El 20 de marzo, el Comité Económico y Social Europeo (CESE) aprobó una Resolución en la que pide a la ciudadanía europea que hiciera uso de su derecho democrático al voto y depositara sus papeletas en las próximas elecciones europeas.

«A pesar de que hemos atravesado tiempos difíciles, no podemos negar que la Unión Europea ha velado por la paz, la democracia, la prosperidad económica y el progreso social de sus Estados miembros y su ciudadanía. Gracias a la UE disponemos de libertad para trabajar, estudiar y hacer negocios en cualquiera de los Estados miembros»: así lo confirmó el CESE en su Resolución.

«El nacionalismo, el populismo y las soluciones que solo valen para un Estado no son la respuesta; sí lo son en cambio la colaboración, la cooperación y la convergencia», afirmó el CESE, al subrayar que ningún Estado de la UE puede hacer frente por sí solo a retos como el aumento de la inflación, las guerras, la migración o la emergencia climática.

El CESE aprobó la Resolución durante su pleno de marzo tras el debate «Las elecciones europeas de 2024 a través del prisma de la sociedad civil», en el que participaron activistas de la sociedad civil y representantes de los consejos económicos y sociales nacionales de Francia y Bulgaria.

El CESE manifestó su deseo de movilizar su red de al menos noventa millones de personas en toda la UE y garantizar que la ciudadanía europea acuda a las urnas para decidir quién los representará en el Parlamento Europeo durante los próximos cinco años.

Oliver Röpke, presidente del CESE, declaró ante el pleno que las organizaciones que representan los miembros del CESE hunden sus raíces en las sociedades civiles nacionales: «Podemos llegar a todo el mundo, podemos conseguir que la gente vote, y tenemos que hacerlo: es nuestro deber moral».

Asimismo, el CESE ha aunado fuerzas con el Parlamento Europeo para contribuir a impulsar la participación, que suele ser muy inferior a la de las elecciones nacionales, especialmente en algunos Estados miembros.

El presidente del CESE subrayó que, ante el telón de fondo del retroceso de la democracia en diversos países del mundo y en algunos Estados miembros, lo que está en juego en las elecciones de 2024 parece especialmente importante.

«Estas elecciones no son la bala de plata que permita acabar con nuestros problemas, disipar nuestros temores o aliviar las preocupaciones de la ciudadanía, pero sí son una forma legítima de expresar nuestros deseos, exigir un futuro mejor y pedir cuentas a los gobernantes».

En su intervención en el pleno, los tres ponentes de la Resolución, Christa Schweng, Cinzia del Rio e Ioannis Vardakastanis, que representan al Grupo de Empresarios, de Trabajadores y de Organizaciones de la Sociedad Civil del CESE respectivamente, hicieron un llamamiento unánime a la ciudadanía europea para que ejerza su derecho al voto y elija a representantes que defiendan una Europa unida, democrática, sostenible y social.

El CESE aprobará en julio otra Resolución centrada en las demandas de la sociedad civil al recién elegido Parlamento Europeo y a la Comisión.(II)