Por Elena Calistru

Las crisis recientes han sometido la arquitectura económica de Europa a una prueba de resiliencia, cuya carga ha recaído sobre todo en los ciudadanos de a pie. Nuestro Dictamen Dejar atrás las crisis ofrece un plan rector para una economía que proteja a las personas y las empresas, en lugar de exponerlas a turbulencias económicas.

Por Elena Calistru

Las crisis recientes han sometido la arquitectura económica de Europa a una prueba de resiliencia, cuya carga ha recaído sobre todo en los ciudadanos de a pie. Nuestro Dictamen Dejar atrás las crisis ofrece un plan rector para una economía que proteja a las personas y las empresas, en lugar de exponerlas a turbulencias económicas.

Tres son los imperativos económicos que priman:

En primer lugar, las previsiones económicas deben dejar de ser análisis retrospectivos para convertirse en intervenciones predictivas. La inflación hace mella antes en los comedores que en los cuadros de indicadores económicos. Necesitamos sistemas sofisticados de detección precoz de los cuellos de botella en el suministro y de las anomalías en la transmisión de los precios, antes de que estos problemas se materialicen en facturas de calefacción y de alimentación inasumibles. Los hogares más vulnerables a las perturbaciones económicas son precisamente aquellos con la menor capacidad para absorberlas, una realidad que exige una cartografía detallada de la vulnerabilidad para garantizar una protección bien orientada.

En segundo lugar, el planteamiento estructural de la capacidad presupuestaria debe dotarse de un carácter estabilizador, en vez de limitarse a una mera respuesta a las emergencias. NextGenerationEU fue un instrumento admirable, pero abocado a la improvisación. Mediante mecanismos permanentes de estabilización presupuestaria supervisados por la sociedad civil se garantizaría que las respuestas a las crisis protejan a las personas más expuestas. Una gobernanza económica que pase por alto los efectos distributivos genera tensiones sociales que socavan la propia resiliencia que procuramos fortalecer. Las condicionalidades sociales de la financiación de la UE no deben percibirse como trabas burocráticas, ya que podrían garantizar un crecimiento económico que se traduzca en un mejor nivel de vida para todos.

En tercer lugar, es necesario acelerar la integración de los mercados donde más interese a los consumidores. Los costes de la energía, que superan con creces los de los competidores, no solo constituyen indicadores macroeconómicos, sino que también representan facturas mensuales que asfixian los presupuestos familiares en toda Europa. Las inversiones estratégicas en infraestructuras transfronterizas y en la integración de los mercados de la energía no solo son objetivos económicos abstractos, sino que también suponen un verdadero alivio para las familias y empresas que afrontan presiones en relación con el coste de la vida.

Una política económica diseñada sin aportaciones de la sociedad civil equivale a conducir a ciegas, algo técnicamente posible pero insensato en la práctica. Diseñar las políticas con la plena participación de quienes sufrirán sus efectos es una práctica que en cualquier caso arrojará resultados sobresalientes. No se trata de realizar una consulta para cumplir una formalidad, sino de aprovechar a lo largo de todo el ciclo político la inteligencia colectiva de la sociedad civil organizada.

Hay que modernizar, no abandonar, la economía social de mercado competitiva de Europa. Solo aquellos con una escasa visión económica reducen la cuestión a elegir entre la competitividad o la protección de los ciudadanos. Es preciso contar con una creatividad institucional que sitúe la resiliencia económica y el bienestar de las personas en el centro de la gobernanza económica de Europa para abordar los retos del futuro.

La iniciativa ciudadana europea ha demostrado que es una herramienta eficaz para aumentar la participación de la ciudadanía en la vida política de la UE, pero debe reforzarse para evitar el riesgo de que las instituciones de la UE se alejen de los europeos de a pie.

La iniciativa ciudadana europea ha demostrado que es una herramienta eficaz para aumentar la participación de la ciudadanía en la vida política de la UE, pero debe reforzarse para evitar el riesgo de que las instituciones de la UE se alejen de los europeos de a pie.

La iniciativa ciudadana europea (ICE) es un mecanismo participativo de la UE diseñado para reforzar la democracia directa, al permitir que la ciudadanía de la UE —siempre que se alcance un millón de firmas y en la organización haya nacionales de al menos siete Estados miembros— pida a la Comisión Europea que proponga un acto legislativo en un ámbito en el que los Estados miembros hayan transferido competencias al nivel europeo.

