El Comité Económico y Social Europeo (CESE) ha dado su apoyo al pacto europeo de los océanos y ha instado a la Comisión Europea a garantizar que vaya más allá de una mera declaración de intenciones y se convierta en un marco de actuación sólido.

El pacto debe adecuarse a las políticas existentes de la UE, como el Pacto Verde, la estrategia para una economía azul y los Objetivos de Desarrollo Sostenible, al tiempo que establece un equilibrio entre el crecimiento económico, la protección del medio ambiente y la justicia social.

El cambio climático, la contaminación y la sobrepesca representan una amenaza para los océanos y las comunidades costeras. El pacto tiene por objeto mejorar la gobernanza, impulsar la innovación y promover una economía azul sostenible. Los resultados de una reciente consulta pública y las contribuciones de la sociedad civil confirman que se está forjando un consenso cada vez mayor en torno a medidas audaces e inclusivas.

Javier Garat Pérez, ponente del Dictamen, señaló: «Las comunidades costeras en Europa se enfrentan a una serie de desafíos económicos, sociales y medioambientales interrelacionados. Para superar estos desafíos, tenemos que promover una economía azul sostenible y competitiva (que incluya la pesca y la acuicultura), mantener a los océanos sanos, resilientes y productivos, y centrarnos en una agenda mundial en pro del conocimiento, la investigación, la innovación y la inversión en el sector marino».

El CESE pide que se simplifique el modelo de gobernanza de las agencias de la UE, se mejore la planificación del espacio marítimo y se invierta en la investigación a través de programas como Horizonte Europa. Por otro lado, aboga por un plan de acción para los alimentos azules, una construcción naval sostenible y una transición justa para los trabajadores del sector marítimo. Además, considera esencial apoyar el patrimonio costero y la participación de la juventud.

El éxito del pacto pasa por una firme voluntad política, la disponibilidad de financiación y la rendición de cuentas. Y si se aplica correctamente, podría convertir a Europa en líder mundial de la sostenibilidad de los océanos, aportando tanto resiliencia ecológica como oportunidades económicas. (ks)