La tasa de abandono escolar prematuro entre los jóvenes gitanos es del 64 %, frente al 19 % de la población general, y el 78 % carece de competencias básicas al no haber completado la educación obligatoria. Las tasas de desempleo de los jóvenes gitanos son tres veces superiores a las de los no gitanos. El programa «Aprender Trabajando», desarrollado por nuestro ganador en la categoría de juventud, la Fundación Secretariado Gitano española, lucha por cambiar esta situación. El programa ofrece a gitanos y gitanas jóvenes la oportunidad de adquirir experiencia laboral y recibir formación en empresas líderes adheridas a esta iniciativa. Ya hay resultados: el 55 % de los aproximadamente 3 500 participantes ha obtenido un puesto de trabajo y el 32 % ha reanudado sus estudios.

La educación de los jóvenes alumnos del programa de voluntariado Escuelas de Superpoderes de nuestro ganador portugués, la organización Movimento Transformers, va más allá de las clases. Posteriormente tienen que «devolver» a la comunidad lo que han aprendido. Para ello deben encontrar un problema social y resolverlo mediante el talento o «superpoder» adquirido. Aunque los alumnos y alumnas de las Escuelas de Superpoderes —en su mayoría, menores en riesgo de exclusión social— reciben clases semanales en las que pueden desarrollar talentos como la cocina, la fotografía, la escritura creativa o el patinaje, sus mentores también trabajan con ellos en el desarrollo de diferentes capacidades y les enseñan valores como la igualdad de género, la sostenibilidad medioambiental o social y la comunicación positiva. Alrededor del 80 % de los asistentes a las Escuelas dicen que ahora tienen más claro qué hacer en la vida, y el 30 % ha dejado de suspender asignaturas.

Nuestro ganador italiano, la organización de voluntariado Agevolando, puso en marcha Care Leavers Network en 2024 como proyecto experimental en la región de Emilia Romaña. En la actualidad, el proyecto tiene ámbito nacional y está presente en doce regiones de Italia. Hasta la fecha ha contado con la participación de 500 jóvenes extutelados de toda Italia que han presentado sugerencias para innovar el sistema de tutela y han dado nuevos impulsos a políticas nacionales dirigidas a ayudar a los jóvenes a alcanzar una autonomía plena tras abandonar el sistema. Uno de sus logros es el Fondo Experimental Nacional para Personas Extuteladas, que proporciona ayudas concretas a jóvenes de hasta veintiún años.

El ganador de nuestro primer premio en la categoría de apoyo a Ucrania, la asociación rumana SUS INIMA, ha basado su modelo de integración de personas refugiadas en un sencillo cuestionario con preguntas sobre distintos aspectos como la educación, los servicios médicos, el acceso a necesidades básicas, la calidad general de vida, etc. En función de las respuestas, la asociación desarrolla actividades e iniciativas adaptadas a las necesidades expresadas a medida que estas evolucionan. Esto ha generado confianza entre la sociedad de acogida y las personas refugiadas y permitido que estas se integren rápidamente en la comunidad.

«Estáis en un lugar seguro» no es solo el nombre del fondo de emergencia español para niños ucranianos con cáncer que continuaron su tratamiento médico en Barcelona después de que la guerra llegase a su país. También es la primera frase que los miembros de la Fundación Villavecchia, que gestiona el fondo, dijo a las madres y otros familiares de los dieciséis jóvenes enfermos cuando llegaron a Barcelona a mediados de marzo de 2022. Para convertir la frase en realidad, la Fundación Villavecchia colaboró con numerosos hospitales, voluntarios y otras entidades a fin de que los jóvenes pacientes y sus familias reciban la mejor atención médica y apoyo posibles.

La Asociación Polaca de Scouts y Guías ayuda activamente a los refugiados ucranianos desde el primer día del ataque ruso. Sus voluntarios estuvieron presentes en seis pasos fronterizos y, en el primer mes de la guerra, prestaron ayuda directa a más de 1,5 millones de refugiados. En total, de los aproximadamente tres millones de civiles ucranianos que huyeron del país a Polonia, uno de cada tres recibió asistencia en centros gestionados por scouts y uno de cada cinco menores participó en actividades dirigidas por scouts. Durante los primeros meses, el servicio voluntario se prestó durante las 24 horas del día. La Asociación Polaca de Scouts y Guías también recogió 127 toneladas de material de ayuda para enviar a Ucrania. (ll)