Desde la puesta en marcha de las ICE en 2012, la Comisión Europea ha registrado 119 iniciativas, y sus organizadores han recogido unos veinte millones de firmas. Hasta la fecha, han prosperado once iniciativas y diez de ellas ya han recibido una respuesta de la Comisión.

El Día de la ICE, que celebra cada año el Comité Económico y Social Europeo (CESE), constituye un foro y una plataforma importantes en los que los organizadores de iniciativas ciudadanas europeas, registradas y futuras, y las partes interesadas pueden intercambiar información y experiencias y presentar sus iniciativas y actividades a la opinión pública.

Este año, el Día de la ICE se celebró en el marco de la Semana de la Sociedad Civil, el 18 de marzo.

«La UE debe dar nuevos pasos hacia la democracia participativa para complementar el modelo representativo que defiende. La iniciativa ciudadana europea es la primera herramienta de democracia participativa a nivel transnacional», afirmó Laurenţiu Plosceanu, vicepresidente de Comunicación del CESE.

Según la Defensora del Pueblo Europeo, Teresa Anjinho, la ICE es una herramienta poderosa, pero todavía no se ha aprovechado todo su potencial. «Tenemos que mejorar la comunicación sobre sus objetivos y funciones. Deben intensificarse las campañas de sensibilización para que la población esté plenamente informada de lo que se puede conseguir con una ICE y lo que no, y actúe en consecuencia. Para que la ICE siga siendo una herramienta significativa, se requiere transparencia, veracidad y comunicación. Si no lo logramos, tampoco podremos mantener la confianza en esta herramienta ni en el futuro de nuestra Unión», afirmó la Sra. Anjinho.

Durante el Día de la ICE, se presentaron nueve iniciativas, entre ellas las relativas al acceso al agua, la seguridad alimentaria, el aborto, los derechos LGBTQ+, la protección de los edificios existentes contra la demolición, la preservación del patrimonio de los videojuegos, un nuevo modelo para reducir las emisiones por medio de las cuotas aéreas y nuevas normas sanitarias para el uso médico de las sustancias psicodélicas.

En respuesta a los llamamientos para garantizar la financiación de las ICE, Adriana Mungiu, jefa del equipo ICE de la Secretaría General de la Comisión, instó a los activistas a no contar con la perspectiva, bastante lejana, de nuevos recursos presupuestarios dedicados únicamente a las ICE. En su lugar, les recomendó hacer un mayor uso de los fondos disponibles en el presupuesto actual de la UE, incluidos los capítulos sobre «participación ciudadana». (at)

El Comité Económico y Social Europeo (CESE) ha dado su apoyo al pacto europeo de los océanos y ha instado a la Comisión Europea a garantizar que vaya más allá de una mera declaración de intenciones y se convierta en un marco de actuación sólido. 

El Comité Económico y Social Europeo (CESE) ha dado su apoyo al pacto europeo de los océanos y ha instado a la Comisión Europea a garantizar que vaya más allá de una mera declaración de intenciones y se convierta en un marco de actuación sólido.

El pacto debe adecuarse a las políticas existentes de la UE, como el Pacto Verde, la estrategia para una economía azul y los Objetivos de Desarrollo Sostenible, al tiempo que establece un equilibrio entre el crecimiento económico, la protección del medio ambiente y la justicia social.

El cambio climático, la contaminación y la sobrepesca representan una amenaza para los océanos y las comunidades costeras. El pacto tiene por objeto mejorar la gobernanza, impulsar la innovación y promover una economía azul sostenible. Los resultados de una reciente consulta pública y las contribuciones de la sociedad civil confirman que se está forjando un consenso cada vez mayor en torno a medidas audaces e inclusivas.

Javier Garat Pérez, ponente del Dictamen, señaló: «Las comunidades costeras en Europa se enfrentan a una serie de desafíos económicos, sociales y medioambientales interrelacionados. Para superar estos desafíos, tenemos que promover una economía azul sostenible y competitiva (que incluya la pesca y la acuicultura), mantener a los océanos sanos, resilientes y productivos, y centrarnos en una agenda mundial en pro del conocimiento, la investigación, la innovación y la inversión en el sector marino».

