European Economic
and Social Committee
Rendir homenaje a todos los que aportan luz a sus comunidades
Rendir homenaje a todos los que aportan luz a sus comunidades
Estimadas lectoras, estimados lectores:
A finales de 2021, la UE decidió hacer de 2022 el Año de la Juventud. Su objetivo era poner de relieve la situación de los jóvenes, especialmente en el contexto de la crisis de la COVID-19, que fue bastante dura para ellos y afectó negativamente a su situación en el mercado laboral y a su educación.
La UE quería alentar a los responsables de la toma de decisiones a que promovieran oportunidades para los jóvenes y les animaran a convertirse en ciudadanos activos y agentes del cambio, y pidió el máximo compromiso con aquellos a los que es más difícil llegar: los jóvenes con discapacidad, los grupos minoritarios y los que viven en zonas desfavorecidas.
Poco podíamos imaginar que, menos de dos meses tras el inicio del año que la UE había dedicado a la juventud, en un cruel giro del destino, los jóvenes de sus fronteras orientales estarían huyendo a refugios para esconderse de las bombas y los misiles, se verían obligados a abandonar su país para evitar ser asesinados o perderían a sus hermanos, a sus padres o sus propias vidas en las sangrientas trincheras de los campos de batalla ucranianos, tras el cruel ataque de Rusia contra Ucrania y su población civil.
En este año de acontecimientos tan turbulentos, el CESE decidió hacer de su Premio Sociedad Civil 2022 un galardón doble, dedicado a dos temas: la juventud y Ucrania.
En la primera categoría, titulada «Capacitar a los jóvenes», buscamos proyectos que animaran y ayudaran de forma creativa a las nuevas generaciones a encontrar su voz y mantenerse firmes en un mundo cada vez más polarizado y hostil, que lucha contra la inflación, el cambio climático y la crisis energética, por nombrar solo algunos de los retos.
El premio en la categoría «La sociedad civil europea por Ucrania» pretendía rendir homenaje a la sociedad civil, que se movilizó rápidamente para ayudar a los civiles ucranianos en cuanto empezó la guerra, y honrar las miles de iniciativas de la sociedad civil que surgieron en toda Europa en respuesta a la difícil situación de los ucranianos ante la agresión rusa.
Recibimos más de cien candidaturas y no fue tarea fácil elegir a las mejores, ya que todos nuestros candidatos merecían el premio por su dedicación y solidaridad. Al final, el premio se repartió entre seis organizaciones, tres en cada categoría, de cinco países de la UE: Italia, Polonia, Portugal, Rumanía y España, esta última con dos proyectos ganadores.
El 15 de diciembre celebramos sus fantásticos logros en la ceremonia de entrega de premios en Bruselas.
Los tres proyectos ganadores en la categoría de juventud ayudan a jóvenes que no lo tienen fácil, pues pertenecen a segmentos desfavorecidos de la sociedad: la minoría gitana, jóvenes que han pasado parte o toda su infancia en un sistema de acogida y ahora tienen que enfrentarse solos al mundo, o jóvenes que sufren exclusión social por diversas razones.
Los tres proyectos sobre Ucrania apoyaron a los refugiados de distintas formas: asistiéndoles en las fronteras cuando llegaron por primera vez, recogiendo material de ayuda, cuidando a niños con cáncer o facilitando la integración de los ucranianos en sus nuevas comunidades.
Permítanme terminar la introducción de esta edición especial de CESE Info dedicada al Premio de la Sociedad Civil repitiendo las palabras de Martyna Kowacka, representante de nuestro ganador polaco, que, en un gesto simbólico, trajo la luz de la paz de Belén a la ceremonia de entrega y señaló la importancia de reaccionar ante el mal y construir valores como la tolerancia, la amistad y la disposición a ayudar.
Martyna Kowacka afirmó que espera que cada uno aporte su contribución para que, algún día, veamos que la luz de la paz sustituye el fuego de la guerra.
Creemos que, gracias a los desinteresados e innumerables esfuerzos de las personas sobre el terreno que cada día contribuyen a hacer del mundo un lugar mejor, el fuego de la guerra se apagará pronto y será sustituido por la luz de la paz. Y con nuestro premio queremos rendir homenaje no solo a nuestros ganadores y candidatos, sino también a todas las demás personas y organizaciones que siguen aportando luz a sus comunidades.
Cillian Lohan, vicepresidente de Comunicación