La forma óptima de defender los intereses legítimos de la UE en el Ártico europeo es actuar conjuntamente a través de una estrategia de la UE para el Ártico que refuerce la participación de la sociedad civil en todas las decisiones pertinentes. Una cooperación estrecha con Groenlandia también es vital para una inversión sostenible en el Ártico que garantice la prosperidad y la resiliencia de la región.

El CESE ha presentado el Dictamen de iniciativa «Desarrollar la estrategia europea para el Ártico en diálogo con la sociedad civil», que se aprobó en su pleno de enero y en el que se destaca el importante papel que desempeña el Ártico en la autonomía estratégica, la resiliencia y la competitividad de Europa.

El miembro del CESE Anders Ladefoged, ponente del Dictamen, ha declarado: «Mediante nuestro nuevo Dictamen sobre la política de la UE en relación con el Ártico, presentamos la perspectiva de la sociedad civil sobre la forma en que la UE podría desarrollar su política en la región, tanto para cuidar de sus propios intereses como para contribuir a garantizar la resiliencia y prosperidad de la región en favor de sus habitantes».

El CESE también apoya y alienta las consultas exhaustivas y la cooperación con los pueblos indígenas del Ártico. En este contexto, el miembro del CESE Christian Moos, coponente del Dictamen, ha afirmado: «Los intereses de los Estados del Ártico europeo se defienden mejor conjuntamente, tanto mediante la cooperación entre los Estados miembros del norte de la UE como mediante una estrategia europea para el Ártico, que debe velar por la participación de la sociedad civil y defender los derechos de la población local y los pueblos indígenas».

Groenlandia, cuya problemática también se trata en el Dictamen, se enfrenta a una situación similar a la del Ártico europeo en lo que respecta tanto a las oportunidades como a los retos relacionados con la rápida transformación de la región.

En relación con Groenlandia, el Sr. Moos ha declarado: «La cooperación reforzada europea, también en Groenlandia, es vital para una inversión sostenible en el Ártico europeo que lo convierta en una región próspera y resiliente».

Para los groenlandeses, uno de los principales objetivos es reforzar su autodeterminación como nación, bajo el lema «nada sobre nosotros sin nosotros». No obstante, la UE es considerada un aliado cercano con valores comunes, como los derechos humanos y el diálogo social. (at)