El CESE pide que se simplifique el modelo de gobernanza de las agencias de la UE, se mejore la planificación del espacio marítimo y se invierta en la investigación a través de programas como Horizonte Europa. Por otro lado, aboga por un plan de acción para los alimentos azules, una construcción naval sostenible y una transición justa para los trabajadores del sector marítimo. Además, considera esencial apoyar el patrimonio costero y la participación de la juventud.

El éxito del pacto pasa por una firme voluntad política, la disponibilidad de financiación y la rendición de cuentas. Y si se aplica correctamente, podría convertir a Europa en líder mundial de la sostenibilidad de los océanos, aportando tanto resiliencia ecológica como oportunidades económicas. (ks) 

Por el Grupo de Trabajadores del CESE

«Es imposible que alguien mienta, a menos que crea que sabe la verdad. Soltar patrañas no requiere tal convicción». El trabajo del filósofo Harry G. Frankfurt Sobre la charlatanería (On bullshit) resulta especialmente relevante tras el denominado «Día de la liberación». 

Por el Grupo de Trabajadores del CESE

«Es imposible que alguien mienta, a menos que crea que sabe la verdad. Soltar patrañas no requiere tal convicción». El trabajo del filósofo Harry G. Frankfurt Sobre la charlatanería (On bullshit) resulta especialmente relevante tras el denominado «Día de la liberación».

El 2 de abril, el presidente de los Estados Unidos anunció un arancel general del 10 % a las importaciones para todo y para todo el mundo, más otros específicos para los «peores infractores». Se exhibió una lista de estos infractores, con cifras de «aranceles recíprocos» para otros países, incluido un 20 % para la UE. Huelga decir que el hecho de que estas cifras carezcan de sentido y no se ajusten para nada a una definición adecuada de aranceles recíprocos no preocupó lo más mínimo al presidente. Tampoco pareció preocuparle mucho que el déficit comercial de la UE en el sector de los servicios casi equivalga al comercio global entre las dos partes. En su favor puede decirse que la exactitud nunca ha sido su fuerte.

A medida que nos adentramos en una nueva guerra comercial basada en el sinsentido, ¿qué deberían esperar los ciudadanos? Un aumento de la inflación, la incertidumbre del mercado y un duro golpe para las industrias europeas. Falta por ver si alguna de estas medidas beneficiará a los trabajadores estadounidenses.

Más allá de los aranceles, la UE debe proteger a sus trabajadores y los puestos de trabajo, amortiguando los efectos iniciales, no solo por los aranceles, sino también por la incertidumbre que genera la arbitrariedad con la que se imponen. Esto significa reactivar nuestra demanda interna y garantizar que la riqueza se redistribuya y utilice de manera eficaz.

También significa proteger nuestras industrias y sectores clave e invertir en ellos, diversificar las fuentes de energía, hacer frente a la crisis del coste de la vida y reformar la UE para que su proceso de toma de decisiones sea eficaz. Una sociedad fuerte y resiliente es lo único que puede impedir que aparezcan otros Trump en el continente. Los interlocutores sociales son un elemento fundamental de esta sociedad. No es por nada que uno de los enemigos jurados del dúo Musk-Trump son los sindicatos.

El 10 de mayo, adéntrate en el corazón y la casa de la sociedad civil organizada europea: el Comité Económico y Social Europeo, ubicado en el edificio Jacques Delors, rue Belliard 99, 1040 Bruselas.

El 10 de mayo, adéntrate en el corazón y la casa de la sociedad civil organizada europea: el Comité Económico y Social Europeo, ubicado en el edificio Jacques Delors, rue Belliard 99, 1040 Bruselas.

El Día de Europa de este año es muy especial, ya que conmemoramos el 75.º aniversario de la Declaración Schuman, el fundamento histórico de la unidad y la cooperación europeas. En esta solemne ocasión, el CESE abre sus puertas para un día completo de actividades atractivas, informativas y entretenidas y una visita llena de descubrimientos.
Ya se trate de entusiastas de la política o de mentes jóvenes y curiosas, ¡hay algo para todo el mundo!

