Si quiere pervivir, la UE ha de comunicarse eficazmente, especialmente en el contexto actual de pleno auge de la desinformación, rápida expansión de la inteligencia artificial (IA) y aumento de las tendencias autoritarias. Para llegar a toda la ciudadanía, la comunicación sobre la UE debe actuar a escala local.

Rebranding Europe («Renovar la imagen de Europa»), el nuevo libro del estratega de comunicaciones y autor Stavros Papagianneas, sienta las bases para un debate crítico sobre el papel de la UE en la escena mundial, perfilando un contexto que ve a Europa en una encrucijada ante la agresión rusa contra Ucrania —ya en su tercer año—, la guerra en Oriente Próximo y una serie de retos geopolíticos y económicos.

La presentación del libro tuvo lugar el 3 de diciembre en el Résidence Palace de Bruselas y a ella asistió el vicepresidente del CESE responsable de Comunicación, Laurenţiu Plosceanu, para participar en el debate sobre el posicionamiento de Europa en el turbulento panorama mundial y la necesidad de que la UE comunique eficazmente sus valores.

«La UE se encuentra en un momento decisivo: para garantizar su futuro, necesita transmitir una visión clara y convincente a su ciudadanía y al mundo. No es una cuestión política, sino de confianza, identidad y propósitos compartidos», afirmó Papagianneas.

Los participantes en el debate hicieron hincapié en que, para garantizar la supervivencia de la UE, la comunicación eficaz no es una mera opción, sino una necesidad, especialmente en los tiempos que corren de desinformación, IA y creciente autoritarismo. Europa tiene que ir a la vanguardia de la promoción de la democracia y los derechos humanos. El papel de los medios de comunicación es esencial a la hora de configurar la esfera pública europea, recordó Colin Stevens, redactor jefe de EU Reporter y moderador del debate. «Nosotros, los medios de comunicación, tenemos que explicar una y otra vez que Europa es cosa de todos, y debemos seguir haciéndolo todos los días del año», insistió.

Los expertos convienen en que es muy difícil cortar de raíz la desinformación o las noticias falsas, en particular desde que surgió la IA. La contramedida más eficaz es potenciar la resiliencia entre la población.

«En vez de insistir en hablar, es hora de que escuchemos más a la ciudadanía. La gente quiere implicarse y participar más», afirmó Plosceanu, quien destacó también la importancia de cooperar con la prensa regional, instando a las instituciones de la UE a crear asociaciones con los medios de comunicación regionales y a invitar a periodistas de dichos medios a Bruselas. Concluyó asimismo que Europa tiene que actuar a escala local, a nivel de base.

La gran mayoría de los europeos piensan primero a escala local, después regional, nacional y solo en última instancia europea, por lo que debe adaptarse la comunicación sobre la UE a esta realidad y reconocer que, para llegar a la ciudadanía, el discurso ha de alcanzar el ámbito local, regional y nacional. (mt)