El mercado de la electricidad de la UE necesita una reforma

Un debate organizado por el Comité Económico y Social Europeo (CESE) puso de manifiesto que es fundamental ajustar el mercado europeo de la electricidad para superar su debilidad y la fuerte dependencia del gas, a fin de proporcionar finalmente a los consumidores y empresas de la UE una energía fiable y asequible.

El actual mercado de la electricidad de la UE debe reformarse. Es necesario introducir ajustes para lograr los tres objetivos básicos de un sistema energético sostenible: la seguridad del suministro, la asequibilidad de los costes y los precios y la neutralidad climática.

Esta es la principal conclusión del debate temático celebrado el 12 de abril de 2023 en Bruselas por la Sección de Transportes, Energía, Infraestructuras y Sociedad de la Información (TEN), que reunió a representantes tanto del sector público como del sector privado.

El informe de 2022 sobre la configuración del mercado mayorista de la electricidad de la UE, elaborado por la Agencia de la Unión Europea para la Cooperación de los Reguladores de la Energía (ACER), muestra que la debilidad del actual mercado de la energía de la UE reside en su dependencia del gas, razón por la que el reciente aumento de los precios del gas ha provocado un enorme incremento de los precios de la energía.

Es importante que no se creen nuevas dependencias a largo plazo de los combustibles fósiles para compensar la independencia gradual del suministro ruso de gas y petróleo, declaró la presidenta de la Sección TEN, Baiba Miltoviča. Si bien la transición hacia un sistema energético más limpio y sostenible debe seguir siendo la prioridad, la diversificación del suministro es clave para una reacción rápida y eficaz a la crisis.

Hacia un nuevo mercado de la electricidad en la UE

Desde la adopción del plan REPowerEU en 2022, el CESE ha adoptado una serie de recomendaciones para impulsar unos mercados de la energía mejor integrados y que aporten beneficios reales. Según el Comité, los mercados de la energía posteriores a la crisis deben centrarse en la innovación y la competencia, con unas normas de mercado adecuadas y unas condiciones de competencia más equitativas. La configuración del mercado debe adaptarse a las energías renovables predominantes y propiciar las condiciones necesarias para las empresas, así como nuevas oportunidades de participación para los ciudadanos.

Con el fin de aumentar la resiliencia del mercado de la energía de la UE, en marzo de 2023 la Comisión Europea publicó una propuesta destinada a reformar la configuración del mercado de la electricidad. El documento tiene por objeto impulsar las energías renovables, proteger mejor a los consumidores y mejorar la competitividad industrial. Christof Lessenich, de la Dirección General de Energía de la Comisión Europea (ENER), subrayó que la propuesta de reforma refleja la experiencia de la crisis y se inspira en el amplio proceso de consulta.

El CESE está contribuyendo al debate sobre la configuración del futuro mercado con su Dictamen sobre la reforma del mercado de la electricidad, que están elaborando actualmente Jan Dirx y Christophe Quarez. Todas las conclusiones y recomendaciones del debate temático se incorporarán a este Dictamen, cuya aprobación está prevista para el pleno de junio.

Configuración del futuro mercado de la electricidad de la UE

Según el Sr. Dirx, el mercado de la electricidad actual no tiene la capacidad de mantener bajo control los precios para los consumidores y las empresas, de forma que los riesgos se repercuten a los consumidores: «Debemos encontrar un enfoque que impida la pobreza energética. La energía no debe tratarse como un bien económico, sino como un servicio público, ya que es una de las piedras angulares del sistema económico y social de la UE. Es necesario crear normas y condiciones que propicien una energía fiable y asequible».

El Sr. Quarez destacó la importancia de prestar atención a la equidad en el acceso a la energía y de tener en cuenta a la opinión pública, en vista de que la crisis de los precios de la energía ha afectado a la población europea y la ha hecho más vulnerable al populismo: «Hemos de mantener las promesas de liberalización de los mercados de la energía formuladas en los años 90: necesitamos precios justos, hay un servicio público en juego, y tenemos que escuchar a la opinión pública y ser comprensibles para los consumidores, lo que se refleja en unos precios más bajos».

Albert Riera Muniesa, del Ministerio español para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, señaló que los problemas actuales del mercado de la energía están relacionados con la falta de contratación a largo plazo, lo que da lugar a hogares más pobres, a la pérdida de competitividad de la industria y a una mayor inflación que conlleva problemas bancarios. Entre las propuestas de la próxima Presidencia española del Consejo de la UE estará combinar contratos a corto y a largo plazo tanto para la electricidad como para la capacidad de impulso a la inversión en energías renovables.

Federico Benito Dona, en representación de la Asociación Europea de Siderurgia (Eurofer), afirmó que el impacto de la crisis en los precios de la energía ha afectado profundamente a la competitividad del sector industrial. El coste de producción de energía para el sector siderúrgico habría aumentado un 47 % en la UE, frente al 22 % para otros competidores internacionales. También añadió que el Derecho de la UE no ha abordado protección de la competitividad internacional en relación con los precios y los costes de la energía.

Peter Boerma, asesor en materia de energía, destacó que, con la configuración actual del mercado, el último contribuyente necesario para satisfacer la demanda —que es el que tiene los costes más altos— es quien fija el precio, lo que ha dado lugar a precios elevados. Concluyó que actualmente falta dirección y control sobre los precios y que una propuesta que permitiría lograr un mercado de la energía más estable y predecible podría consistir en la creación de un mecanismo gubernamental, que dejaría el control a los gobiernos garantizando al mismo tiempo la libertad de mercado.