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Por Michal Pintér, delegado de la Comisión Consultiva de las Transformaciones Industriales (CCMI) del CESE

El Pacto por una Industria Limpia que se acaba de presentar reconoce la importancia estratégica de las industrias de gran consumo de energía para la economía de la UE y señala correctamente sus principales retos. Aunque incluye ideas destacables, como los mercados líderes ecológicos, el apoyo a la economía circular y la financiación para la descarbonización, las medidas carecen de la urgencia y la audacia necesarias para revertir el declive de las industrias europeas de gran consumo de energía.

En su Dictamen aprobado recientemente «El futuro de las industrias de gran consumo de energía de la Unión Europea ante los elevados precios de la energía y los costes de la transición», el Comité Económico y Social Europeo reconoce la existencia de una importante brecha de competitividad entre las industrias de gran consumo de energía de la UE y de sus competidores mundiales. La Comisión señala con acierto a los precios de la energía como principales responsables. Sin embargo, el Pacto y el Plan de Acción para una Energía Asequible no proponen ninguna reforma de la configuración del mercado de la electricidad. El sistema de precios marginales funcionó mientras la UE recibía un suministro de gas relativamente barato y estable canalizado por gasoductos procedentes de Rusia. Desgraciadamente, la realidad ha cambiado, y ahora nos encontramos con un suministro de GNL caro y volátil, que probablemente se mantendrá así durante años. A pesar de la proporción creciente de electricidad de bajo coste y libre de combustibles fósiles que se registra en la combinación energética de la UE, los precios de los combustibles fósiles siguen marcando la pauta en la formación de los precios de la electricidad.

Los esfuerzos políticos para aumentar las fuentes de energía renovables son bienvenidos, pero no reducen las facturas de electricidad debido a la configuración actual del mercado. Se necesitan medidas inmediatas para trasladar los beneficios en términos de costes de la electricidad renovable a las industrias y evaluar todas las opciones de reducción de precios, incluida la disociación de los precios de la electricidad.

El Pacto también reconoce lagunas en el Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (como la ausencia de solución de exportación, la redistribución de recursos o la elusión) y en los instrumentos de defensa comercial. Sin embargo, lamentablemente nos dice poco sobre cómo se defenderá el mercado de la UE, lo que deja desprotegidas a las industrias de gran consumo de energía en una guerra comercial mundial.

El CESE insta a las instituciones de la UE a que apliquen medidas decisivas en los planes de acción sectoriales, con el fin de evitar una mayor desindustrialización y conservar la capacidad de la UE para la transformación industrial.