La última publicación del Comité Económico y Social Europeo presenta once ejemplos de sus logros recientes.

La última publicación del Comité Económico y Social Europeo presenta once ejemplos de sus logros recientes.

Exponen de qué modo ha trabajado el CESE para garantizar que las cuestiones económicas y sociales clave, señaladas por los interlocutores sociales y la sociedad civil, se debatan y aborden a escala europea.

Asimismo, muestran cómo el CESE, a través de sus trabajos consultivos, influye en la legislación de la UE y supervisa su correcta aplicación.

Puede leer más sobre estas once historias o descargarlas de nuestro sitio web: Últimos logros del CESE | CESE.

Para obtener ejemplares impresos en inglés y francés, envíe un correo electrónico a vipcese@eesc.europa.eu.

Si quiere pervivir, la UE ha de comunicarse eficazmente, especialmente en el contexto actual de pleno auge de la desinformación, rápida expansión de la inteligencia artificial (IA) y aumento de las tendencias autoritarias. Para llegar a toda la ciudadanía, la comunicación sobre la UE debe actuar a escala local.

Si quiere pervivir, la UE ha de comunicarse eficazmente, especialmente en el contexto actual de pleno auge de la desinformación, rápida expansión de la inteligencia artificial (IA) y aumento de las tendencias autoritarias. Para llegar a toda la ciudadanía, la comunicación sobre la UE debe actuar a escala local.

Rebranding Europe («Renovar la imagen de Europa»), el nuevo libro del estratega de comunicaciones y autor Stavros Papagianneas, sienta las bases para un debate crítico sobre el papel de la UE en la escena mundial, perfilando un contexto que ve a Europa en una encrucijada ante la agresión rusa contra Ucrania —ya en su tercer año—, la guerra en Oriente Próximo y una serie de retos geopolíticos y económicos.

La presentación del libro tuvo lugar el 3 de diciembre en el Résidence Palace de Bruselas y a ella asistió el vicepresidente del CESE responsable de Comunicación, Laurenţiu Plosceanu, para participar en el debate sobre el posicionamiento de Europa en el turbulento panorama mundial y la necesidad de que la UE comunique eficazmente sus valores.

«La UE se encuentra en un momento decisivo: para garantizar su futuro, necesita transmitir una visión clara y convincente a su ciudadanía y al mundo. No es una cuestión política, sino de confianza, identidad y propósitos compartidos», afirmó Papagianneas.

Los participantes en el debate hicieron hincapié en que, para garantizar la supervivencia de la UE, la comunicación eficaz no es una mera opción, sino una necesidad, especialmente en los tiempos que corren de desinformación, IA y creciente autoritarismo. Europa tiene que ir a la vanguardia de la promoción de la democracia y los derechos humanos. El papel de los medios de comunicación es esencial a la hora de configurar la esfera pública europea, recordó Colin Stevens, redactor jefe de EU Reporter y moderador del debate. «Nosotros, los medios de comunicación, tenemos que explicar una y otra vez que Europa es cosa de todos, y debemos seguir haciéndolo todos los días del año», insistió.

Los expertos convienen en que es muy difícil cortar de raíz la desinformación o las noticias falsas, en particular desde que surgió la IA. La contramedida más eficaz es potenciar la resiliencia entre la población.

«En vez de insistir en hablar, es hora de que escuchemos más a la ciudadanía. La gente quiere implicarse y participar más», afirmó Plosceanu, quien destacó también la importancia de cooperar con la prensa regional, instando a las instituciones de la UE a crear asociaciones con los medios de comunicación regionales y a invitar a periodistas de dichos medios a Bruselas. Concluyó asimismo que Europa tiene que actuar a escala local, a nivel de base.

La gran mayoría de los europeos piensan primero a escala local, después regional, nacional y solo en última instancia europea, por lo que debe adaptarse la comunicación sobre la UE a esta realidad y reconocer que, para llegar a la ciudadanía, el discurso ha de alcanzar el ámbito local, regional y nacional. (mt)

En 2025, tendremos la responsabilidad compartida de construir una Europa más fuerte

Con la llegada de 2025, la Presidencia polaca del Consejo de la Unión Europea infunde apremio y determinación para hacer frente a los complejos retos que conforman el presente y el futuro de Europa. Bajo el lema transversal de la seguridad, el liderazgo de Polonia promete guiarnos por un año que será crucial para la resiliencia, la cohesión y el progreso de la UE.

