Una solución rumana beneficiosa para todas las partes

El fascinante proyecto «educlick», de la organización rumana Ateliere Fără Frontiere, combina de forma admirable dos temas candentes de actualidad —la justicia social y la economía circular—, empleando a personas procedentes de entornos vulnerables para reacondicionar aparatos eléctricos y electrónicos usados. Una vez renovados, los equipos se donan a escuelas de zonas desfavorecidas. Costin Dragne, de la ONG, nos cuenta más sobre el taller y lo que el Premio del CESE significa para su trabajo.

EESC info: ¿Qué le impulsó a lanzar el proyecto?

Costin Dragne: «educlick», el primer taller de Ateliere Fără Frontiere, se creó en 2008 para hacer frente a dos problemas sociales y medioambientales: las escasas posibilidades de empleabilidad de las personas procedentes de entornos vulnerables, y el gran número de aparatos eléctricos y electrónicos que acaban desperdiciándose, sin pasar por un proceso de reciclaje o reutilización.

El programa de donación de ordenadores que llevamos a cabo en la actualidad con centros de enseñanza de todo el país responde directamente a estas dos cuestiones sociales: apoya la educación en zonas desfavorecidas y, al mismo tiempo, promueve el concepto de reutilización, un proceso que es, sin duda, más respetuoso con el medio ambiente y reduce la huella de carbono.

¿Qué acogida tuvo su proyecto? Las personas a las que ha ayudado, ¿le han hecho llegar alguna observación? (¿Puede mencionar algún ejemplo, si lo tiene?)

Las escuelas, ONG e instituciones públicas que participaron en nuestros proyectos respondieron positivamente a nuestro ofrecimiento. Con su ayuda, en nuestros trece años de actividad, hemos formado una red con diversas instituciones educativas, a través de la cual hemos donado más de veintitrés mil ordenadores, de los que han podido beneficiarse más de quinientos mil usuarios.
Muchos de los socios educativos con los que colaboramos nos han señalado necesidades adicionales en cuanto al material que necesitan para seguir adaptándose a la era de la digitalización: fotocopiadoras, videoproyectores, pizarras interactivas, etc. Por ello, el año pasado empezamos a diversificar la actividad del taller, tratando de introducir nuevos tipos de equipos en el proceso de reacondicionamiento y donación a los centros escolares.

¿Cómo piensa usar estos fondos específicos para prestar más ayuda a la comunidad? ¿Ya está planeando nuevos proyectos?

El equipo ya está trabajando en la organización de nuevos proyectos para dotar en 2022 a más de doscientos centros de enseñanza de Rumanía con equipos digitales renovados en el taller de «educlick». Esta financiación específica se utilizará para la ejecución de estos proyectos, sobre todo para la modernización de la infraestructura del taller de reacondicionamiento (equipos de protección, material logístico, utensilios, etc.).

¿Qué consejos daría a otras organizaciones para obtener resultados en actividades y programas de este tipo?

Creemos que nuestro modelo de negocio puede reproducirse fácilmente en cualquiera de los Estados miembros de la Unión Europea, y por eso animamos a todas las organizaciones a formar asociaciones sostenibles con agentes privados y públicos.

Colaborar con instituciones y empresas que quieren tener un impacto positivo en la lucha contra el cambio climático y la digitalización de la educación mediante la reutilización de residuos informáticos es el paso más importante para el éxito de programas como «educlick».

¿Hasta qué punto es optimista sobre las perspectivas de que la UE alcance los objetivos del Pacto Verde?

El impacto medioambiental positivo de la sociedad civil que hemos visto en nuestros colegas de otros países nos ha hecho, sin duda, confiar más en las posibilidades de la UE de alcanzar los objetivos del Pacto Verde.

Mientras sigamos promoviendo y aprendiendo de la experiencia de otros actores del sector ecológico, tenemos todas las posibilidades de convertir a la UE en un modelo de espacio respetuoso con el medio ambiente.

Personalmente, obtener el tercer puesto en el Premio Sociedad Civil aumenta nuestro deseo de contribuir aún más a este objetivo en los próximos años, especialmente ahora que sabemos que contamos con apoyo y estímulo a nivel europeo.