuado por un trabajo honesto, respeto y un precio justo por los alimentos que suministramos», declaró Joe Healy, uno de los tres ponentes del Dictamen.

Según el CESE, la política agrícola común (PAC) no está suficientemente bien dotada para afrontar los retos actuales. Entre los instrumentos financieros cuyo uso recomienda para apoyar a los agricultores figuran los seguros públicos para la cobertura de catástrofes naturales, las ayudas anticíclicas y los pagos directos. Los fondos para mutualidades, ya utilizados en algunos Estados de la UE, podrían proporcionar una red de seguridad adicional, financiada colectivamente por los agricultores, la industria, los gobiernos regionales y la UE.

Ante la revisión de la PAC prevista para después de 2027, el CESE aboga por volver a recuperar/restablecer su presupuesto para situarlo al menos al nivel del 0,5 % del PIB de la Unión. Se necesitan normas comerciales más estrictas para garantizar que los productos importados cumplan las normas medioambientales y laborales de la UE.

Otra preocupación clave es la venta por debajo del coste, una práctica que somete a los agricultores a una presión financiera extrema. El CESE insta a los responsables políticos de la UE a que consideren seriamente la posibilidad de prohibir las compras por debajo del coste para evitar que los grandes distribuidores expulsen del negocio a los agricultores, tomando como modelo la legislación española sobre la cadena alimentaria.

Para mejorar la transparencia y reforzar la posición de los agricultores en el mercado, el CESE propone la instauración de un centro digital de la UE para supervisar los precios, costes y beneficios. También aboga por la negociación colectiva de los precios y un mayor apoyo a las cooperativas y organizaciones de productores. Es necesario que la agricultura de la UE en su conjunto aumente su independencia económica y su competitividad.

Aunque los objetivos climáticos son esenciales, los agricultores no pueden ser los únicos que asuman los costes. Un fondo de sostenibilidad podría ayudarlos en la transición hacia prácticas más ecológicas. El Dictamen advierte también del riesgo de fugas de carbono, ya que las estrictas normas de la UE colocan a los agricultores locales en desventaja frente a sus competidores de fuera de la Unión.

El CESE destaca la importancia de la inversión en desarrollo rural, la innovación y la simplificación de las normas de la PAC. La presión creciente a la que se ven sometidos los agricultores hace patente que los dirigentes de la UE deben actuar con urgencia, antes de que desaparezcan más explotaciones. (ks)

La UE se encuentra en un momento decisivo para el desarrollo de la IA. Las empresas estadounidenses dominan el mercado de la IA generativa (IAG), acaparando el 80 % de la inversión privada mundial, si bien China también avanza con rapidez. A fin de determinar lo que se necesita para garantizar que Europa siga siendo competitiva, el Comité Económico y Social Europeo (CESE) ha publicado un nuevo informe en colaboración con el Centro de Estudios Políticos Europeos (CEPS).

La UE se encuentra en un momento decisivo para el desarrollo de la IA. Las empresas estadounidenses dominan el mercado de la IA generativa (IAG), acaparando el 80 % de la inversión privada mundial, si bien China también avanza con rapidez. A fin de determinar lo que se necesita para garantizar que Europa siga siendo competitiva, el Comité Económico y Social Europeo (CESE) ha publicado un nuevo informe en colaboración con el Centro de Estudios Políticos Europeos (CEPS).

El informe, que se ha elaborado bajo los auspicios de la Sección de Mercado Único, Producción y Consumo (INT) del CESE y debatido periódicamente en el Observatorio de la Transición Digital y del Mercado Único del CESE, explora las principales oportunidades, retos y medidas políticas necesarias para reforzar el panorama de la IA en Europa.

Recomendaciones clave para la UE

  • Impulsar la inversión en IA y la capacidad informática: Europa debe aumentar las inversiones en infraestructuras de IA para fomentar la innovación.
  • Centrarse en tres sectores de alto potencial: la IA puede impulsar el crecimiento en sectores como la automoción, las energías limpias y la educación.
  • Promover la IA de código abierto: el fomento de modelos de IA abiertos mejorará la accesibilidad y la competencia.
  • Integrar mejor los esfuerzos de I+D en toda la UE.

Capacitar a la sociedad civil en la gobernanza de la IA
– El informe destaca la importancia de las organizaciones de la sociedad civil (OSC) a la hora de configurar las políticas y la gobernanza de la IA. A fin de reforzar la inclusión y el uso ético de la IA, el informe recomienda:

  • Programas de alfabetización en materia de IA: iniciativas de formación y diálogo social para capacitar a los trabajadores y la ciudadanía.
  • Enfoque «social desde el diseño»: garantizar que el desarrollo de la IA se centra en el ser humano y se ajusta a las necesidades de la sociedad.
  • Aumento de la financiación para las OSC: apoyo a las organizaciones sin ánimo de lucro que colman la brecha entre la tecnología de la IA y la comprensión por parte de la ciudadanía.
  • Uso ético de la IA: dar prioridad a sistemas de IA fiables y acordes con los valores europeos.

Aprovechar el potencial del CESE en la política en materia de IA
– El CESE está en buena posición para facilitar una participación estructurada de las OSC en la política en materia de IA. El informe recomienda abogar por la IA de código abierto y promover la innovación ética mediante la contratación pública y los regímenes de financiación, con el CESE como eje central para colaborar con las OSC y las comunidades de código abierto y sensibilizar sobre el impacto de la IA en la sociedad.

El informe también introduce un glosario armonizado de la IA para favorecer un lenguaje común que garantice una comunicación eficaz entre los responsables políticos, los desarrolladores y los usuarios, lo cual se considera esencial para el desarrollo, la gobernanza y el despliegue responsables de la IA en todos los sectores.

Este informe se transmitirá a las principales instituciones de la UE y se espera que contribuya a las futuras políticas en materia de IA. El texto íntegro del informe puede leerse aquí. (vk)