El CESE es un ejemplo de éxito, pero la Unión Europea debe hacer un esfuerzo aún mayor para sostener su contrato social, la solidaridad, una economía justa y la inclusividad. Esta es la clave si quiere preservar sus valores europeos.

El Comité Económico y Social Europeo (CESE) fue creado con el Tratado de Roma (firmado en marzo de 1957) y celebró su primer pleno en mayo de 1958. Sus experiencias históricas y las enseñanzas para el futuro centraron los temas del debate sobre la «Celebración del 65.º aniversario del Comité Económico y Social Europeo: Empoderar a la sociedad civil, defender la democracia», que tuvo lugar el 13 de diciembre de 2023 en Bruselas. «A lo largo de los últimos sesenta y cinco años, el Comité ha construido una verdadera plataforma en la que la sociedad civil puede expresar libremente sus puntos de vista y, de este modo, tratar de mejorar la legislación de la UE. En el cambiante contexto geopolítico actual, la voz de una sociedad civil fuerte e independiente es más importante que nunca. Es la sociedad civil, en su papel de guardiana, la que se asegura de que nadie desactive los controles y equilibrios, el Estado de Derecho o los derechos y valores fundamentales, es decir, que nadie "apague" la democracia», afirmó el Presidente del CESE, Oliver Röpke.

Los miembros del CESE representan la diversidad de organizaciones de la sociedad civil de toda Europa, entre ellas las empresas, los sindicatos y los demás grupos de intereses. El Comité es un órgano consultivo de la UE que emite dictámenes para la Comisión Europea, el Consejo de la UE y el Parlamento Europeo, actuando como puente entre las instituciones que toman las decisiones en la UE y su ciudadanía. «El CESE ha cumplido sesenta y cinco años e igual alguien piensa que ha llegado el momento de que se "jubile". Nada más alejado de la realidad. El CESE es ahora más necesario que nunca, en un momento en el que tantos europeos y tantas europeas se enfrentan a dificultades. Hay que combatir cualquier intento de ignorar el papel del diálogo social organizado. Las demás instituciones de la UE deberían escucharnos cada vez más», exhortó George Dassis, antiguo presidente del CESE y presidente de la Asociación de Antiguos Miembros del CESE.

Como se destacó durante el encuentro, en los últimos años el CESE ha sido uno de los principales interlocutores en el debate sobre el pilar europeo de derechos sociales. El CESE también fue parte integrante de la Conferencia sobre el Futuro de Europa, en cuyas recomendaciones finales se mencionaba explícitamente al Comité como un instrumento para aumentar la participación y la transparencia en la democracia de la UE. Entre los ejemplos recientes del papel pionero del CESE cabe citar el de ser la primera institución en reclamar una verdadera Unión Europea de la Salud, o el de estar en primera línea en la propuesta de un «derecho a la reparación». Stefano Mallia, presidente del Grupo de Empresarios, subrayó la importancia del impacto de la labor del CESE, poniendo de relieve las mejoras introducidas en la legislación desde 1958: «En los últimos meses hemos alcanzado varios objetivos clave, entre ellos el control de la competitividad y el Pacto Azul de la UE, y seguiremos trabajando para transmitir las opiniones de las personas a las que representamos».

La transición energética, la lucha contra la crisis climática y la respuesta a la amenaza geopolítica de Rusia son solo algunos de los retos que refuerzan la necesidad de un CESE que contribuya a crear consenso en aras del bien común, a promover los valores de la integración europea y a impulsar la causa de la democracia participativa y las organizaciones de la sociedad civil. «Durante sesenta y cinco años, el CESE ha proporcionado una plataforma para que los representantes sindicales entablen debates de peso con los empresarios, las organizaciones de la sociedad civil y las demás instituciones de la Unión Europea. El éxito del CESE reside en la colaboración: al reunir a representantes de numerosos grupos diferentes de la sociedad, conseguimos elaborar dictámenes con una gran diversidad en sus perspectivas. Esta inclusividad garantiza que nuestro trabajo se ajuste a los principios democráticos», declaró por su parte Lucie Studničná, presidenta del Grupo de Trabajadores.

A su vez, Séamus Boland, presidente del Grupo de Organizaciones de la Sociedad Civil, pidió la plena movilización del CESE para las elecciones europeas: «La UE debe aportar una solución colectiva a los desafíos comunes europeos. Que lo consigamos dependerá en gran medida de los resultados de las elecciones al Parlamento Europeo. El CESE y sus miembros tienen el mandato y la responsabilidad de tender la mano a la ciudadanía, a través de sus redes de organizaciones de la sociedad civil, para hacer frente a la desinformación, los temores y la falta de confianza. También debemos reiterar nuestro llamamiento para que se tomen medidas reales que permitan poner en práctica el diálogo con la sociedad civil a escala de la UE en todos los ámbitos políticos».

Descubra más detalles sobre la historia del CESE (ab)