La pandemia de coronavirus está causando estragos en el sector del turismo europeo. En un nuevo Dictamen, el Comité Económico y Social Europeo afirma que, si la UE no interviene rápidamente, en seis meses podría haber desaparecido la mitad de las empresas.

En un Dictamen de Panagiotis Gkofas, aprobado en septiembre, el CESE señala que la crisis de la COVID-19 hace necesaria la actuación de la UE para mantener a flote a las empresas turísticas y garantizar el empleo a sus trabajadores. Y no hay tiempo que perder: si se dejan pasar otros seis meses, la mitad de estas empresas podría haber echado el cierre.

Para respaldar sus afirmaciones, el CESE realizó este verano una encuesta en línea en la que participaron 175 organizaciones en representación de miles de empresas turísticas de toda la UE que proporcionan empleo a cientos de miles de trabajadores.

Sus respuestas al cuestionario del CESE reflejan una situación de catástrofe inminente.

El 88,2 % de las entidades encuestadas asegura que se han visto afectadas «muy negativamente» por la crisis de la COVID-19, el 80,6 % afirma que sus efectos a largo plazo serán aún más duros para ellas, y el 45 % cree posible su supervivencia en 2021.

El Dictamen se elaboró en respuesta a la Comunicación de la Comisión Europea El turismo y el transporte en 2020 y en adelante.

Se estima que el sector turístico de la UE está perdiendo unos mil millones de euros de ingresos mensuales y podría ver desaparecer 6,4 millones de empleos en 2020 como consecuencia de la COVID-19.

Para reactivar el sector, el CESE considera que la UE debe actuar sobre todo para restablecer la confianza de los ciudadanos en la seguridad de los desplazamientos.

En tanto no exista una vacuna, el CESE respalda la idea de un pasaporte sanitario de la UE con armonización del formulario de localización de pasajeros (passenger locator form o PLF) y de los códigos QR, así como una plataforma multilingüe de asistencia sanitaria.

Las personas podrían utilizar el código QR para acceder a información y servicios sanitarios en el país que visitan, incluido el acceso de emergencia a los sistemas sanitarios y de seguridad social.

Otra de las máximas prioridades es proporcionar liquidez a las empresas turísticas y a sus trabajadores lo antes posible, ya que la falta de tesorería amenaza directamente su supervivencia.

En opinión del CESE, el programa SURE para mitigar el desempleo debería cubrir a los parados del sector turístico y proporcionar compensación salarial a las pymes, al menos. hasta el 30 de junio de 2021.

El Comité también considera que la UE debe implantar un mecanismo de seguimiento de la aplicación de las medidas de apoyo, ya que muchas de las entidades participantes en la encuesta se quejaron de que, tras el anuncio de la UE de que pondría fondos a disposición del sector, no se había recibido ninguna ayuda económica. (dm)