Ve obteniendo sellos a medida que exploras el CESE con nuestra Visita de Descubrimiento:

  • Afronta divertidos retos en los diferentes puestos temáticos.
  • En cada uno de ellos te estamparán un sello en un pasaporte que te entregaremos a tu llegada.
  • ¡Muéstranos tu pasaporte completo y reclama tu recompensa especial!

¡No pierdas la oportunidad de reunirte y charlar con el presidente del CESE, Oliver Röpke, en un puesto habilitado expresamente! 
Estará allí para recibir a los visitantes, responder a tus preguntas y compartir su visión de la sociedad civil europea: una oportunidad única para entablar contacto directo con los dirigentes del CESE.

Disfruta aún más gracias a:

  • un caricaturista que dibujará tu retrato;
  • un lúdico rincón infantil;
  • un desenfadado fotomatón;
  • una Rueda de la Fortuna con giros llenos de sorpresas;
  • ¡y una simulación de votación en tiempo real que te permitirá ponerte en la piel de un miembro del CESE!

Descubre además cómo contribuyen nuestros grupos y secciones a configurar las políticas y los valores de la UE.

Celebremos las ideas que unen a Europa. Ven con tus amigos, con tu familia o por tu cuenta, pero ¡NO TE LO PIERDAS!

Es más que una visita: ¡llegarás lleno de curiosidad y saldrás cargado de inspiración!

Para más información sobre toda la gama de actividades en el CESE programadas para el Día de Europa: ¡Visítanos el 10 de mayo para celebrar el Día de Europa! | CESE.

#EuropeDay (kk)

Por el Grupo de Organizaciones de la Sociedad Civil del CESE

El 8 de abril, la Red Europea de Lucha contra la Pobreza (EAPN) presentó su último informe del Observatorio de la Pobreza, titulado «Hacia un enfoque sistémico de la protección social».

Por el Grupo de Organizaciones de la Sociedad Civil del CESE

El 8 de abril, la Red Europea de Lucha contra la Pobreza (EAPN) presentó su último informe del Observatorio de la Pobreza, titulado «Hacia un enfoque sistémico de la protección social».

El informe, que por primera vez se presentó en un acto organizado conjuntamente con el Grupo de Organizaciones de la Sociedad Civil del CESE en Bruselas, se centra en los retos que deben superarse para garantizar unos sistemas de protección social sólidos y resilientes. Esta cuestión es especialmente pertinente en el contexto actual, ya que los estados del bienestar de la UE han de lidiar con las crecientes limitaciones financieras causadas por las restricciones del gasto nacional y el aumento del gasto en defensa y seguridad.

El informe, basado en las conclusiones de diecinueve organizaciones nacionales miembros de la EAPN, demuestra que conseguir implantar un enfoque sistémico para garantizar unos sistemas de protección social amplios y eficaces requiere estrategias integradas a largo plazo que conjuguen las dimensiones económica, social y medioambiental. Estas políticas deben apoyarse en datos sólidos y contrastados y en una participación significativa de las personas en situación de pobreza.

Las redes nacionales de la EAPN han manifestado su preocupación por los recortes en el gasto social. Además, algunos indicadores como los elevados niveles de no percepción de prestaciones sociales siguen suscitando dudas sobre la eficiencia de unas políticas que no logran llegar a las personas que necesitan estas prestaciones y tienen derecho a optar a ellas.

Según el informe, la respuesta a un mundo que evoluciona rápidamente en un entorno caracterizado por la digitalización, los conflictos bélicos, el envejecimiento demográfico y el cambio climático ha sido inadecuada, lo que pone de relieve la necesidad de recuperar el enfoque sistémico de las políticas sociales.

Juliana Wahlgren, directora de la EAPN, subraya la urgencia que reviste esta cuestión y afirma: «La UE debe proteger el Estado del bienestar y dar prioridad al gasto social. Para lograrlo, el informe del Observatorio de la Pobreza formula recomendaciones sobre la renta mínima, la crisis de la vivienda y la transición energética, entre otros temas. La eficacia y la adecuación son fundamentales. El año próximo la Comisión Europea pondrá en marcha la estrategia de la UE de lucha contra la pobreza, pero esta solo podrá tener éxito si los Estados miembros adoptan un enfoque verdaderamente sistémico de la protección social. Más del 20 % de la población de la UE está en riesgo de pobreza y, por esta razón, no podemos permitirnos seguir aplicando políticas fragmentadas: la protección social debe ser sólida, coordinada y eficaz».

