Para nuestra columna «Una pregunta para...» hemos pedido a Florian Marin, miembro del CESE y ponente del Dictamen «Los bosques de la UE: nuevo marco de seguimiento forestal y planes estratégicos de la Unión», que nos hable de las peticiones del CESE en favor de ese marco, dada la importancia de los bosques para alcanzar los objetivos de la UE en materia de clima y sostenibilidad.

Para nuestra columna «Una pregunta para...» hemos pedido a Florian Marin, miembro del CESE y ponente del Dictamen «Los bosques de la UE: nuevo marco de seguimiento forestal y planes estratégicos de la Unión», que nos hable de las peticiones del CESE en favor de ese marco, dada la importancia de los bosques para alcanzar los objetivos de la UE en materia de clima y sostenibilidad.

Nuestro autor invitado es el miembro del CESE Christian Moos, ponente del Dictamen sobre el paquete de Defensa de la Democracia. Nos explica las razones por las que el CESE no apoya la propuesta de la Comisión sobre el paquete, que provocó un revuelo considerable cuando se publicó finalmente el pasado mes de diciembre.

Nuestro autor invitado es el miembro del CESE Christian Moos, ponente del Dictamen sobre el paquete de Defensa de la Democracia. Nos explica las razones por las que el CESE no apoya la propuesta de la Comisión sobre el paquete, que provocó un revuelo considerable cuando se publicó finalmente el pasado mes de diciembre.

Por Konstantina Manoli

No podemos negar que el ejercicio del derecho de voto constituye un poderoso instrumento para expresar nuestro punto de vista e influir en las políticas. Ciertamente, a lo largo del proceso electoral en general, todos hacemos oír nuestra voz al elegir a las personas que consideramos más idóneas para representar a nuestras sociedades, nuestras convicciones y nuestros sistemas de valores. Sin embargo, las personas, en su mayoría, tienden casi siempre a infravalorar el poder del voto. Ello resulta ser especialmente cierto en nuestro caso, el de las personas jóvenes.

Por Konstantina Manoli

No podemos negar que el ejercicio del derecho de voto constituye un poderoso instrumento para expresar nuestro punto de vista e influir en las políticas. Ciertamente, a lo largo del proceso electoral en general, todos hacemos oír nuestra voz al elegir a las personas que consideramos más idóneas para representar a nuestras sociedades, nuestras convicciones y nuestros sistemas de valores. Sin embargo, las personas, en su mayoría, tienden casi siempre a infravalorar el poder del voto. Ello resulta ser especialmente cierto en nuestro caso, el de las personas jóvenes.

Insistimos apasionadamente en nuestro deseo de cambiar el mundo y crear un futuro mejor para todas las personas y las generaciones venideras. Pero la verdad es que en algún punto de ese camino empezamos a creer que nuestras opiniones, nuestros valores y nuestros ideales ya no importan o que no tenemos ningún poder, y nos damos por vencidos.

De hecho, como joven mujer griega, sé exactamente de lo que hablo. Sé lo frustrante que es cuando no se escucha nuestra voz, se vulneran nuestros derechos y nos invade un sentimiento de impotencia porque parece que no hay nada más que podamos hacer. A veces, a pesar de nuestros esfuerzos, las cosas no salen como habíamos previsto. Es precisamente en esos momentos, cuando nos rodea el vacío que dejan nuestros esfuerzos baldíos, que solemos olvidar una verdad como un puño: ¡nuestro voto es nuestro poder! Como dijo en una ocasión Barack Obama, «No hay voto que no cuente».

Lamentablemente, no creo que sea la única en haber vivido esta experiencia o que esta se deba únicamente al hecho de ser griega, joven o mujer. La verdad es que muchas personas comparten este sentimiento independientemente de su edad, origen étnico, género, religión o circunstancias personales.

Votar es hacer oír nuestra voz colectiva para dar forma al futuro que deseamos. Si tomamos las riendas podemos lograr que nuestros sueños y valores se vean reflejados en las decisiones que marcan el rumbo de nuestra sociedad. Tenemos que dar un paso al frente, porque nuestro voto es la llave que abrirá la puerta a un futuro en el que se oirá con fuerza la voz de una juventud empoderada.

Es el momento de recordar las sabias palabras de John Lewis: «Si no somos nosotros, ¿entonces quién? Si no es ahora, ¿entonces cuándo?»

