Mientras celebrábamos el año nuevo con amigos y familiares, formulábamos deseos y hacíamos planes para 2022, nadie esperaba que nuestras vidas cambiarían de una forma tan drástica en tan solo unos meses.

Ya en 2014, Ucrania conoció el rostro de la guerra por primera vez desde su independencia.

Durante la Revolución de la Dignidad, más de cien personas fallecieron por disparos en la plaza principal, el Maidán de la Independencia. Luego vinieron la invasión de Donbas y la anexión de Crimea. La sociedad civil ucraniana sufrió una gran transformación en 2014: numerosos voluntarios acudieron a primera línea para ayudar a los desplazados internos y apoyar a los soldados heridos. Pensábamos que eran los días más oscuros de nuestra historia, pero estábamos equivocados.

En 2014 prácticamente desapareció la división de nuestra sociedad sobre si debíamos entrar en la UE o no. La última encuesta de opinión antes de la invasión de febrero de 2022 mostró que un porcentaje ya significativo de los ucranianos, el 68 %, estaba a favor de la pertenencia de Ucrania a la UE; este apoyo creció al 86 % justo después de la invasión y alcanzó el 91 % a finales de marzo. ¡Un récord absoluto!

Este respaldo masivo es una reacción a lo que la sociedad civil de la UE ha estado haciendo para ayudar. Se movilizó inmediatamente y presionó a los gobiernos de la UE para que tomaran decisiones con rapidez. El papel del voluntariado, que ha estado trabajando desde las primeras horas de la invasión, ha sido enorme. Su superpoder consiste en que pueden encontrar soluciones rápidas a cualquier problema, desde municiones y drones hasta medicamentos y ropa para los refugiados. La ola de manifestaciones y el enorme número de banderas amarillas y azules que ondeaban en toda la UE fueron increíbles. Escondidos en los refugios, nos daban fuerza las fotos de gente de todo el mundo que apoyaba a Ucrania.

La mayoría de nuestros socios empezaron a llamar poco después de tener noticia de los ataques aéreos masivos sobre Ucrania, preguntando: «¿cómo podemos ayudar?» Hemos recibido mucha ayuda, pero necesitamos más.

El ejército necesita soluciones y tecnologías innovadoras para ganar la batalla; los médicos de todas las especialidades necesitan equipos modernos y personal para ayudar a los soldados y civiles heridos; los voluntarios necesitan aún más contactos en todo el mundo, etc.

Pero también necesitamos una visión estratégica del proceso de reconstrucción en Ucrania, y aquí es donde desempeñarán un papel esencial los esfuerzos comunes de todo el mundo democrático para construir un Estado fuerte y seguro y desarrollar soluciones innovadoras en la construcción, la organización de infraestructuras, el apoyo a las empresas y la ciencia, la creación de capacidades para las instituciones de diferentes niveles, etc.

Tanto los ucranianos como la UE han sacado lecciones muy claras de esta guerra:

-    Algunas situaciones exigen soluciones urgentes, en particular las que afectan a cuestiones de seguridad común.
La guerra comenzó en 2014 y durante ocho años los ucranianos han estado explicando el peligro que entrañan las relaciones estrechas con Rusia y la dependencia de las fuentes de energía rusas y de otros productos de un país que gasta sus ingresos en terrorismo y masacres. Aun así, ni Ucrania ni la UE estaban preparadas para una invasión tan cruel y masiva; de lo contrario, ambos habrían mostrado más determinación. ¿Se habría producido la invasión si las sanciones impuestas en 2014 hubieran sido tan duras como las de 2022?

-    La guerra de 2022 es también una guerra de innovación y tecnología. Esta claro que si aumentamos la eficiencia energética, diversificamos las fuentes de energía, encontramos nuevas soluciones digitales, desarrollamos tecnologías espaciales y mejoramos la gestión de los recursos naturales, etc., nuestro nivel de independencia y seguridad será mayor que ahora, cuando todos los países están pasando por una grave crisis.

Reconocer la importancia de una respuesta inmediata por parte de políticos, diplomáticos, fuerzas armadas, voluntarios y sociedad civil nos sitúa en el camino para ganar la batalla. La necesidad de ayuda es aún enorme, pero la motivación es más fuerte cada día.

Los ucranianos hemos demostrado que nuestros principales valores son la dignidad humana y la libertad, la democracia y la igualdad, el Estado de Derecho y los derechos humanos. Nunca ha existido un procedimiento acelerado para la adhesión a la UE, pero la situación de Ucrania es excepcional y probablemente haya llegado el momento de replantearse el procedimiento.

Los ucranianos son plenamente conscientes de todo lo que les queda por hacer para adherirse a la UE. Nuestra fuerza es nuestra motivación para construir un Estado libre y asociarnos con quienes nos han apoyado en los momentos más difíciles. Es gracias a ella que resistimos, confiando en nuestras fuerzas armadas y esperando construir un país próspero.

Nadija Afanasieva, directora del Instituto Ucraniano de Política Internacional de Kiev (Ucrania).