En 2025, tendremos la responsabilidad compartida de construir una Europa más fuerte

Con la llegada de 2025, la Presidencia polaca del Consejo de la Unión Europea infunde apremio y determinación para hacer frente a los complejos retos que conforman el presente y el futuro de Europa. Bajo el lema transversal de la seguridad, el liderazgo de Polonia promete guiarnos por un año que será crucial para la resiliencia, la cohesión y el progreso de la UE.

Las prioridades esbozadas por la Presidencia polaca reflejan un planteamiento global de la seguridad en sus múltiples dimensiones. La seguridad interior, en particular la protección de las fronteras y la lucha contra la desinformación, pone de relieve la necesidad de mantenerse alerta ante las nuevas amenazas. La seguridad exterior girará en torno al refuerzo de las capacidades de defensa, el fomento de la innovación y la intensificación de los esfuerzos de ampliación para garantizar la estabilidad en nuestra vecindad. Por su parte, la seguridad en sus vertientes económica, energética, alimentaria y sanitaria seguirá siendo fundamental para garantizar la independencia de Europa y el bienestar de su ciudadanía.

El Comité Económico y Social Europeo (CESE) está dispuesto a apoyar plenamente el programa de la Presidencia, para lo cual aprovechará su papel único como portavoz de la sociedad civil. El CESE contribuirá activamente a los debates sobre los medios para preservar la competitividad de Europa, y garantizará al mismo tiempo que nadie se quede atrás en las transiciones que afrontamos, ya sean la digital, ecológica o económica.

Este año también está marcado por la renovación política, ya que la Comisión Europea, constituida recientemente, inicia su mandato, lo que brinda una nueva oportunidad para configurar marcos políticos y aplicar iniciativas que se ajusten a las expectativas de la ciudadanía europea. El CESE desempeñará el papel que le corresponde para apoyar este nuevo capítulo y garantizar que las perspectivas de la sociedad civil y los interlocutores sociales ocupen un lugar central en la toma de decisiones de la UE.

Con la vista puesta en 2025, recordamos nuestra responsabilidad compartida de construir una Europa más fuerte e inclusiva. El CESE seguirá defendiendo el Estado de Derecho, el desarrollo sostenible y la cohesión social, y velando por que las contribuciones de la sociedad civil conformen las prioridades de la agenda de la UE. Junto con la Presidencia polaca, nos esforzaremos por abordar los acuciantes retos actuales y por allanar el camino hacia una Europa segura, competitiva y unida para las generaciones venideras.

Oliver Röpke

Presidente del CESE

La vivienda debe considerarse un derecho fundamental: ha de garantizarse un alojamiento digno y sostenible para toda la ciudadanía europea, incluidos los jóvenes y los grupos vulnerables.

La vivienda debe considerarse un derecho fundamental: ha de garantizarse un alojamiento digno y sostenible para toda la ciudadanía europea, incluidos los jóvenes y los grupos vulnerables.

Este es el firme llamamiento del Foro de la Vivienda del CESE, celebrado por vez primera en el pleno del 5 de diciembre de 2024. En el debate participaron destacados oradores y se aprobó un dictamen sobre el tema.

Tras el nombramiento de Dan Jørgensen como comisario de Energía y Vivienda, Oliver Röpke, presidente del CESE, celebró la decisión histórica de crear una cartera específica de Vivienda en el seno de la nueva Comisión. El Sr. Röpke declaró: «La vivienda es un derecho fundamental, no un privilegio, y no podemos aceptar que los sectores vulnerables de la población no tengan cubierta esta necesidad esencial. Ahora que nos enfrentamos a una grave crisis de la vivienda, que afecta a casi todos los Estados miembros, insisto en la urgente necesidad de garantizar que la vivienda asequible, sostenible y digna se convierta en una realidad para todos».

Bent Madsen, presidente de Housing Europe, pidió adoptar una nueva perspectiva que considere la vivienda como una infraestructura vital para la sociedad, al mismo nivel que la sanidad y la educación, y añadió: «Acogemos con satisfacción la opinión del nuevo comisario de Vivienda cuando afirma que nuestro enfoque debe basarse en valores, normas e inversión. Estamos dispuestos, como cooperativa pública y proveedores de viviendas sociales, a mostrar la manera de proporcionar los hogares que necesitan nuestra ciudadanía y nuestras sociedades».