Por Florian Marin

El Comité Económico y Social Europeo propone que el nuevo marco de la UE para la vigilancia forestal sea sostenible, rentable y viable desde el punto de vista operativo. También debe ser oportuno, seguro y estable, dinámico, inclusivo y participativo para hacer posible una estrecha cooperación entre la ciencia y la práctica, unida a una mejor planificación y elaboración de políticas basadas en datos contrastados.

Por Florian Marin

El Comité Económico y Social Europeo propone que el nuevo marco de la UE para la vigilancia forestal sea sostenible, rentable y viable desde el punto de vista operativo. También debe ser oportuno, seguro y estable, dinámico, inclusivo y participativo para hacer posible una estrecha cooperación entre la ciencia y la práctica, unida a una mejor planificación y elaboración de políticas basadas en datos contrastados.

Es fundamental garantizar la complementariedad y evitar la duplicación de datos ya cubiertos por la legislación vigente, como las políticas en materia de clima y aire, la normativa sobre biodiversidad y la política agrícola común.

En lo que respecta al cambio climático, es necesario disponer de datos a largo plazo, además de datos sobre desarrollo rural, economía circular y ciencia. Es importante garantizar la interoperabilidad y la misma granularidad, tecnología y frecuencia, especialmente cuando se recopilan datos complementarios en todos los Estados miembros de la UE. Es menester prestar una atención constante a la necesidad de reducir las cargas administrativas y evitar la excesiva burocracia, como la recopilación múltiple de datos y la elaboración de una pluralidad de informes. Debe concederse la misma importancia a los datos forestales de índole económica, social y medioambiental.

No puede exagerarse la importancia de respetar los derechos de propiedad privada y la titularidad de los datos, en particular en el marco del principio de subsidiariedad. Ante todo, en la infraestructura de datos forestales debe prevalecer el interés público.

Cada Estado miembro de la UE que se beneficie de los bosques debe contar con un plan forestal a largo plazo que complemente otras estrategias forestales y madereras, lo que garantizará una adecuación perfecta a los ODS. Teniendo en cuenta los múltiples beneficios de los bosques, al elaborar los planes forestales deben incluirse tanto los aspectos sociales y económicos como el principio de asociación y participación de la sociedad civil en el desarrollo y la aplicación de los planes forestales a largo plazo.

Es preciso reforzar el papel del Comité forestal permanente e integrar a los agentes pertinentes de la sociedad civil.

Por Christian Moos

La preocupación por las injerencias malévolas de Estados hostiles como Rusia no son en absoluto infundadas, como ponen de manifiesto los numerosos casos de concesiones de préstamos ventajosos a partidos de extrema derecha, nombramientos de viejas glorias políticas en consejos de supervisión, adjudicaciones de contratos lucrativos a empresas con fines cuestionables y financiación de presuntas ONG.

Por Christian Moos

La preocupación por las injerencias malévolas de Estados hostiles como Rusia no son en absoluto infundadas, como ponen de manifiesto los numerosos casos de concesiones de préstamos ventajosos a partidos de extrema derecha, nombramientos de viejas glorias políticas en consejos de supervisión, adjudicaciones de contratos lucrativos a empresas con fines cuestionables y financiación de presuntas ONG.

Ante tal panorama, queda claro que nuestro deber consiste extremar todas las precauciones de cara a las elecciones europeas. El paquete de Defensa de la Democracia formula algunas recomendaciones útiles para los Estados miembros, pero llega demasiado tarde. Para empezar, porque la Comisión lo publicó con retraso. Más tarde, a principios del verano de 2023, lo aplazó más de medio año ante las fuertes y, sobre todo, unánimes críticas que había recibido la propuesta legislativa que debía contener.

Sin embargo, la publicación del paquete en diciembre no hizo sino confirmar los peores temores: la propuesta de Directiva tendría el efecto de estigmatizar a las ONG que reciben financiación de Gobiernos de terceros países, como Estados Unidos. Por sí sola sirve de justificación para que los Gobiernos autoritarios invoquen leyes sobre agentes extranjeros en un intento por silenciar a la oposición democrática.

Además, la propuesta de Directiva ofrece definiciones vagas y sirve en bandeja enormes lagunas a los verdaderos agentes de Moscú. Los representantes de la sociedad civil organizada se preguntan los motivos por los que la Comisión no establece un registro general de transparencia cuyo ámbito se extienda a todos los grupos de interés y que sea compatible con la legislación vigente a escala nacional y cree una base jurídica clara y segura para todas las partes interesadas.

La Comisión debería retirar este proyecto de Directiva y adoptar un enfoque más global para el texto que le sucederá en 2025 que no haga el juego a los enemigos de la democracia.