Séamus Boland, presidente del Grupo de Organizaciones de la Sociedad Civil, declaró:«La erradicación de la pobreza exige una actuación firme por parte de todos los Estados miembros. Un elevado porcentaje de la pobreza que existe en la UE tiene carácter intergeneracional y sus efectos pueden ser especialmente duros en la vida de los menores y las personas mayores. Es preciso introducir medidas específicas, en ámbitos como la educación, la vivienda y el alto coste de la energía, que aborden las deficiencias del sistema. De lo contrario, la UE, como entidad política, experimentará dificultades para mantener la confianza de su ciudadanía».

Krzysztof Balon, vicepresidente del Grupo de Organizaciones de la Sociedad Civil y ponente del Dictamen del CESE sobre la primera estrategia de la UE de lucha contra la pobreza, anunciada en las orientaciones políticas para la próxima Comisión Europea 2024-2029, señaló:«Una estrategia eficaz de la UE para combatir la pobreza debe basarse en las experiencias de las personas en situación de pobreza y abordar sus necesidades. Debe respaldar también a las organizaciones de la sociedad civil y permitir que participen en el diseño y la aplicación de proyectos y medidas adecuados para luchar contra la exclusión social».

El Comité presentará su Dictamen en el pleno del CESE de los días 16 y 17 de julio.

Simplificación y afianzamiento del Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono

Document Type
PAC

Estatuto de protección del lobo

Document Type
PAC

La sociedad civil aborda la polarización social

Es abril, y seguimos reflexionando sobre las estimulantes ideas surgidas a raíz de nuestros actos emblemáticos de marzo, que, una vez más, demostraron el poder y la determinación de la sociedad civil.

La sociedad civil aborda la polarización social

Es abril, y seguimos reflexionando sobre las estimulantes ideas surgidas a raíz de nuestros actos emblemáticos de marzo, que, una vez más, demostraron el poder y la determinación de la sociedad civil.

Marzo ha sido, en efecto, un mes intenso e inspirador para el Comité Económico y Social Europeo. Organizamos nuestro acto anual dedicado a la juventud, ¡Tu Europa, tu voz!, en el que damos la voz al futuro de Europa: los jóvenes —muchos de ellos aún en la escuela secundaria— de todo el continente, incluido el Reino Unido y los países candidatos a la UE.

También celebramos nuestra segunda edición de la Semana de la Sociedad Civil, que reunió a más de ochocientos representantes de la sociedad civil de toda Europa para que participaran en animados debates, intercambiaran buenas prácticas y crearan juntos soluciones destinadas a reforzar la participación democrática. Este año el tema elegido fue «El refuerzo de la cohesión y la participación en las sociedades polarizadas».

En los turbulentos tiempos actuales, en los que no faltan problemas acuciantes, ¿por qué centrarse en la polarización?

La polarización —el recrudecimiento del antagonismo entre los puntos de vista— puede ser una parte normal del discurso democrático que encuentra a menudo su origen en la ideología. De hecho, la existencia de un vivo debate y la expresión de opiniones diversas, incluso enfrentadas, son vitales para cualquier sociedad abierta y pluralista como la nuestra. Como ha subrayado a menudo el CESE, un debate abierto y sin restricciones es «la base de una sociedad participativa, sin la cual la democracia no puede funcionar correctamente».

Sin embargo, el tipo de polarización que vemos hoy es diferente. Asistimos al auge de una polarización negativa y un populismo que rechazan el diálogo, erosionan la confianza y socavan los valores democráticos. En la política y la vida pública, el espacio para llegar a acuerdos se está reduciendo. Cuando la polarización se vuelve hostil —alimentando el odio o el resentimiento—-, perturba la cohesión social, alimenta la división y, en el peor de los casos, desemboca en la violencia.

Al dedicar nuestro acto a la polarización, queríamos llamar la atención sobre el preocupante aumento de sus aspectos tóxicos, que se están infiltrando poco a poco por todos los poros de las sociedades europeas.

