Mientras escribo estas líneas, no dejan de llegar a nuestro buzón las candidaturas al Premio Sociedad Civil 2022, que pusimos en marcha a principios de junio. Como cada año, buscamos los proyectos más creativos y sobresalientes de las organizaciones de la sociedad civil y los particulares, los que siempre hacen que estemos orgullosos de la fantástica labor que lleva a cabo la sociedad civil sobre el terreno en toda Europa.

Sin embargo, este año es especial. Por primera vez hemos seleccionado dos temas para nuestro premio en lugar de uno, como habitualmente hacíamos: la juventud y Ucrania. Esto quiere decir que buscamos dos grupos de ganadores, tres en cada categoría.

Al ser 2022 el Año Europeo de la Juventud, decidimos en primer lugar rendir homenaje a los proyectos que empoderan a la juventud. Con nuestro premio queremos mostrar la acuciante necesidad de dar a los jóvenes la oportunidad de convertirse en ciudadanos activos y participar de manera significativa en los procesos de toma de decisiones que afectan a nuestro futuro y, en particular, al suyo. 

Pero cuando Rusia atacó brutalmente a Ucrania, causando un atroz sufrimiento humano, empezaron a llegar las noticias de los esfuerzos desinteresados de las organizaciones de la sociedad civil y la ciudadanía de Europa, que se movilizaron de inmediato para ayudar a nuestros vecinos.

Fue en ese momento que decidimos ampliar el premio a los proyectos que ayudan a los civiles ucranianos afectados por la guerra. Buscamos ganadores entre aquellos que ofrecen ayuda humanitaria sobre el terreno, los que acogen, los que ayudan a la integración de los ucranianos en los mercados laborales europeos, las escuelas y la sociedad y entre todas aquellas personas que apoyaron y siguen apoyando a quienes deben hacer frente a la brutalidad y a la agresión en el momento que más lo necesitan.

Así que si dirige un proyecto que busca crear un futuro mejor para la juventud o si está intentando ayudar a los ucranianos de cualquier manera —ya sean refugiados que ya se encuentran en la UE o aquellos que permanecen en su país devastado por la guerra—, háganos llegar su candidatura sin demora. O si conoce a alguien que lleve a cabo una labor destacada en cualquiera de estos dos ámbitos, ¡haga correr la voz! Dese prisa, el tiempo se agota: la fecha límite para la presentación de candidaturas es el 31 de julio.

Esperamos recibir numerosos proyectos creativos y de utilidad. Esta es nuestra oportunidad para rendir homenaje a todos aquellos que luchan por una Europa mejor y a la juventud, así como a todas aquellas personas que hacen gala de su valentía, humanidad y solidaridad frente al mal.

Cillian Lohan
Vicepresidente de Comunicación del CESE