La UE aplica una de las normativas más estrictas del mundo en lo que respecta al uso de productos fitosanitarios y plaguicidas en la agricultura. Sin embargo, se puede hacer mucho más para mejorar la convergencia en este sentido a fin de reducir los riesgos asociados al uso de productos fitosanitarios y garantizar un suministro de alimentos sanos y seguros para una población mundial en constante crecimiento.

Como contribución a la evaluación de la Comisión de la Directiva 2009/128/CE relativa al uso sostenible de los plaguicidas, el CESE ha aprobado un Documento informativo sobre este tema.

Tras más de diez años de aplicación, es imprescindible evaluar si la Directiva resulta adecuada para su finalidad.

Si bien se han constatado avances significativos en el manejo y tratamiento de plaguicidas, la falta de conocimientos adecuados sigue siendo el principal obstáculo para un uso óptimo de los plaguicidas.

El seguimiento y la vigilancia del cumplimiento de la ley se consideran también un punto débil de la Directiva, como también lo es la ausencia de sanciones efectivas para los Estados miembros que incumplan las normas.

Aunque los agricultores europeos siguen firmemente comprometidos a avanzar hacia prácticas agrícolas más sostenibles, también existe un amplio consenso sobre la falta de soluciones alternativas y nuevas tecnologías suficientemente rentables para garantizar un mantenimiento ideal de los cultivos.

«Necesitamos un enfoque integral y ambicioso para crear un marco legislativo que nos permita abordar el uso de plaguicidas de manera sistemática, coherente y científica», subrayó el ponente del CESE, José Manuel Roche Ramo. (mr)