El emblemático Premio Sociedad Civil del CESE pone de relieve la contribución sobresaliente de la sociedad civil al mantenimiento y el fortalecimiento de la identidad y la ciudadanía europeas. Cada año, el premio aborda un tema diferente de acuciante importancia social relacionado con el trabajo del CESE.

El 20 de marzo, el Comité Económico y Social Europeo (CESE) premió a tres organizaciones de la sociedad civil —de Eslovaquia, Bélgica y Francia respectivamente— por sus innovadores proyectos para hacer frente a la creciente polarización nociva en la Unión Europea.

El importe del premio, 32 000 euros, se repartió entre los tres primeros clasificados.

El CESE concedió el máximo galardón, de 14 000 euros, a la Asociación Eslovaca de Debate por «La Olimpiada del Pensamiento Crítico», una iniciativa pionera que promueve la resistencia a la desinformación entre la juventud eslovaca. El proyecto consiste en organizar una competición estudiantil para tres grupos de edad en la que los alumnos abordan retos mediáticos del mundo real y evalúan la fiabilidad de los contenidos.

Cada uno de los dos finalistas recibió 9 000 euros.

La asociación francesa Reporters d'Espoirs quedó segunda con su «Prix Européen Jeunes Reporters d'Espoirs», un programa de formación en francés para un periodismo de soluciones.

El tercer premio fue para FEC Diversité asbl de Bélgica, por su proyecto «ESCAPE GAME EXTREME DROITE pour se désintoxiquer», un juego inmersivo que contrarresta las ideologías de extrema derecha.

Acerca del 15.º Premio Sociedad Civil del CESE

El 15.º Premio Sociedad Civil del CESE destacó los proyectos sin ánimo de lucro dirigidos por particulares, empresas privadas y organizaciones de la sociedad civil que contribuyeron a combatir la polarización nociva en toda la Unión Europea.

En los últimos años, Europa se ha visto golpeada por múltiples crisis, desde la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania y el aumento de los precios de la energía y del coste de la vida hasta las persistentes secuelas económicas y sociales de la pandemia de COVID-19. Estas crisis pueden erosionar la confianza en las instituciones públicas y generar una polarización nociva en toda la sociedad.

Aunque la polarización puede formar parte de una sociedad abierta y pluralista, el aumento del populismo y de la polarización negativa suponen retos importantes para las democracias europeas. Europa también se enfrenta a una fragmentación continuada del panorama de los medios de comunicación tradicionales, al aumento de la desinformación y a los ataques contra la libertad de prensa, todo lo cual acarrea nuevas amenazas para los valores democráticos.

Los ganadores de este año fueron seleccionados de entre más de cincuenta candidaturas interesantes y diversas provenientes de quince Estados miembros. Los proyectos ganadores fueron elegidos por su extraordinaria creatividad, entusiasmo y dedicación en la lucha contra la polarización nociva en la sociedad europea.

«La sociedad civil organizada desempeña un papel fundamental en la salvaguardia de la democracia europea, tal como ha quedado demostrado una vez más con los notables y variados proyectos de este año», afirmó Aurel Laurenţiu Plosceanu, vicepresidente de Comunicación del CESE.