European Economic
and Social Committee
por Maria Nikolopoulou, miembro del Grupo de Trabajadores del CESE
Este año la conmemoración del Día Internacional de la Mujer está marcada por la pandemia de la COVID-19 y la guerra en Ucrania. Ambos acontecimientos ponen de manifiesto que los derechos de las mujeres se derrumban en tiempos de inestabilidad política, social y económica.
Hemos constatado que las trabajadoras se vieron más castigadas por la pérdida de empleo durante la pandemia, se vieron afectadas de forma desigual en la conciliación de la vida laboral y familiar, mientras que el teletrabajo y la violencia doméstica han aumentado durante los confinamientos. Las desigualdades estructurales que existían antes de la pandemia se han agravado.
La guerra reorganiza las prioridades, y la lucha por la supervivencia adquiere preeminencia. Las mujeres sufrirán física y psicológicamente en sus diferentes facetas —madres, cuidadoras, trabajadoras, luchadoras, refugiadas—, y su única opción es seguir resistiendo y seguir adelante.
La voluntad y el deber del movimiento sindical y del Grupo de Trabajadores del CESE es solidarizarse con todas las mujeres cuya supervivencia y derechos están siendo atacados ahora. ¡Mujeres del mundo, uníos para restaurar la paz y construir un futuro justo y próspero para todos!