Nuestro invitado sorpresa es Bruno Kaufmann, embajador de la iniciativa ciudadana europea (ICE), una herramienta única e ideal que brinda a la ciudadanía de la UE la posibilidad de proponer nuevas leyes de la Unión. Kaufmann expone las razones por las que la ICE reviste una enorme importancia y por las que un día, si tiene éxito, podría ser considerada como uno de los logros democráticos más asombrosos desde la irrupción del sufragio universal e igualitario en el siglo XX.

Nuestro invitado sorpresa es Bruno Kaufmann, embajador de la iniciativa ciudadana europea (ICE), una herramienta única e ideal que brinda a la ciudadanía de la UE la posibilidad de proponer nuevas leyes de la Unión. Kaufmann expone las razones por las que la ICE reviste una enorme importancia y por las que un día, si tiene éxito, podría ser considerada como uno de los logros democráticos más asombrosos desde la irrupción del sufragio universal e igualitario en el siglo XX.

Bruno Kaufmann es un politólogo y periodista sueco, autor de publicaciones en más de cuarenta lenguas sobre la democracia moderna directa y la democracia representativa. Es corresponsal de Global Democracy en SWI, swissinfo.ch, el servicio internacional de la radiotelevisión suiza, para el que cubre los asuntos relativos a la Europa septentrional. Bruno es cofundador y miembro de la dirección de diversas organizaciones de apoyo a la democracia, como Initiative and Referendum Institute, Democracy International y Global Forum on Modern Direct Democracy. Es director de cooperación internacional de la Fundación para la Democracia suiza.

Más de cien personas jóvenes de la UE, los países candidatos y el Reino Unido se reunieron en la edición de este año de ¡Tu Europa, tu voz! (YEYS), para compartir su visión y formular recomendaciones sobre el futuro de la Unión Europea. Ante la proximidad de las elecciones europeas, YEYS 2024 da prioridad a combatir el desinterés de la juventud y animarla a ejercer su derecho de voto.

Más de cien personas jóvenes de la UE, los países candidatos y el Reino Unido se reunieron en la edición de este año de ¡Tu Europa, tu voz! (YEYS), para compartir su visión y formular recomendaciones sobre el futuro de la Unión Europea. Ante la proximidad de las elecciones europeas, YEYS 2024 da prioridad a combatir el desinterés de la juventud y animarla a ejercer su derecho de voto.

Recomendaciones clave:

  1. Introducir una cuota de personas jóvenes para las elecciones al Parlamento Europeo.
  2. Promulgar una Directiva que obligue a tener en cuenta los derechos humanos y el medio ambiente en las cadenas de suministro y las actividades empresariales.
  3. Establecer un marco jurídico para que las redes sociales luchen contra la polarización y la desinformación.
  4. Desarrollar una estrategia normalizada en materia de derechos sexuales y reproductivos.
  5. Someter los bienes perjudiciales para el clima a un régimen fiscal especial y destinar la recaudación a la financiación de iniciativas respetuosas con el clima.

Estas propuestas, que se harán llegar a las instituciones y los responsables políticos de la UE, se integrarán en la aportación de la Semana de la Sociedad Civil y contribuirán a la elaboración de una resolución del CESE sobre las próximas elecciones europeas. (gb)

Actualmente, la situación de la democracia en general deja mucho que desear, en particular en lo que respecta a la iniciativa ciudadana europea (ICE).

Actualmente, la situación de la democracia en general deja mucho que desear, en particular en lo que respecta a la iniciativa ciudadana europea (ICE).

Según la última edición del «World Democracy Report», presentado el 7 de marzo por el V-Dem Institute (variantes democráticas), el porcentaje de personas que viven en países democráticos ha disminuido hasta el nivel de hace casi cuarenta años. Aunque este año más personas de todo el mundo tienen derecho a votar, muchos de los países que convocan elecciones son cada vez más autocráticos.

También se expresaron quejas durante la primera Semana de la Sociedad Civil organizada por el Comité Económico y Social Europeo a principios de marzo. Estas críticas se referían a la iniciativa ciudadana europea, que es el primer instrumento transfronterizo de democracia directa del mundo. «Demasiado complicadas», «demasiado poco atractivas», «inspiran poca confianza», «ineficientes» y «casi desconocidas» figuran entre las poco favorables opiniones procedentes de las partes interesadas de la sociedad civil, los medios de comunicación, el mundo académico y la administración de la ICE.

