Unos días antes de la COP27 en Sharm el-Sheikh, el CESE aprobó una Resolución titulada «Afrontar juntos una amenaza existencial: los interlocutores sociales y la sociedad civil piden poner en práctica medidas ambiciosas en materia climática». El mensaje de la sociedad civil organizada europea fue claro: necesitamos que las instituciones de la UE y los Estados miembros sigan ejerciendo su liderazgo e intensifiquen su ambición climática, independientemente de lo que hagan otras zonas del mundo.

Según el Eurobarómetro, una clara mayoría de europeos (un 70 %) está preocupada por el cambio climático y casi el 75 % considera que tiene que hacer más personalmente para ayudar a la transición ecológica. El CESE, mediante su Resolución y su potente representación de siete miembros en Sharm el-Sheikh, pidió a todas las partes interesadas que respondieran a las preocupaciones de la ciudadanía e intensificaran su ambición climática de conformidad con las recomendaciones científicas más recientes.

El CESE estuvo representado por varios miembros, ponentes de la Resolución: Peter Schmidt, Isabel Caño Aguilar, Sandra Parthie, Josep Puxeu Rocamora, Neža Repanšek y Lutz Ribbe, así como por Sophia Wiegand, joven activista en favor del clima.

«El cambio climático constituye uno de los mayores desafíos que afronta la humanidad en este siglo. Su impacto no aguardará a nuestros hijos, sino que lo notaremos nosotros mismos, cambiando de forma dramática nuestro modo de vida», afirmó Cillian Lohan, vicepresidente del CESE responsable de Comunicación y activista por el clima. «Por supuesto, sabemos que la Unión Europea está haciendo más que cualquier otra región, como demuestran el Pacto Verde Europeo y el paquete de medidas “Objetivo 55”. Pero, como casa de la sociedad civil europea, tenemos que presionar a la Comisión Europea y a los Estados miembros de la UE para que mantengan su liderazgo y convenzan a nuestros socios mundiales de que sigan el ejemplo de Europa». (ks)