En un Dictamen exploratorio, el CESE insiste en la importancia de contar con una legislación europea coordinada que fije tipos impositivos para las empresas de servicios digitales. Esto garantizará un entorno empresarial favorable al crecimiento y beneficiará al mercado interior, evitando al mismo tiempo las diferencias derivadas de iniciativas nacionales independientes. El Dictamen del Comité, elaborado a petición de la Presidencia checa del Consejo de la Unión Europea, afirma que cualquier nueva norma debe evitar la doble imposición y minimizar los costes de cumplimiento para las empresas.

Si bien la UE puede desempeñar un papel de liderazgo a la hora de definir las normas para gravar la economía digital, también debe respetar el acuerdo internacional alcanzado por la OCDE y el G20. A este respecto, el ponente Benjamin Rizzo declaró: «El Pilar 1 y el Pilar 2 del Marco Inclusivo sobre la erosión de las bases imponibles y el traslado de beneficios de la OCDE deben aplicarse en la UE tan pronto como sea posible, lo que contribuirá a lograr un alto grado de coherencia con el acuerdo internacional que negociarán la OCDE y el G20». El coponente, Petru Dandea, añadió: «El CESE subraya que una legislación fiscal internacional sobre las empresas digitales concebida adecuadamente es fundamental para evitar las prácticas de evasión y elusión fiscales y diseñar un sistema impositivo justo, estable y progresivo». (tk)