En el Dictamen «Viviendas sociales dignas, sostenibles y asequibles en la UE», elaborado por Thomas Kattnig y Rudolf Kolbe, el CESE reconoce que se ha producido un fallo del mercado en el ámbito de la vivienda. Esta situación debe abordarse mejorando las condiciones marco, como los datos y la coordinación, los procedimientos de aprobación y la planificación del suelo, estableciendo un derecho fundamental a la vivienda, proporcionando financiación suficiente, aplicando el enfoque de «La vivienda primero» para las personas sin hogar y centrándose más en las necesidades de la juventud y en la sostenibilidad. (mp)

Por Thomas Kattnig

El aumento de los alquileres, la fuerte subida de los precios de los bienes inmobiliarios y unos salarios que no siguen el ritmo de la inflación hacen que un número cada vez mayor de personas no pueda permitirse una vivienda. La crisis de la vivienda en la UE es un fenómeno real,

que se refleja en un incremento de los costes sanitarios, pérdidas de productividad, daños medioambientales y consecuencias económicas negativas derivadas de la reducción del poder adquisitivo.

Por Thomas Kattnig

El aumento de los alquileres, la fuerte subida de los precios de los bienes inmobiliarios y unos salarios que no siguen el ritmo de la inflación hacen que un número cada vez mayor de personas no pueda permitirse una vivienda. La crisis de la vivienda en la UE es un fenómeno real,

que se refleja en un incremento de los costes sanitarios, pérdidas de productividad, daños medioambientales y consecuencias económicas negativas derivadas de la reducción del poder adquisitivo.

Como portavoz de la sociedad civil organizada, el CESE considera que deben adoptarse medidas urgentes para subsanar las deficiencias del mercado de la vivienda. En consecuencia, pedimos a la Comisión que colabore con el Parlamento, los Estados miembros y la sociedad civil para elaborar un paquete integral de medidas de la Unión en que se determinen condiciones marco y se consagre el derecho a la vivienda, de conformidad con el pilar europeo de derechos sociales y la Carta de los Derechos Fundamentales.

Por este motivo, acogemos favorablemente el nombramiento de un comisario de Energía y Vivienda y el anuncio de que se presentará un plan europeo de vivienda asequible en los próximos cien días. Entre otras cosas, necesitamos crear un registro de transparencia a escala de la UE para las transacciones inmobiliarias, alcanzar una coordinación más racionalizada, establecer unos procedimientos de concesión de permisos más eficientes, mejorar la ordenación del territorio, disponer de suelos asequibles para la edificación de viviendas sociales, impulsar las inversiones en renovación y construcción respetuosa con el clima, y poner en marcha el programa «Housing First» (La vivienda primero), cuyo objetivo es volver a ofrecer seguridad y perspectivas a las personas sin hogar. Reclamamos que se reconozca la vivienda como un derecho fundamental, y no una mercancía, mediante su consagración en el Derecho primario de la UE.

Al mismo tiempo, manifestamos nuestro acuerdo con la afirmación formulada en el informe Letta de que el acceso a la vivienda social debe definirse de manera más amplia en la legislación sobre ayudas estatales.

Además, el CESE pide un aumento significativo de las ayudas financieras a la vivienda social. En primer lugar, la inversión pública en vivienda social debe quedar excluida de las normas de endeudamiento del Pacto de Estabilidad y Crecimiento. En segundo lugar, los promotores inmobiliarios sin ánimo de lucro y las cooperativas, así como los entes locales, deberían poder obtener préstamos a largo plazo con tipos de interés cero a través de la plataforma de inversión prevista o del Banco Europeo de Inversiones.

Los alquileres de corta duración, que constituyen un problema en muchas grandes ciudades europeas, reducen aún más la cantidad de viviendas disponibles. Para hacer frente a este fenómeno, es preciso aprobar un conjunto de instrumentos a escala de la UE con diversas herramientas, como los impuestos sobre los inmuebles desocupados y los límites máximos de los alquileres, a fin de permitir a los Estados miembros adoptar las medidas adecuadas.

También deberá prestarse una atención especial a satisfacer las necesidades de vivienda de los jóvenes a través de programas específicos como «Housing First for Youth» (HF4Y) (La vivienda primero para la juventud) e incluir a las personas con discapacidad.

