La política de cohesión es esencial para superar la crisis de la COVID-19, lograr la neutralidad climática de aquí a 2050 y reducir las disparidades en Europa. En un Dictamen emitido recientemente, el CESE advierte de que a corto plazo su reto más acuciante es la guerra en Ucrania.

Hay que actuar rápidamente para prestar apoyo a los refugiados y garantizar la integración de Ucrania en Europa. En su Dictamen, el CESE también insiste en que está firmemente a favor de que Ucrania entre a formar parte de la Unión Europea sin demora, por lo que pide que la política de cohesión y sus instrumentos financieros se adapten en consecuencia.

En particular, el Comité propone crear rápidamente un fondo específico para la reconstrucción y el desarrollo de Ucrania después de la guerra. El Dictamen, adoptado durante el pleno de mayo, analiza la Comunicación de la Comisión Europea sobre su informe titulado «La cohesión en Europa en el horizonte de 2050».

La publicación de dicho informe tuvo lugar dos semanas antes de la invasión de Ucrania por Rusia y, por consiguiente, no tiene en cuenta sus repercusiones. El ponente Krzysztof Balon afirmó: «A medio y largo plazo, el mayor reto lo plantea la agresión de Rusia contra Ucrania, que de hecho constituye un acto de agresión contra la Unión Europea.» El coponente Gonçalo Lobo Xavier añadió: «La política de cohesión sigue siendo un instrumento fundamental para la recuperación y la resiliencia de la economía europea y debe prestarse especial atención a las pymes».  (tk)