Desde mi punto de vista, estas observaciones tan críticas no solo eran desalentadoramente acertadas, sino incluso demasiado prudentes y moderadas en su crítica. La democracia debería predominar en el mundo. Para lograrlo, nosotros, los ciudadanos y ciudadanas del planeta que disfrutamos del derecho al voto, estamos obligados a mejorar lo que tenemos actualmente. 

Esto significa hacer algo más que defendernos contra el miedo, los dictadores actuales y sus cobardes camarillas. Tenemos que dar pasos mucho más ambiciosos, uno de los cuales puede estribar en seguir desarrollando la iniciativa ciudadana europea.

¿En qué consiste la iniciativa? Cabe destacar tres aspectos. Se trata de un derecho, un instrumento y una herramienta sin precedente alguno en la historia o ni en ningún otro lugar del mundo. Su diseño es complejo y exhaustivo, tiene una naturaleza digital y transnacional, sigue el enfoque de democracia directa, cuenta con una infraestructura de apoyo y se hace buen uso de ella. 

Desde 2012, la ICE se ha aprobado, introducido, practicado y mejorado, lo que la convierte en una prueba patente de que el espacio democrático puede ampliarse y consolidarse incluso en las circunstancias más adversas.

El año que viene, cuando cumpla trece años de edad, es de esperar que la que fuera una niña mimada se convierta en una adolescente pertinaz que pueda mostrar a Europa y al mundo de lo que es capaz. Necesitamos esta fuerza nueva y salvaje para revitalizar decisivamente las mentalidades anquilosadas de los Estados nación y las estructuras burocráticas de la Unión Europea. 

Seamos claros: no necesitamos reinventar de manera constante y compulsiva las formas democráticas de convivencia, es decir innovar necesariamente. En su lugar, debemos dedicarnos a desarrollar la ICE para asegurarnos de que, al final de esta década, alcanza la edad de dieciséis años, o incluso los dieciocho.  

¿Qué significa esto exactamente? De aquí a 2028 o 2030, deben producirse dos cambios importantes. En primer lugar, las facultades de la ICE para fijar la agenda deben equipararse a las del Parlamento Europeo. En otras palabras, los europeos deberían poder proponer actos legislativos y otras iniciativas gubernamentales del mismo modo que los diputados al Parlamento Europeo.

En segundo lugar, antes de que finalice esta década, los ciudadanos de la UE deberían poder suscitar no solo procedimientos legislativos, sino también votaciones populares a escala europea sobre cuestiones de fondo, a menudo denominadas sencillamente referendos. El referéndum paneuropeo es una idea que, sin ser nueva, ha madurado a raíz de la introducción y las primeras fases de existencia de la ICE.

Si conseguimos dotar a la ICE de esta perspectiva de futuro, al echar la vista atrás las nuevas generaciones considerarán que esta herramienta supuso uno de los logros democráticos más abrumadores desde el espectacular avance logrado con la aceptación del sufragio universal e igualitario en el siglo XX.

El proyecto eslovaco Crazy? So what!, gestionado por la organización Integra, reúne a jóvenes estudiantes y personas que han sufrido problemas de salud mental. Durante un día completo de enseñanza, los estudiantes aprenden de primera mano lo que es superar una crisis de salud mental y cómo obtener ayuda. Jana Hurova, directora de Integra, nos relata la manera en que el proyecto ayuda a romper el estigma que soportan las personas con problemas de salud mental y ofrece a la juventud un valioso brote de esperanza.

El proyecto eslovaco Crazy? So what!, gestionado por la organización Integra, reúne a jóvenes estudiantes y personas que han sufrido problemas de salud mental. Durante un día completo de enseñanza, los estudiantes aprenden de primera mano lo que es superar una crisis de salud mental y cómo obtener ayuda. Jana Hurova, directora de Integra, nos relata la manera en que el proyecto ayuda a romper el estigma que soportan las personas con problemas de salud mental y ofrece a la juventud un valioso brote de esperanza.

¿Qué les motivó a iniciar su proyecto?

Nuestra organización lleva muchos años apoyando a las personas que padecen problemas de salud mental y que, como consecuencia de su enfermedad, han perdido sus empleos, hogares, amigos y, a veces, también a sus familias. Todo su mundo se ha desmoronado. Hace casi treinta años, creamos los primeros servicios comunitarios de salud mental de Eslovaquia. El objetivo era velar por que esas personas, tras recibir tratamiento en un hospital psiquiátrico, pudieran recibir ayuda y volver a las vidas normales que llevaban antes de caer enfermas. Defendimos la creación de organizaciones de pacientes en Eslovaquia y pusimos en marcha una serie de programas para desestigmatizar las enfermedades mentales. Prestamos cuidados a personas con problemas de salud mental graves, especialmente esquizofrenia, y muchas de ellas ya han conseguido integrarse y encontrar sentido a sus vidas.

