En un nuevo informe del Grupo ad hoc sobre Derechos Fundamentales y Estado de Derecho (Grupo DFED) del Comité Económico y Social Europeo (CESE), publicado el 7 de noviembre con ocasión de la conferencia del Grupo sobre la situación actual del Estado de Derecho y su impacto en el espacio cívico, se han puesto de manifiesto las dificultades cada vez más acuciantes que afrontan las organizaciones de la sociedad civil en Europa.

Durante la cuarta conferencia anual del CESE sobre los derechos fundamentales y el Estado de Derecho se analizaron a partir del informe del Grupo DFED y el Informe de la Comisión Europea sobre el Estado de Derecho en 2023 las tendencias y los retos emergentes y el papel crucial que desempeña la sociedad civil al supervisar y defender el Estado de Derecho.

Oliver Röpke, presidente del CESE, subrayó el lugar central que ocupa la defensa de la libertad, la democracia y los derechos humanos, y propuso la creación de un Foro anual de la sociedad civil sobre los derechos fundamentales y el Estado de Derecho. Didier Reynders, comisario europeo de Justicia, mencionó la función vital que ejerce la sociedad civil en la defensa del Estado de Derecho, y abogó por protegerlo, apoyarlo y potenciarlo.

En julio de 2023, se aprobó la cuarta edición del Informe de la Comisión sobre el Estado de Derecho, en la que, al igual que la edición de 2022, figuran recomendaciones específicas por país dirigidas a todos los Estados miembros y se evalúan los progresos realizados en la puesta en práctica de las recomendaciones del año anterior, de las cuales aproximadamente dos tercios se han abordado total o parcialmente, según la Comisión.

Durante la conferencia, el Grupo DFED presentó su informe, elaborado a partir de las visitas realizadas en 2022 a Grecia, Finlandia, Portugal, Eslovaquia, Eslovenia y Suecia. En él se subraya que ningún Estado miembro escapa a los retos, y se señalan las tendencias y las amenazas acuciantes que pesan sobre los derechos fundamentales y el Estado de Derecho en Europa. Entre los retos figuran los obstáculos que afrontan las organizaciones de la sociedad civil para conseguir financiación, la evolución de los cambios socioeconómicos en el sector de los medios de comunicación y la persistencia de cuestiones relacionadas con la agilidad de la justicia. Todos estos retos son palpables en muchos países europeos.

Paul Soete, presidente del Grupo DFED, pide reforzar el apoyo a escala nacional y de la UE para salvaguardar el espacio cívico y la democracia en su conjunto. (gb)