Objetivos climáticos de la UE: solo un enfoque global permitirá convertir los retos en oportunidades

2030  40% increases to 55%

El CESE reafirma que reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en al menos un 55 % para 2030 es la opción acertada. Sin embargo, en su Dictamen Intensificar la ambición climática de Europa, el CESE destaca la necesidad de intensificar los esfuerzos en relación con los objetivos intermedios para acelerar el proceso, so pena de no alcanzar el objetivo de neutralidad climática para 2050.

Es cierto que la COVID-19 ha provocado enormes problemas económicos. Sin embargo, la decisión de reorientar la inversión hacia el plan de recuperación ha permitido abrir la puerta a una nueva estrategia: «combinar el gasto en recuperación con una acción climática ambiciosa», subrayó el coponente del CESE, Jan Dirx.

«El Dictamen también pone de manifiesto la necesidad de reforzar la bioeconomía y de sustituir los combustibles fósiles, por lo que es fundamental otorgar prioridad a la actualización de la legislación europea sobre la transición a los combustibles renovables», destacó el ponente del CESE, Arnold Puech d'Alissac.

Para reforzar la ambición climática, es más esencial que nunca hacer uso de todas las herramientas posibles: el Pacto Verde, la Ley del Clima, el MFP, el fondo de recuperación Next Generation EU, la PAC, las estrategias «De la granja a la mesa» y «Biodiversidad», las políticas y los acuerdos comerciales, etc. Todas ellas deben articularse de manera coherente, velando por que la transición no deje a nadie atrás.

Los ciudadanos «son socios fundamentales en la lucha contra el cambio climático», y una condición previa para el éxito de la política climática en la UE.

Esta es la razón por la que el CESE propone crear una plataforma europea de partes interesadas del Pacto por el Clima basada en los principios de inclusividad, transparencia y una verdadera participación y apropiación por parte de los agentes climáticos a todos los niveles. (mr)