European Economic
and Social Committee
Preparar los comités de empresa europeos para el futuro: ¿por qué necesitamos una revisión de la Directiva?
Por el Grupo de Trabajadores del CESE
Actualmente hay más de 1 200 comités de empresa europeos en las grandes empresas multinacionales. Estos órganos son una herramienta importante para garantizar la democracia en el lugar de trabajo, ya que tienen derecho a recibir información sobre cuestiones transnacionales de la dirección central de la empresa y a expresar su opinión. Entre dichas cuestiones se encuentran la situación económica y financiera actual, la posible evolución de la plantilla, las inversiones o los nuevos métodos de trabajo. Los comités de empresa europeos no tienen derecho a negociar acuerdos.
Las decisiones de las multinacionales se toman principalmente en la sede central pero se aplican a la totalidad de sus sociedades, por lo que la importancia de los comités de empresa europeos es cada vez mayor: estos órganos ayudan a los representantes de los trabajadores a comprender mejor las decisiones empresariales. Al mismo tiempo, unos procesos de información y consulta adecuados pueden contribuir a que la dirección elabore sus decisiones de modo que puedan aplicarse sin problemas en todos los países.
Con todo, las investigaciones demuestran que existen graves deficiencias en la actual Directiva sobre los comités de empresa europeos (que se remonta a 2009) y en su aplicación. Lo más grave es que muchos comités de empresa europeos no tienen la posibilidad de acudir a los juzgados si se vulneran sus derechos. Un estudio de sentencias y procedimientos judiciales pasados muestra que existe una gran inseguridad jurídica especialmente en lo que respecta a las definiciones de «información», «consulta», «transnacional» y «confidencialidad», y al derecho del comité de empresa europeo a recurrir a expertos (por ejemplo, para su asesoramiento jurídico, o a representantes sindicales). Además, existen varios Reglamentos obsoletos que deben adaptarse a la situación actual a escala mundial.
Las empresas y sus trabajadores se enfrentan a múltiples retos: la digitalización, las medidas para afrontar el cambio climático, la demografía o las capacidades. Estos cambios pueden ser perturbadores y afectar a la competitividad de las empresas, así como a la seguridad social y a la productividad de los trabajadores. Los datos científicos han demostrado que la aplicación efectiva de los derechos de información, consulta y participación de los trabajadores mejora la sostenibilidad de las decisiones de las empresas y su competitividad, lo que, a su vez, supone que los comités de empresa europeos pueden desempeñar un papel crucial en la puesta en marcha de la transición justa.
Por lo expuesto, es necesaria una revisión de la Directiva para velar por la seguridad jurídica y el correcto funcionamiento de los comités de empresa europeos: una ejecución rápida y sin trabas de dicha revisión debería abordar las deficiencias existentes y preparar los comités de empresa europeos para el futuro. El Dictamen del CESE evalúa la propuesta de la Comisión y formula una serie de propuestas concretas a los legisladores sobre cómo seguir mejorando la Directiva.