En un clima de alarmante aumento de la incitación al odio y los delitos de odio, la sociedad civil, la ciudadanía y las instituciones están aunando fuerzas e intensificando la lucha contra todas las formas de odio, para enviar el mensaje de que en la UE no hay lugar para este. 

El CESE se suma a los esfuerzos para frenar el odio en la UE, que ha experimentado un aumento alarmante, siendo cada vez más numerosos los grupos y personas que son objeto de ataques por motivos de religión, origen racial o étnico, sexo, orientación sexual o convicciones políticas. 

El CESE, junto con la ciudadanía y las instituciones, se compromete a hacer más para luchar contra el odio tanto en línea como fuera de línea, tal como señaló durante un debate de alto nivel celebrado en su pleno de mayo, en el que se aprobó el Dictamen «Sin lugar para el odio: una Europa unida contra esta lacra». En este Dictamen el Comité denuncia todas las formas de odio y acoge favorablemente la Comunicación de la Comisión Europea al respecto. 

«Todos tenemos la responsabilidad de luchar contra el odio», afirmó Oliver Röpke, presidente del CESE, al abrir el debate en el pleno del CESE. «Para combatirlo eficazmente, todos debemos trabajar juntos: políticos, sociedad civil y ciudadanos. Solo juntos y dialogando podremos prevalecer y luchar contra la creciente hostilidad presente en nuestra sociedad, que constituye una verdadera amenaza para nuestra democracia».

El debate reunió a altos funcionarios de la Comisión Europea y del Gobierno belga, así como a representantes de la ciudadanía y de las organizaciones de la sociedad civil (entre ellos ILGA-Europe y la Red Europea contra el Racismo), que pusieron de relieve el aumento del odio y la violencia. 

Los recientes ataques contra políticos han sacado a la luz las profundas divisiones existentes en la sociedad europea. Las cifras indican que los mensajes antimusulmanes y antisemitas se duplicaron en 2023. Los objetivos comunes son las personas LGTBIQ+, las de ascendencia africana y los migrantes. La misoginia también está muy extendida. Un estudio reciente en el que se analizaban mensajes en línea en la UE muestra que la toxicidad del odio ha aumentado un 30 % desde el inicio de 2023. 

La Comunicación de la Comisión «Sin lugar para el odio: una Europa unida contra esta lacra» es un llamamiento a la acción para plantar cara al odio y alzar la voz por la tolerancia y el respeto. 

«Los valores establecidos en el Tratado de la UE prohíben claramente los delitos y discursos de odio. Por desgracia, hemos visto un aumento en ambos en los últimos tiempos», ha declarado Dubravka Šuica, vicepresidenta de la Comisión Europea responsable de Democracia y Demografía.

En su Dictamen, el CESE pide a la UE que adopte un planteamiento en la lucha contra el odio por razón de cualquier característica humana protegida, y que utilice el mismo enfoque para «luchar contra todo tipo de odio». (ll)