EESC Info: ¿La cumbre de la COP26 celebrada en Glasgow ha estado a la altura de las expectativas de las jóvenes generaciones, que exigen activamente soluciones eficaces para luchar contra el calentamiento global?

Sophia Wiegand: La respuesta es claramente «no». En los últimos años los jóvenes activistas del clima se han acostumbrado a verse decepcionados por las COP, pero ello no nos impide conservar la esperanza. Teniendo en cuenta la inmensa atención que recibió la COP26 y la tremenda presión de la sociedad civil de todo el mundo, muchos de nosotros éramos optimistas en cuanto a que esta Cumbre podría hacer avanzar sustancialmente la acción por el clima hacia el objetivo de 1,5 °C.
Sin embargo, tras la COP26, el mundo sigue abocado a un calentamiento global de 2,4 °C, pese al énfasis que el Pacto Climático de Glasgow pone en el objetivo de 1,5 °C. Siguen faltando miles de millones para adaptarse y mitigar el cambio climático y para financiar los daños y pérdidas sufridos por las comunidades más vulnerables, pero las subvenciones nocivas otorgadas a los combustibles fósiles continúan avivando la explotación de las personas y del planeta. Y aunque el Pacto de Glasgow aborda por primera vez la necesidad de abandonar el carbón, se limita a hablar de «reducción progresiva» en lugar de «eliminación» y contiene amplias lagunas propicias para el uso continuado de combustibles fósiles. Estos decepcionantes resultados no se corresponden con las bonitas palabras pronunciadas en la Cumbre y dejan planear sobre todo el proceso de la COP un grave problema de credibilidad.
Muchos jóvenes están enfadados porque la inacción los pone en peligro de forma consciente. Los estudios muestran que la crisis climática expondrá a gran parte de la juventud actual al menos a un peligro relacionado con el clima, como las olas de calor, los ciclones, la contaminación atmosférica, las inundaciones o la escasez de agua, lo que aumentará los riesgos de lesiones y daños para la salud, la migración forzosa, una nutrición inadecuada y el desempleo. Es preciso llevar a cabo acciones mucho más ambiciosas e inclusivas para evitar un desastre inminente a las jóvenes generaciones actuales.
Algunos resultados de la COP26, como la recién establecida cooperación entre los mayores emisores, China y EE. UU., y la decisión de revisar los inadecuados objetivos climáticos nacionales el próximo año, constituyen ciertamente pasos en la dirección correcta, pero distan mucho de ser suficientes para afrontar la crisis climática y proteger el futuro de nuestro planeta y sus habitantes.
Sophia Wiegand