El CESE no cesa en sus esfuerzos por encontrar una solución a la crisis de la vivienda en Europa

Tras la presentación del Plan Europeo de Vivienda Asequible de la Comisión Europea el pasado mes de diciembre, el Comité Económico y Social Europeo (CESE), que ha reunido a todas las partes interesadas pertinentes a escala europea, nacional y local para hacer balance de la actual emergencia en materia de vivienda y debatir el rumbo que tomar, se propone hacer frente a la especulación, abordar el déficit de inversión y garantizar que las empresas sigan siendo competitivas.

El CESE continúa poniendo de relieve la crisis de la vivienda y está dispuesto a formular nuevas recomendaciones sobre lo que ahora puede definirse como una verdadera emergencia que afecta, sobre todo, a la juventud y a los grupos más vulnerables de nuestras sociedades.

Séamus Boland, presidente del CESE, aseveró: «La vivienda, si bien es principalmente y ante todo un problema social, en la actualidad también afecta a nuestra economía, y tiene una vertiente demográfica y de competitividad. Por ello, la crisis de la vivienda constituye una de las principales prioridades de mi mandato». El Sr. Boland señaló asimismo que los precios de la vivienda y los alquileres han aumentado en más de un 100 % en algunos Estados miembros y que la juventud europea tarda cada vez más en emanciparse.

A su parecer, «la cruda y triste realidad es que Europa se enfrenta a una emergencia en materia de vivienda: se calcula que, en el continente, 1,28 millones de personas carecen de hogar, y viven en la calle, en refugios o en alojamientos de emergencia. Solo en Bruselas, capital que —se supone— simboliza nuestro proyecto europeo común, hay casi 10 000 personas sin hogar».

Dan Jørgensen, comisario de Energía y Vivienda, expresó al CESE su gratitud por la labor que ha realizado y por aprobar, en septiembre de 2025, el Dictamen Por un plan europeo de vivienda asequible: la contribución de la sociedad civil, el cual «ha contribuido de manera decisiva a la elaboración de nuestro Plan en su versión definitiva», en palabras del comisario, quien añadió: «Ya hemos ultimado nuestro Plan; ahora solo debemos aplicarlo. Hemos de aprovechar todas las herramientas y propuestas políticas para poder ayudar a los Estados miembros, las regiones y los entes locales a ofrecer viviendas más asequibles, sostenibles y de calidad».

El Sr. Jørgensen también detalló las medidas que tomará a partir de ahora la Comisión:

  1. promulgar cuanto antes una Ley de vivienda asequible;
  2. seguir trabajando en un paquete de simplificación de la vivienda;
  3. centrarse en la financiación, otra de las piedras angulares del Plan, y poner en marcha la plataforma paneuropea de inversión a finales de este año;
  4. intensificar la cooperación con los Estados miembros, para prestar apoyo a jóvenes y estudiantes, en particular a quienes proceden de entornos desfavorecidos;
  5. dar un impulso político renovado con miras a estrechar la cooperación de alto nivel mediante la puesta en marcha de una Alianza Europea de la Vivienda y la celebración, este año, de una Cumbre sobre la Vivienda.

La emergencia en materia de vivienda exige medidas inmediatas

En relación con esta cuestión, Matthew Baldwin, director general adjunto de la Dirección General de Energía de la Comisión Europea y director del Grupo de Trabajo sobre la Vivienda de la Comisión, abundó en la misma línea que el comisario, al subrayar la importancia de mantener el impulso político, pues Europa debe hacer suyo el problema de la vivienda que afronta su ciudadanía.

En este sentido, el diputado al Parlamento Europeo Aodhán Ó Ríordáin, ponente alternativo del informe relativo a la estrategia de la UE de lucha contra la pobreza y a la vivienda, insistió en que la vivienda y la pobreza son las dos caras de una misma moneda, así como en la necesidad de coordinar plenamente las medidas de la Unión. Añadió que las instituciones, los Estados miembros, los entes locales, los interlocutores sociales y la sociedad civil de la UE deben aunar esfuerzos de manera urgente y firme para lograr un cambio real sobre el terreno.

