Por el Grupo de Empresarios del CESE

El Grupo de Empresarios ha felicitado a la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, por su reelección en julio y acoge con satisfacción sus orientaciones políticas, que marcan un cambio significativo al abordar el reto de la reducción de la competitividad y reconocer que se trata de una cuestión crítica al mismo nivel que el cambio climático y la seguridad. 

La competitividad y la prosperidad son por fin prioridades clave. El nuevo plan europeo para la prosperidad tiene por objeto facilitar el funcionamiento de las empresas en Europa, fortalecer el mercado único e impulsar la productividad a través de tecnologías innovadoras. Celebramos especialmente la atención prestada a facilitar la vida a las empresas mediante la reducción de las cargas administrativas, la simplificación de la aplicación y la coordinación de este aspecto por un vicepresidente. 

El Grupo de Empresarios del CESE reclama este enfoque desde hace tiempo, como puede verse en nuestras prioridades: «Impulsar la prosperidad para todos – Agenda de competitividad para la UE» y estamos impacientes por colaborar para adaptar la aplicación a las condiciones de la vida real. La competitividad de la UE se ve gravemente amenazada desde hace algún tiempo. Aunque Europa sigue siendo una de las regiones más innovadoras, seguras y prósperas, se está quedando rezagada con respecto a los Estados Unidos y pierde terreno frente a China en diversos parámetros clave, por ejemplo en el crecimiento del PIB per cápita, donde los Estados Unidos llevan una década superando a Europa. Entre los datos que advierten de esta tendencia está el número de patentes de tecnologías de la información y la comunicación (TIC) y los niveles de inversión extranjera directa. 

Por eso acogemos con especial satisfacción las siguientes prioridades en las orientaciones políticas para la próxima Comisión:

  •  un nuevo control de la competitividad y un acuerdo interinstitucional sobre simplificación y mejora de la legislación; 
  • un gran impulso a las inversiones con una Unión Europea de Ahorros e Inversiones; 
  • un aumento del gasto en investigación para que se centre en prioridades estratégicas, investigación pionera y excelencia científica; 
  • un nuevo estatuto jurídico a escala de la UE para ayudar a las empresas innovadoras a crecer; 
  • un Pacto Industrial Limpio para invertir en infraestructuras e industria, reducir los precios de la energía y apoyar a las empresas en sus esfuerzos de ecologización.