European Economic
and Social Committee
La desregulación anunciada es un paso en la dirección correcta
Por Kinga Grafa
Las empresas europeas siguen enfrentándose a una burocracia excesiva, una fragmentación de la normativa y un aumento de los costes. Además, la sobrerregulación frena su crecimiento e impide que sigan el ritmo de sus competidores de otras partes del mundo. Europa no puede seguir inmersa en un círculo vicioso. Lo que necesitan los empresarios es un cambio real en vez del enésimo análisis de los mismos obstáculos que perduran desde hace años. Nos encontramos en un momento clave para pasar de las palabras a los hechos, asegura Kinga Grafa, representante de la Confederación Lewiatan de los empresarios de Polonia.
La Comisión Europea presentó recientemente la Brújula para la Competitividad, una hoja de ruta para el próximo lustro que pretende reforzar la posición económica de la UE y apoyar a las empresas europeas. La línea de actuación que propone la Comisión es la correcta: las empresas llevan tiempo pidiendo estos cambios y han hecho de la «competitividad» y el «mercado único» su caballo de batalla, y la UE tiene que pasar a la acción ya si quiere competir a escala mundial. Una economía fuerte nos permitiría atender urgentemente a la necesidad de racionalizar la legislación, reducir el coste de la energía y garantizar un apoyo eficaz a la inversión y la innovación. En un entorno geopolítico inestable, también es preciso concluir acuerdos de libre comercio con socios clave en ámbitos como el acceso a las materias primas fundamentales.
Las empresas europeas siguen enfrentándose hoy en día a una burocracia excesiva, una fragmentación de la normativa y un aumento de los costes. Los competidores de otras partes del mundo están creciendo con mayor rapidez, mientras que el exceso de regulación frena el crecimiento de nuestras empresas. La Comisión Europea debe proponer reformas concretas que mejoren realmente el entorno empresarial de la UE y la Brújula para la Competitividad aborda los principales obstáculos al crecimiento y la productividad en la UE, a saber, el elevado coste de la energía, la sobrerregulación y la escasez de personal cualificado y mano de obra. Este es el camino a seguir, pero lo más importante es pasar a la acción, para lo cual se necesitan propuestas legislativas y planes de acción que promuevan la competitividad en lugar de frenarla.
El mercado único es uno de los mayores éxitos de la integración europea, si bien su potencial debe aprovecharse plenamente. Es inaceptable que en el mercado único sigan existiendo las mismas barreras desde hace veinte años. La Presidencia polaca del Consejo de la UE tiene la oportunidad de dar un vuelco a la situación, con la libre prestación de servicios como prioridad clave. Esto es esencial no solo para el sector del transporte, sino también para el creciente grupo de empresas que ofrecen servicios profesionales. Lamentablemente, los informes Letta y Draghi no prestaron suficiente atención a esta cuestión. Letta se centró únicamente en la construcción y el comercio al por menor, mientras que Draghi no tuvo en cuenta las estimaciones de la Comisión relativas a las medidas adicionales que se necesitan para liberar el potencial del mercado de servicios. En el lado positivo, el informe Niinistö destacó el papel de los servicios en el desarrollo de la resiliencia y la seguridad. No es necesario convencer a nadie de la importancia que reviste este aspecto en el panorama geopolítico actual. Y es ante este telón de fondo que la Comisión ha propuesto el «28.º régimen», un conjunto único de normas relativas a la fiscalidad, el Derecho laboral y el Derecho de sociedades. Si bien esta iniciativa tiene por objeto simplificar las actividades transfronterizas, en especial para las pymes, no disponemos de información suficiente sobre la propuesta en este momento para poder opinar sobre ella.
Sin duda, el anuncio de la desregulación y racionalización de la legislación es un paso en la dirección correcta. No obstante, ahora es el momento de plasmar en la práctica las propuestas y no puede tratarse únicamente de aminorar la carga que supone la presentación de información. Confiamos en que la Comisión lleve a cabo una «auditoría» exhaustiva de la legislación de la UE que se traduzca en propuestas concretas para mejorar rápidamente el entorno normativo de la UE.
Esperamos con interés el Foro del Mercado Único de Cracovia y el resultado de la consulta pública en la que participaron los miembros de Lewiatan. El objetivo consistirá en preparar la próxima estrategia para el mercado único.
Estamos en un momento clave en el que tenemos que pasar de las palabras a los hechos y aplicar soluciones que acaben realmente con los obstáculos al desarrollo de las empresas europeas. El diálogo entre las instituciones de la UE y los interlocutores sociales será esencial para hallar soluciones que respondan a las necesidades reales de las empresas. Tenemos que ser valientes a la hora de tomar decisiones si no queremos perder un tiempo valioso y quedar a la zaga de nuestros competidores mundiales.
Kinga Grafa es directora general adjunta de Asuntos Europeos de la Confederación Lewiatan y delegada permanente en BusinessEurope. Politóloga y periodista de formación, adquirió experiencia sobre el funcionamiento de la UE durante su etapa profesional en la Oficina del Comité para la Integración Europea (2008-2009) y en el Parlamento Europeo (2009-2014). También ha sido coautora de un libro sobre la aristocracia polaca y autora de publicaciones científicas sobre la política exterior de los Estados Unidos, la élite estadounidense y la diplomacia cultural.