Michaela Kauer, directora de la Oficina de Bruselas de la ciudad de Viena y coordinadora de la Asociación para la Vivienda de la Agenda urbana de la UE, subrayó que Viena ha liderado la promoción del concepto de «vivienda como bien común» para las personas y para el planeta. Explicó que el gran éxito del modelo vienés estriba en la firme voluntad política de configurar el mercado de la vivienda —y no solo de remendarlo— y en la constante participación de todas las partes pertinentes. Además, se refirió a la necesidad de abordad la asequibilidad de la vivienda bajo una perspectiva de género, pues «la pobreza energética tiene rostro de mujer».

Por su parte, Marie Linder, presidenta de la Unión Internacional de Inquilinos y de la Unión Sueca de Inquilinos, recalcó la importancia que reviste la implicación de representantes de los inquilinos e inquilinas en la toma de decisiones, y afirmó la necesidad de seguir un enfoque centrado en las personas recurriendo a herramientas, como los sistemas de estabilización de los alquileres, la protección de los contratos de alquiler de larga duración y la neutralidad de costes para la renovación de las viviendas.

Por último, Chiara Martinelli, directora de la Red de Acción por el Clima Europa, declaró que la emergencia en materia de vivienda y la pobreza energética van de la mano, por lo que conviene seguir avanzando, pasar de las palabras a la acción, aplicar políticas y, en suma, hacer del Plan de la Comisión una prioridad compartida de toda la UE.

El CESE formulará recomendaciones en su próximo Dictamen sobre el tema

El CESE presentará recomendaciones específicas en el pleno de marzo, cuando apruebe el Dictamen Luchar contra la escasez de vivienda mediante políticas orientadas a las familias para una vivienda asequible y sostenible, que está elaborando actualmente el ponente Thomas Kattnig. En representación del Grupo de Trabajadores del CESE, el Sr. Kattnig destacó: «La crisis de la vivienda exige una respuesta política adecuada, por lo que es fundamental que analicemos la dinámica de los alquileres y prioricemos la vivienda social y la que proporciona beneficios limitados. Debemos hacer frente a la especulación, abordar el déficit de inversión y garantizar que las administraciones locales y regionales dispongan de las herramientas que precisan para tomar decisiones. Ha llegado el momento de que la vivienda asequible sea una realidad y deje de ser un privilegio, lo cual implica la existencia obligatoria de viviendas sociales».

A los márgenes del pleno, Cillian Lohan, presidente del Grupo de Organizaciones de la Sociedad Civil del CESE, insistió en que su Grupo lleva tiempo defendiendo sistemáticamente la necesidad de abordar la crisis de la vivienda, por lo que suscribe plenamente el Plan Europeo de Vivienda Asequible. Así pues, destaca la importancia de que el CESE participe en la Cumbre de Jefes de Estado y Presidentes de Gobierno sobre este tema que va a celebrarse por primera vez y de la cual, previsiblemente, surgirá la Alianza Europea de la Vivienda a finales de este año.

Sandra Parthie, presidenta del Grupo de Empresarios del CESE, hizo hincapié en la competitividad de la UE y afirmó que la vivienda asequible, lejos de ser una mera cuestión social, plantea una amenaza para la economía: «Los elevados costes de la vivienda provocan que los trabajadores abandonen determinados ámbitos de actividad, lo cual crea obstáculos al empleo y agrava la escasez de mano de obra. Las empresas ya han mostrado su voluntad de ser parte de la solución, pero los costes de construcción, los problemas de suministro de materiales, la lentitud de los procedimientos de concesión de permisos y los requisitos para obtener financiación se interponen en su camino. La UE y los Estados miembros deben mostrar un mayor compromiso con el sector empresarial».

Downloads

  • El CESE no cesa en sus esfuerzos por encontrar una solución a la crisis de la vivienda en Europa