Esta preocupante tendencia se ve agravada por una serie de amenazas: la injerencia extranjera en los procesos democráticos, la difusión de desinformación y la manipulación de las redes sociales para acallar las voces contrarias y promover opiniones extremas. También observamos crecientes presiones sobre la libertad de los medios de comunicación —ya sea a través de su monopolización, la injerencia de los gobiernos o los ataques a periodistas—, en un momento en el que contar con medios libres y pluralistas resulta más esencial que nunca.

En el CESE nos preocupa profundamente el aumento de los delitos motivados por el odio en toda Europa, incluidos los de índole religiosa, sexual o de género. El odio socava la democracia, debilita nuestras instituciones y siembra la desconfianza en la ciudadanía.

Es aquí donde la sociedad civil desempeña un papel crucial. Las organizaciones de la sociedad civil cuentan con el empuje y el coraje necesarios para defender los espacios democráticos, defender los derechos fundamentales y fortalecer el tejido de nuestras comunidades. Esto incluye luchar contra los efectos tóxicos de la polarización negativa.

La Semana de la Sociedad Civil ha sido nuestra manera de apoyar ese esfuerzo, ofreciendo un espacio para un diálogo significativo, nuevas ideas y la resolución colaborativa de problemas con el fin de fomentar la participación y la cohesión social. Organizamos una serie de paneles del Grupo de Enlace sobre diferentes temas, y dedicamos un día a la iniciativa ciudadana europea (ICE), la herramienta más avanzada de la UE para la democracia directa.

En el marco de esta semana, el CESE también concedió su 15.º Premio Sociedad Civil a tres excelentes iniciativas que luchan contra la polarización en toda Europa. Estos proyectos, seleccionados entre más de cincuenta candidaturas procedentes de quince Estados miembros, muestran tanto la magnitud del reto como el profundo compromiso de los agentes de la sociedad civil por afrontarlo sin rodeos.

Espero que la Semana de la Sociedad Civil de este año y nuestros galardonados insuflen un renovado optimismo y confianza en el papel que puede desempeñar la sociedad civil en la defensa y promoción de los valores democráticos europeos.

Y mientras seguimos repasando las ideas, propuestas y conclusiones de nuestros actos de marzo, en este número de abril hemos decidido ceder la palabra a algunas de las voces de la Semana de la Sociedad Civil y ¡Tu Europa, tu voz!. Espero que disfruten de la lectura.

Laurenţiu Plosceanu

Vicepresidente de Comunicación

Tatiana Povalyaeva representó a Ucrania en la edición de este año de ¡Tu Europa, tu voz! (YEYS) acompañada de sus alumnos. Profesora en un centro de enseñanza secundaria de Járkiv, la última vez que dio clase en persona fue en febrero de 2022 y desde entonces enseña a sus alumnos en línea. Describe lo difícil que resulta ser docente en una ciudad que se encuentra a solo cuarenta kilómetros de la frontera rusa y sufre ataques incesantes desde el inicio de la guerra.

Tatiana Povalyaeva representó a Ucrania en la edición de este año de ¡Tu Europa, tu voz! (YEYS) acompañada de sus alumnos. Profesora en un centro de enseñanza secundaria de Járkiv, la última vez que dio clase en persona fue en febrero de 2022 y desde entonces enseña a sus alumnos en línea. Describe lo difícil que resulta ser docente en una ciudad que se encuentra a solo cuarenta kilómetros de la frontera rusa y sufre ataques incesantes desde el inicio de la guerra.

Como docente, como profesora, ¿hasta qué punto ha repercutido la guerra de Ucrania en su capacidad para enseñar y en el sistema educativo en general?

Hoy día, casi todas las escuelas de Járkiv se han pasado al aprendizaje en línea porque no disponemos de suficientes refugios para garantizar la seguridad de nuestros alumnos en clases presenciales. Nos encontramos en esta tesitura desde hace tres años y la última vez que vi a mis alumnos en clase fue el 23 de febrero de 2022.  Muchos estudiantes han abandonado el país. No les quedaba más remedio. Ahora viven dispersos en muchos países europeos y, habiendo sido su profesora, me da muchísima pena: echo de menos a mis alumnos y sé que se enfrentan a muchas dificultades. A veces tienen que estudiar a la vez en escuelas europeas y ucranianas, lo cual supone una enorme carga sobre sus espaldas. Mientras tanto, los que seguimos en Ucrania vivimos en una situación de constante peligro. Nadie merece vivir así.

