Cuando se aproxima la 16.ª reunión de la Conferencia de las Partes del Convenio sobre la Diversidad Biológica de las Naciones Unidas (COP16), el Comité Económico y Social Europeo (CESE) pide un enfoque global e integrado para hacer frente a la actual crisis de la biodiversidad.

A medida que aumentan las tensiones mundiales, el CESE insta a los gobiernos a centrarse en la biodiversidad como solución clave a la triple crisis planetaria (cambio climático, pérdida de biodiversidad y desertificación). La COP16 será un momento crucial para acelerar el esfuerzo mundial por salvaguardar los ecosistemas de nuestro planeta, como subrayó el CESE en su Dictamen aprobado en septiembre.

«Sin biodiversidad, los ecosistemas y las economías se derrumbarán, ya que más de la mitad del PIB mundial y el 40 % de los puestos de trabajo dependen directamente de la naturaleza», afirmó Arnaud Schwartz, ponente del Dictamen.

El CESE señala que la biodiversidad, base de los ecosistemas, del bienestar humano y de las economías, debe integrarse en múltiples ámbitos políticos, como el clima, la agricultura y el comercio, y no tratarse de forma aislada. Por ejemplo, los acuerdos comerciales deben promover la sostenibilidad garantizando que los bienes y tecnologías no contribuyan a la deforestación y a la destrucción de hábitats.

También es urgente garantizar un apoyo financiero para la conservación de la biodiversidad. La financiación pública por sí sola es insuficiente, por lo que se necesita una combinación de mecanismos financieros innovadores de carácter público y privado.

El CESE insta a la UE a apoyar a los países del Sur Global a la hora de proteger la biodiversidad, y pide que se eliminen progresivamente las subvenciones perjudiciales para el medio ambiente, en particular las que apoyan los combustibles fósiles. Reorientar estas subvenciones hacia la restauración de los ecosistemas podría abordar tanto el cambio climático como la pérdida de biodiversidad a través de soluciones basadas en la naturaleza, como la reforestación, la agricultura sostenible y la restauración de humedales.

Además, el CESE destacó la importancia del concepto «Una sola salud», que vincula la salud humana, animal y medioambiental. Los ecosistemas sanos prestan servicios críticos, como la polinización, la captura de carbono y la filtración de agua, que contribuyen al bienestar humano. El declive de la biodiversidad socava la resiliencia de los ecosistemas y aumenta el riesgo de zoonosis como la COVID-19.

El CESE también ha pedido una mayor participación de la juventud en la toma de decisiones. Propone crear una Vicepresidencia Ejecutiva para las Generaciones Futuras, que garantice que se dé prioridad a la sostenibilidad y el bienestar a largo plazo frente a los beneficios a corto plazo. (ks)