European Economic
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Una inteligencia artificial (IA) hecha en Europa: el CESE pide inversiones estratégicas en infraestructuras de IA
El CESE insta a la Unión Europea a aumentar su inversión en una conectividad segura y en infraestructuras y cadenas de suministro resilientes para garantizar que siga siendo competitiva en el ámbito en rápida evolución de la IA de uso general. Estas medidas se consideran esenciales para maximizar los beneficios de la IA generativa en consonancia con los valores, las necesidades y los derechos fundamentales europeos.
En su Dictamen exploratorio «Inteligencia artificial: el camino por recorrer», en el que se centra en los aspectos clave de la IA de uso general, el CESE subraya que el dinamismo y la complejidad de la IA requieren actualizaciones continuas del Reglamento de Inteligencia Artificial de la UE. Aunque los modelos de la IA de uso general son en gran medida técnicos y se aplican predominantemente en el sector de las relaciones entre empresas (B2B), no puede pasarse por alto su repercusión indirecta en los trabajadores y los consumidores.
«Creemos que es muy importante que toda la IA que se use en Europa también se base en los valores europeos, entre los que están, sin duda, el Estado de Derecho y los derechos humanos, pero también la transparencia, la credibilidad y la fiabilidad. Son los factores clave que permiten que cualquier sistema de IA funcione al servicio de las personas», afirmó Sandra Parthie, ponente del Dictamen, solicitado por la Comisión Europea y la Presidencia húngara del Consejo de la UE.
El CESE, aunque apoya el Reglamento de Inteligencia Artificial, subraya la necesidad de que sea objeto de un estrecha supervisión y de ajustes en caso de que frene la capacidad de innovación de las empresas de la UE centradas en la IA, algo que puede ocurrir si existe incertidumbre sobre cómo debe aplicarse el Reglamento o si resulta demasiado complejo, alejando a los inversores y los innovadores del mercado europeo.
Con el fin de contrarrestar el fuerte dominio de las grandes empresas digitales no europeas en el mercado de la UE, el CESE pide movilizar los instrumentos de la política de competencia de la Unión para abordar todo comportamiento crítico o incumplimiento de las normas de la UE.
La UE y sus Estados miembros deben invertir en innovación para construir redes sólidas que permitan crear productos basados en la IA y mejorarlos, así como aumentar los beneficios que la IA aporta a las personas y a la economía. El hecho de no desarrollar y utilizar la IA de uso general en Europa podría dar lugar a una disminución de la competitividad de las empresas europeas y una caída de las ventas, pérdida de puestos de trabajo, estancamiento económico y pobreza.
«Tenemos empresas e investigadores muy buenos y contamos con instalaciones de investigación líderes a nivel mundial a nuestro alcance. Debemos promocionarlos mucho más todavía, así como atraer talento y lograr que Europa resulte atractiva para que esas personas trabajen aquí. Tenemos que desarrollar la IA hecha en Europa», concluyó la Sra. Parthie. (ll)