Enseñar y apoyar a los estudiantes en tiempos de guerra es un reto al que nunca nos habíamos enfrentado. Para mí, una de las mayores dificultades es la sensación de impotencia que me invade cuando no puedo ayudar a un alumno o alumna. Mis conocimientos y experiencia son a veces insuficientes para tratar los problemas de salud que causan la ansiedad, y sus secuelas. He observado cambios profundos en la personalidad de algunos alumnos que padecen de trastorno por estrés postraumático y para quienes es mucho más necesario un médico que un profesor. Duele cuando te das cuenta de que no puedes protegerlos de estas adversidades. Sin embargo, nos mantenemos a su lado, siempre dispuestos a prestarles nuestra ayuda y cuidar de ellos.

A mí misma también me resulta difícil mantenerme resiliente y seguir siendo un punto de referencia para mis alumnos, no solo respecto de las materias que enseño, sino también en otros ámbitos de la vida. Un profesor fuerte y resiliente tiene más que ofrecer a sus alumnos, pero la pregunta es: ¿cómo mantener esta fuerza? Los docentes que vivimos y trabajamos en plena guerra necesitamos tanto apoyo como los demás, porque apoyamos a niños y jóvenes que son nuestro futuro. Cuanto más energía positiva sienta un profesor, más capaz será de proporcionar apoyo y cuidar a sus alumnos.

¿Por qué considera importante animar a sus alumnos a interesarse por la política o la vida cívica, o a participar en actos internacionales como este?

Una de las tareas esenciales del profesor es animar a sus alumnos a ponerse manos a la obra. Alentarles a participar en la vida política es aún más importante porque la política tiene un impacto significativo en la vida de las personas. Brinda una valiosa oportunidad para concebir ideas y soluciones a muchos de los problemas a los que nos enfrentamos hoy en día.

Al participar en actos internacionales como «¡Tu Europa, tu voz!», los estudiantes pueden encontrar compañeros y colaboradores con los que compartir ideas, cooperar para encontrar las mejores soluciones e intercambiar valiosas experiencias. Sin duda, conocer a otros estudiantes les permite reflexionar sobre su apertura de miras, sus planes, sus objetivos y sus perspectivas de futuro, y también sobre qué tipo de crecimiento personal puede ser aún necesario para ellos.

Si pudiera dirigirse a otros docentes o centros de enseñanza, ¿qué les diría como profesora en Ucrania en este momento?

Tengo solo tres mensajes para mis colegas y sus alumnos. En primer lugar, si realmente quieren saber la verdad sobre la guerra, tienen que hablar con las personas que la están padeciendo.

En segundo lugar, hay que ser consciente de la importancia que reviste la unidad para poder ayudar a los demás y estar preparados para prevenir situaciones catastróficas. Además, es necesario reconocer la importancia de formar parte de una comunidad fuerte con valores morales, intereses y perspectivas de futuro comunes.

En tercer lugar, pienso que lo más importante es que estamos vivos. Seguimos viviendo, luchamos y obtenemos resultados. Crecemos como personas, esperamos que las cosas cambien para mejor y hacemos todo lo posible por demostrar que incluso en los momentos más difíciles hay esperanza y ganas de vivir. Respetamos a quienes dedican su vida a defender nuestra futura independencia y les ayudamos en todo lo que podemos. Estamos agradecidos a todas las personas que nos ayudan.

Los estudiantes ucranianos participan en numerosos actos y concursos, tanto nacionales como internacionales, e incluso en olimpiadas, donde obtienen grandes resultados y reconocimiento mundial. Al mismo tiempo, aprendemos a sobrevivir, desde el punto de vista físico, intelectual y emocional, en unas condiciones de vida muy difíciles, y esto formará parte de nuestra experiencia vital en el centro de Europa.

Tatiana Povalyaeva lleva casi veintiséis años enseñando inglés en el Liceo n.º 99 de Járkiv en Ucrania. Participó junto con sus alumnos en la edición de este año de «¡Tu Europa, tu voz!» (YEYS).