European Economic
and Social Committee
La Ley Europea de Chips: una iniciativa importante con algunas preguntas
por Heiko Willems, miembro del Grupo de Empresarios del CESE
Los semiconductores son un componente esencial en una amplia variedad de ámbitos económicos y de la vida, tanto para la industria como para los consumidores. Además, sin los semiconductores no es posible alcanzar los objetivos de una transformación verde y digital. La Ley Europea de Chips, que la Comisión Europea presentó el 8 de febrero de 2022, debe garantizar la seguridad del suministro, la resiliencia y el liderazgo tecnológico de la UE en las tecnologías y aplicaciones de semiconductores.
Para reforzar el ecosistema europeo de semiconductores resultan necesarias inversiones privadas e importantes ayudas públicas. Por lo tanto, la Comisión tiene previsto invertir 43 000 millones de euros en los próximos años. Sin embargo, el grueso del presupuesto simplemente se reasignará a partir de otros programas y representa solo un tercio de lo que China pretende movilizar de aquí a 2025. Al mismo tiempo, la concesión de ayudas estatales significativas podría dar lugar a inversiones que no son sostenibles desde el punto de vista comercial y repercutir negativamente en el mercado.
La UE también debe centrarse en las necesidades de la industria europea. El dominio de tamaños de estructura pequeños (< 10 nm) no es el único determinante para el éxito del ecosistema de los semiconductores. Los puntos fuertes de la industria europea de semiconductores también deben tenerse en cuenta.
La cadena de valor de los semiconductores es una de las más globalizadas. Por lo tanto, el establecimiento de una cadena de valor cerrada en cada región del mundo no tendría sentido desde el punto de vista económico. Antes bien, un análisis detallado de los puntos fuertes y débiles del ecosistema europeo de semiconductores debería servir de punto de partida para un debate sobre de qué manera una inversión bien orientada podría aumentar la resiliencia de Europa. En paralelo, la UE debería reforzar las asociaciones internacionales.
Esta situación también debe tenerse en cuenta respecto a las medidas de emergencia previstas, que son muy amplias. El establecimiento de prioridades de pedidos para sectores críticos, los programas de adquisición comunes o los controles de exportación constituyen intervenciones profundas en el mercado que deben reservarse para situaciones absolutamente excepcionales.
En su pleno de junio, el CESE debatirá el Dictamen Ley Europea de Chips (INT/984).