Para garantizar que la vivienda no solo sea asequible, sino también sostenible, debe darse prioridad a la renovación y la rehabilitación frente a las nuevas construcciones. A fin de facilitar dichas renovaciones, pedimos una combinación de medidas obligatorias y de apoyo para garantizar que se lleva cabo una acción justa por el clima. Se necesitan instrumentos de financiación para que cualquier persona pueda llevar a cabo renovaciones térmicas y energéticas, independientemente de su situación económica. Al mismo tiempo, deben establecerse obligaciones para los propietarios, en particular los arrendadores, a fin de proteger a los inquilinos de los aumentos desproporcionados de los alquileres como consecuencia de la repercusión a los segundos de los costes que los primeros soportan.

Por último, subrayamos que la crisis de la vivienda no solo afecta negativamente a la calidad de vida de la ciudadanía europea, sino que también amenaza el buen funcionamiento del mercado interior de la UE. Por consiguiente, se requiere una estrategia de vivienda de la UE que permita aumentar la oferta, introducir medidas para reducir los costes de construcción, ayudar a mejorar las capacidades de los trabajadores, incrementar la productividad y mejorar el comportamiento medioambiental de la industria de la construcción.

El CESE pide una transición justa e integradora a medida que la UE avanza hacia la neutralidad climática. En un Dictamen reciente, el CESE subraya la necesidad de un esfuerzo coordinado para asegurarse de que nadie se quede atrás a la hora de contribuir a los ambiciosos objetivos climáticos. Estas recomendaciones se ajustan a las prioridades de la Comisión Europea para el período 2024-2029, que se refieren al empleo, las capacidades, el bienestar social y las disparidades entre regiones.

El CESE pide una transición justa e integradora a medida que la UE avanza hacia la neutralidad climática. En un Dictamen reciente, el CESE subraya la necesidad de un esfuerzo coordinado para asegurarse de que nadie se quede atrás a la hora de contribuir a los ambiciosos objetivos climáticos. Estas recomendaciones se ajustan a las prioridades de la Comisión Europea para el período 2024-2029, que se refieren al empleo, las capacidades, el bienestar social y las disparidades entre regiones.

El CESE aboga por un paquete integral de políticas de transición justa que dote a los Estados miembros de flexibilidad para actuar en función de sus propias circunstancias particulares. Además de destacar el diálogo social y la negociación colectiva como herramientas clave, propone también cubrir el déficit de capacidades, elaborar programas de formación inclusivos y planes transparentes de transición en las empresas, reforzar la consulta a los trabajadores e integrar los principios de transición justa en los marcos existentes de la UE, como el pilar europeo de derechos sociales.

«Queremos que la transición justa sea un proceso en el que la equidad, la resiliencia y la sostenibilidad allanen el camino hacia un futuro más ecológico e integrador», afirma Dirk Bergrath, ponente del Dictamen.

Tal y como subraya el CESE en el Dictamen, para poder cumplir con las ambiciones climáticas de Europa (reducción del 75 % de las emisiones de aquí a 2030 y cero emisiones netas hasta 2050), es preciso incorporar la noción de equidad en las políticas. El trabajo digno, la inclusión social y la reducción de la pobreza constituyen prioridades esenciales para mantener el apoyo de la ciudadanía y garantizar el éxito del Pacto Verde Europeo.

Asimismo, el CESE hace hincapié en las ayudas específicas a las regiones afectadas de manera desproporcionada por la transición ecológica. Es fundamental cartografiar las necesidades regionales y los planes de transición sectoriales, y que el Observatorio de la Transición Justa supervise los avances y vele por que no se pase por alto a ningún colectivo.

A fin de superar el déficit de financiación, es esencial ampliar el Fondo de Transición Justa, impulsar las inversiones privadas y armonizar los instrumentos financieros de la UE. La aplicación de las condicionalidades sociales y medioambientales garantizará una asignación equitativa, que preste atención a la formación y protección de los grupos vulnerables. (ks) 

Desarrollar la estrategia europea para el Ártico

Document Type
AS

Informes anuales sobre el Estado de Derecho en la UE

Document Type
AS

El Comité Económico y Social Europeo (CESE) y la Dirección General de Migración y Asuntos de Interior de la Comisión Europea organizaron la novena reunión del Foro Europeo de la Migración, en la que se abordó el papel clave que puede desempeñar la sociedad civil de cara a la futura aplicación del Pacto sobre Migración y Asilo y se hizo hincapié en la labor que llevan a cabo sobre el terreno las organizaciones de la sociedad civil.

