El Comité Económico y Social Europeo ha reiterado su compromiso de colaborar con la Comisión Europea y otras instituciones de la UE en la defensa y aplicación de los valores fundamentales de la UE, en particular el Estado de Derecho, los derechos fundamentales y la democracia.

En un debate sobre los valores europeos, celebrado en su pleno del 10 de junio con el comisario europeo de Justicia, Didier Reynders, el CESE pidió un mayor compromiso democrático de las organizaciones de la sociedad civil y la ciudadanía a nivel de la UE, con el objetivo de ampliar su participación más allá de las elecciones y permitir un auténtico diálogo civil. Los miembros del CESE también hicieron especial hincapié en el reconocimiento de los derechos sociales y económicos como derechos fundamentales de la UE.

En el pleno, el CESE presentó y aprobó sus Dictámenes sobre el Plan de Acción para la Democracia Europea y la nueva Estrategia para reforzar la aplicación de la Carta de los Derechos Fundamentales, en los que respaldó las recientes iniciativas de la Comisión destinadas a proteger los valores democráticos y los derechos de los ciudadanos en la UE.

La presidenta del CESE, Christa Schweng, afirmó: «Los valores de la UE se ven desafiados en todas partes; no pueden darse por sentados, ni siquiera en países con una larga tradición democrática. La sociedad civil tiene grandes expectativas en cuanto a la respuesta de la UE, y quiere participar activamente en los debates nacionales y europeos en torno a la defensa de estos valores».

Por su parte, el Sr. Reynders declaró: «Muchos de los problemas requerirán un enfoque que implique a toda la sociedad y una cooperación internacional, en un esfuerzo coordinado de los gobiernos, la sociedad civil, los investigadores y verificadores de datos, el sector privado, los medios de comunicación y la ciudadanía. Celebro la fructífera cooperación con su Comité en este sentido».

En el Dictamen sobre la estrategia de la Carta, el CESE pide que se adopten medidas para proteger y apoyar a las organizaciones de la sociedad civil, entre las que debería figurar un mecanismo de alerta que permita detectar y denunciar el acoso. También solicita que los interlocutores sociales desempeñen un papel más destacado en la promoción y aplicación de los derechos establecidos en la Carta.

En su Dictamen sobre el Plan de Acción para la Democracia Europea, el CESE recomienda que la Comisión añada un pilar específico dedicado a la participación de la sociedad civil y los interlocutores sociales y a la promoción de la democracia en el mundo del trabajo. Asimismo, lamenta que el Plan de Acción no haya abordado el importante papel que cumple el diálogo social y la negociación colectiva a la hora de reducir las desigualdades y alentar a la ciudadanía europea a abrazar los ideales democráticos. (ll)