Arnold Puech d’Alissac, del Grupo de Empresarios del CESE

Unas semanas después de que se hayan presentado las propuestas legislativas para el paquete «Objetivo 55» —el conjunto de medidas asociadas al Fondo Europeo de Recuperación con las que la Comisión Europea se propone cumplir el objetivo de reducir en un 55 % las emisiones de CO2 de aquí a 2030—, los empresarios europeos, que están analizando las medidas anunciadas, apoyan plenamente el rumbo emprendido pero expresan dudas sobre numerosas cuestiones prácticas.

La industria europea ya está a la vanguardia de las inversiones en eficiencia energética y energías renovables, en el sector del hidrógeno y en la captura y almacenamiento de CO2. Por tanto, resulta esencial evitar a toda costa un enfoque ideológico. A menudo se ha adoptado este tipo de enfoques polarizados en relación con las cuestiones climáticas y energéticas asociadas al Pacto Verde Europeo, lo que amenaza con dañar irreversiblemente a sectores de producción enteros, plantea graves riesgos para el empleo y la sociedad y podría socavar la recuperación económica.

En particular, cabe señalar que según algunas estimaciones el objetivo del 55 % podría requerir inversiones de más de 3,5 billones de euros de aquí a 2030, mientras que los recursos públicos disponibles son inferiores a un billón, esto es, menos de una tercera parte de lo necesario.

Es importante comprender que la industria europea, con su innovación tecnológica en cuanto a productos y procesos de producción, es la solución y no el obstáculo para alcanzar los objetivos de descarbonización. Los programas nacionales de reforma no prevén suficientes fondos para la transformación ecológica del sector industrial.

Así pues, es esencial emprender acciones estableciendo un marco regulador armonizado y flexible para lograr un mercado de la energía auténticamente integrado, garantizando la competencia en igualdad de condiciones con respecto a los países que no comparten los objetivos climáticos de la Comisión, y aplicando políticas de inversión e innovación para impulsar la resiliencia y el dinamismo tecnológico de los ecosistemas industriales europeos.

Puede leer el texto íntegro del artículo aquí: https:europa.eu/!QC7Fpd