El Comité Económico y Social Europeo (CESE) y la Dirección General de Migración y Asuntos de Interior de la Comisión Europea organizaron la novena reunión del Foro Europeo de la Migración, en la que se abordó el papel clave que puede desempeñar la sociedad civil de cara a la futura aplicación del Pacto sobre Migración y Asilo y se hizo hincapié en la labor que llevan a cabo sobre el terreno las organizaciones de la sociedad civil.

El Foro Europeo de la Migración, celebrado en Bruselas a finales de noviembre, puso de relieve el Pacto sobre Migración y Asilo, adoptado en junio de 2024. Quienes participaron en el mismo estudiaron la futura aplicación del Pacto y la ayuda que puede prestar la sociedad civil para respaldarlo y aplicarlo con humanidad. En el acto también se examinó con mayor detenimiento el nuevo mecanismo permanente de solidaridad, con el que se crean vínculos más estrechos entre los procedimientos de asilo y retorno y se establecen condiciones de acogida adecuadas, y el Plan de Acción en materia de Integración e Inclusión para 2021-2027.

Durante la sesión inaugural, Ylva Johansson, comisaria saliente de Asuntos de Interior, afirmó: «Me complace que una de mis últimas funciones públicas en mi calidad de comisaria sea intervenir en el Foro Europeo de la Migración, una plataforma vital para que las organizaciones de la sociedad civil, los Estados miembros de la UE y los responsables de las políticas aborden los retos y las oportunidades relacionadas con la gestión de la migración. Los debates que hemos mantenido durante todos estos años siempre han sido fuente de inspiración. Juntos podemos crear comunidades más fuertes y resilientes, defender nuestros valores y garantizar que Europa siga brindando refugio y oportunidades».

Oliver Röpke, presidente del CESE, mostró su agradecimiento a la comisaria Johansson por su dedicación a reformar la política migratoria de la UE y advirtió: «Debemos garantizar que la aplicación del Pacto sobre Migración sea lo más humana y sostenible posible, lo que podremos lograr solo si escuchamos a las organizaciones de la sociedad civil sobre el terreno. Si bien se ha adoptado el Pacto, podría decirse que el trabajo, lejos de haber terminado, acaba de empezar».

El Foro Europeo de la Migración es una plataforma creada en 2015 para el diálogo entre la sociedad civil, las instituciones y las autoridades sobre temas relacionados con la migración y la integración de nacionales de terceros países. Se reúne con carácter anual para debatir los últimos avances políticos y recopilar e intercambiar información sobre la aplicación de las políticas europeas a escala regional y local y a nivel de base.

Cada año, el Foro aborda una temática diferente escogida a partir de las aportaciones que realizan las organizaciones de la sociedad civil durante los procesos de consulta emprendidos en los meses previos al acto. Hasta ahora, ha abordado las rutas migratorias seguras, el acceso de los migrantes a derechos y servicios y a la UE, un mercado laboral europeo más inclusivo para los migrantes y el papel de la juventud.

El CESE ya ha aprobado dictámenes clave sobre temas importantes relacionados con la migración y el asilo, en particular sobre el establecimiento del Pacto sobre Migración y Asilo, el Reglamento sobre la gestión del asilo y la migración, el paquete de medidas relativas a la Unión de la Seguridad / Schengen y el Plan de Acción en materia de Integración e Inclusión para 2021-2027. Además, en 2009 creó un Grupo de Estudio Temático sobre Inmigración e Integración que contribuye a concretar el papel de mediación que desempeña el CESE entre la sociedad civil y las instituciones europeas sobre asuntos de inmigración e integración y que se esfuerza por promover la elaboración de una política europea común en materia de inmigración e integración. (lm)

La UE se enfrenta a una grave crisis de la vivienda inducida por el aumento de los alquileres, unos precios inmobiliarios inasequibles y unos salarios que crecen a la zaga de la inflación.  A fin de subsanar los fallos de mercado en el sector de la vivienda, el CESE exige medidas urgentes y pide una estrategia sólida de la UE en materia de vivienda, escribe Thomas Kattnig, ponente del Dictamen del CESE «Viviendas sociales dignas, sostenibles y asequibles en la UE».

La UE se enfrenta a una grave crisis de la vivienda inducida por el aumento de los alquileres, unos precios inmobiliarios inasequibles y unos salarios que crecen a la zaga de la inflación.  A fin de subsanar los fallos de mercado en el sector de la vivienda, el CESE exige medidas urgentes y pide una estrategia sólida de la UE en materia de vivienda, escribe Thomas Kattnig, ponente del Dictamen del CESE «Viviendas sociales dignas, sostenibles y asequibles en la UE».