Llevamos a cabo todas nuestras actividades de forma no tradicional desde el principio y trabajamos en colaboración con nuestros clientes para dar una mejor respuesta a sus necesidades, aplicando un enfoque similar al del programa Crazy? So what!. Muchos de nuestros clientes han encontrado motivación al reunirse con personas jóvenes y, partiendo de su experiencia personal, hablar de aquello que echaban en falta a su edad y de lo que más tarde desencadenó sus problemas de salud mental.

Vemos cada vez más necesario destacar la importancia de la salud mental. Saber cómo gestionar una crisis personal es una gran fortaleza.

Iniciamos el programa Crazy? So what! en Eslovaquia ya en 2005, junto con socios de Alemania y Chequia. Sin embargo, no ha sido hasta hace poco que hemos conseguido dotar al programa de una base más estable y ampliarlo. Nos hemos formado como instructores, formamos a nuevos equipos y visitamos nuevos centros educativos.

¿Qué acogida ha tenido su proyecto? ¿Han recibido comentarios de las personas a las que han ayudado?  ¿Podría darnos un ejemplo, si lo tiene?

A las personas jóvenes siempre les impresiona mucho poder conocer a personas que han superado una crisis de salud mental y a quienes pueden preguntar cualquier cosa. Esa experiencia les muestra que, si ellos mismos tienen problemas, siempre hay ayuda disponible. Al tratarse de un día completo de enseñanza y de una comunicación en pie de igualdad, los participantes siempre se llevan una impresión positiva.

Las personas que han sufrido problemas de salud mental pueden insuflar en los jóvenes el coraje necesario para hacer algo por resolver sus propios problemas. En casi todas las clases hay estudiantes que tienen problemas. Darles un brote de esperanza tiene un valor inestimable. Las personas con experiencia personal cuentan su propia historia como una forma de sentirse mejor. Ellos mismos deciden hasta qué punto dejan a los estudiantes entrar en sus vidas. De este modo, sienten su valía y que la gente los comprende.

Hemos recibido muchos comentarios, por ejemplo de estudiantes que afirman no contar habitualmente con la oportunidad de conocer a personas con problemas de salud mental o que subrayan la necesidad de aprender a aceptarlas, y no condenarlas por ser diferentes.

También hemos recibido comentarios de personas participantes en el programa que han sufrido problemas de salud mental. Una de ellas nos decía esto:

«El programa me da el coraje para caminar con la cabeza alta. ¡Por fin quiero vivir! Hablar con los estudiantes es duro, pero gratificante. Son muy abiertos y apenas tienen miedo a los contactos sociales. Lo más maravilloso para mí es que muestran que lo que nos une es mucho más que lo que nos separa, que la imagen de las “personas locas“ no es real. Es genial poder ayudar a la gente a hablar, al fin, abiertamente sobre los problemas de salud mental, de modo que nadie tenga que sentirse avergonzado ni ocultarse».

Lo que nos impulsa es la juventud. Después de cada uno de estos días, comentan la importancia que reviste para ellos el programa Crazy? So what! y que debemos darle continuidad para que toda la juventud de Eslovaquia pueda percatarse de lo valiosa que es su propia salud mental.

¿Ya están planeando nuevos proyectos?

Nos gustaría que esta forma de educación llegue a toda la juventud, por lo que pretendemos ampliar el programa a otras regiones de Eslovaquia. Ya se ha instaurado en Alemania (donde fue creado inicialmente), Eslovaquia, Chequia y Austria. Este año también hemos formado a los primeros equipos en Ucrania.

En su opinión, ¿qué importancia tiene que las personas afectadas hablen abiertamente de sus problemas de salud mental? ¿Qué mensaje envían con su proyecto?

Queremos difundir el mensaje de que padecer problemas de salud mental no es algo de lo que avergonzarse. Lo que es una lástima, en cambio, es no hacer nada para preservar nuestra propia salud, porque no hay salud sin salud mental.

La idea principal que subyace al programa Crazy? So what! es destacar a tiempo la importancia de la salud mental y, a la vez, propiciar que se comprenda a las personas con problemas de este tipo.

Hemos constatado que es mucho mejor prevenir que tratar, y también es más eficaz. Ofrecemos coraje y motivación, y somos optimistas. Siempre hay ayuda disponible. A veces basta con tener a alguien con quien hablar. Luchar por tus sueños nunca es fácil, pero vale la pena.