Una amplia participación de la sociedad civil es clave para una sólida recuperación en Europa

This page is also available in

En una audiencia organizada por el Comité Económico y Social Europeo (CESE) se debatieron las oportunidades y los retos que presenta la aplicación de los planes nacionales de recuperación y resiliencia en los distintos Estados miembros, y se puso de manifiesto que la sociedad civil está aún lejos de participar de manera efectiva en el proceso. Se exigió mejorar las consultas en la próxima fase de aplicación, a raíz de las deficiencias en la fase de redacción.

Europa puede experimentar una recuperación más sólida tras la pandemia si la sociedad civil participa plenamente en la fase de aplicación de los planes nacionales de recuperación y resiliencia en los distintos Estados miembros, impulsando así una transición justa hacia una economía europea ecológica, digital y sostenible. Este es el principal mensaje de la audiencia celebrada en Bruselas y a distancia por el Grupo del Semestre Europeo (GSE) de la Sección de Unión Económica y Monetaria y Cohesión Económica y Social (ECO) el 6 de septiembre de 2021.

Es fundamental superar las graves deficiencias de la fase de redacción del plan nacional de recuperación y resiliencia, afirmó Javier Doz Orrit, presidente del GSE. Pidió una recuperación sólida que refuerce la cohesión social a través de una auténtica participación de los interlocutores sociales y de la sociedad civil organizada, en favor de una transición justa, ecológica y digital. Su participación es especialmente importante en lo que respecta a las reformas del mercado laboral, los servicios públicos y los sistemas de pensiones, así como en la aplicación de los planes de inversión.

En general, la participación de la sociedad civil organizada sigue siendo baja en numerosos Estados miembros. Se ha informado a las organizaciones y, en muchos casos, se ha consultado a las mismas brevemente; sin embargo, los resultados han sido limitados. En la mayoría de los Estados miembros no se han producido consultas formales y efectivas que hayan dado lugar a modificaciones significativas de las propuestas gubernamentales iniciales, salvo contadas excepciones. Por consiguiente, la Comisión debe realizar un seguimiento del Reglamento sobre el Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MRR) y velar por su correcta aplicación en los Estados miembros, por ejemplo mediante la creación de estructuras participativas con las autoridades nacionales, locales y regionales, los interlocutores sociales y las organizaciones de la sociedad civil.

La participación de la sociedad civil en la aplicación de los planes nacionales de recuperación y resiliencia es vital porque los planes serán más eficientes y más fáciles de asumir por los ciudadanos, pero también es una manifestación importante de nuestros valores europeos comunes, tal como establece el artículo 2 del Tratado. Lamentablemente, aún dista mucho de ser suficiente en la mayoría de los Estados miembros, añadió Krzysztof Balon, presidente del Grupo de Estudio sobre el Dictamen en curso del CESE sobre la Estrategia Anual de Crecimiento Sostenible 2021.

Situación relativa a la aplicación de los planes nacionales de recuperación y resiliencia

El acto, denominado «Hacia el Semestre Europeo 2022: aplicación de los planes nacionales de recuperación y resiliencia», reunió los puntos de vista de diversas organizaciones de la sociedad civil, órganos de la UE y grupos de reflexión.

Rob Jonkman, miembro del Comité Europeo de las Regiones (CDR) y ponente de su Dictamen sobre la aplicación del MRR, destacó que la clave para el éxito de la aplicación de los planes nacionales de recuperación y resiliencia era una implicación amplia de la sociedad en los Estados miembros. Por lo tanto, resulta crucial la participación directa de la sociedad civil en su conjunto, incluidos los entes locales y regionales, los interlocutores sociales y las ONG.

Johannes Lübking, del Grupo de Trabajo de Recuperación y Resiliencia (RECOVER) de la Comisión Europea, sentó las bases presentando cifras: hasta la fecha se han presentado veinticinco planes nacionales de recuperación y resiliencia, de los cuales ya se han aprobado dieciocho. Para la transición ecológica, la mayoría de los fondos se han asignado a la movilidad sostenible, mientras que para la transición digital la mayoría se han asignado a los servicios públicos digitales.

Zsolt Darvas, en representación de Bruegel, destacó que la aplicación de las reformas y los proyectos de inversión pública respaldados por el MRR sería extremadamente importante en muchos Estados miembros en los próximos años. En este sentido, expresó su preocupación por la capacidad de absorción de determinados Estados miembros, Por consiguiente, consideró necesario efectuar un estrecho seguimiento.

La mayoría de los participantes coincidieron en que había empezado a aparecer una serie de señales de advertencia en el proceso de aplicación de los planes nacionales de recuperación y resiliencia: hasta ahora, algunos Estados miembros habían ignorado en gran medida las recomendaciones específicas por país formuladas por la Comisión, por lo que hubo escepticismo sobre un posible cambio de actitud en el futuro. Además, se cuestionaron los efectos transformadores de las inversiones de los MRR, así como su eficiencia y eficacia.

El camino hacia el ciclo del Semestre Europeo de 2022

De cara al próximo ciclo del Semestre Europeo, Markus Ferber, diputado al Parlamento Europeo y ponente de la Estrategia Anual de Crecimiento Sostenible 2021, afirmó que hasta ahora apenas se ha consultado a los entes regionales y locales o a la sociedad civil, como se había previsto inicialmente en los planes nacionales de recuperación y resiliencia, y que se trata de un error, ya que una postura más inclusiva sería beneficiosa para los planes.

En la misma línea, James Watson, de BusinessEurope, señaló que la aplicación del PRNR no debe limitarse únicamente a cubrir el expediente, sino que debería estar en consonancia con el verdadero espíritu del instrumento: debe reconocerse el papel de los interlocutores sociales y las consultas deben tener lugar en foros públicos y no a puerta cerrada.

Marco Cilento, en representación de la Confederación Europea de Sindicatos (CES), planteó la cuestión de los puestos de trabajo de calidad, la productividad, el aumento de los salarios y la mejora de las condiciones de trabajo, subrayando que solo unos resultados tangibles podrían situar realmente a las personas en el centro de la UE.

Por último, Hanna Surmatz, del Centro Europeo de Fundaciones (CEF) y miembro del Grupo de Enlace del CESE, también coincidió en la importancia de consultar a los interlocutores de la sociedad civil, señalando que esto sería fundamental para reestructurar el Semestre Europeo, hacer que las personas se sientan realmente implicadas y contribuir a la construcción de un futuro europeo inclusivo.

Debe incrementarse claramente la participación de la sociedad civil en el proceso de aplicación para permitir una mejor apropiación y aplicación de los planes nacionales de recuperación y resiliencia a nivel nacional. Seguiremos atentamente la situación porque queremos extraer conclusiones eficientes y tener un efecto positivo en el proceso. Queremos marcar la diferencia y ahora es el momento de actuar, concluyó Gonçalo Lobo Xavier, ponente del Dictamen del CESE, cuya adopción está prevista para el pleno de octubre.

See also