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Ante las crecientes amenazas a la seguridad, Europa necesita urgentemente una estrategia unificada de financiación de la defensa. En respuesta a una petición de la próxima Presidencia polaca de la UE, el CESE ha aprobado un Dictamen en el que pide que se actúe con determinación: aumento de la inversión en sistemas modernos, profundización de la cooperación con la OTAN y mayor financiación dentro del marco financiero de la UE.

Ante las crecientes amenazas a la seguridad, Europa necesita urgentemente una estrategia unificada de financiación de la defensa. En respuesta a una petición de la próxima Presidencia polaca de la UE, el CESE ha aprobado un Dictamen en el que pide que se actúe con determinación: aumento de la inversión en sistemas modernos, profundización de la cooperación con la OTAN y mayor financiación dentro del marco financiero de la UE.

Los riesgos para la seguridad de Europa son cada vez mayores, lo que pone de manifiesto su dependencia de proveedores externos de defensa: el 78 % de los 75 000 millones de euros gastados por los países de la UE en contratos públicos de defensa a lo largo de un año fueron a parar a proveedores no pertenecientes a la UE. Reforzar la base tecnológica e industrial de la defensa europea (BITDE) es crucial para reducir esta dependencia.

«Hay que revisar los mecanismos de financiación de la defensa de la UE para hacer frente a los retos actuales», explica el ponente del Dictamen del CESE «Financiación de la Defensa en la UE», Marcin Nowacki. «Las normas presupuestarias vigentes limitan el gasto militar. Aunque iniciativas como el Fondo Europeo de Defensa (FED) y el Fondo Europeo de Apoyo a la Paz (FEAP) representan un avance, estas siguen siendo insuficientes para hacer frente a la envergadura de las amenazas actuales».

La cooperación de la OTAN es esencial para la interoperabilidad y para contar con una estrategia unificada. La contratación pública conjunta, las asociaciones en materia de ciberseguridad y seguridad espacial y el proyecto satélite IRIS2 mejorarán la resiliencia. La financiación de la defensa debe ajustarse a las prioridades más amplias de la UE sin comprometer los objetivos sociales y medioambientales. La inversión estratégica, la innovación y la planificación a largo plazo son fundamentales para garantizar la seguridad y la autonomía de Europa. (tk)

El turismo es un motor de la economía de la UE y puede impulsar la competitividad europea. Es hora de replantearse las formas que adopta el turismo y de ir más allá de la sostenibilidad hacia un turismo regenerativo en el que los destinos no solo sobrevivan, sino que prosperen. 

El turismo es un motor de la economía de la UE y puede impulsar la competitividad europea. Es hora de replantearse las formas que adopta el turismo y de ir más allá de la sostenibilidad hacia un turismo regenerativo en el que los destinos no solo sobrevivan, sino que prosperen.

El Comité Económico y Social Europeo (CESE) insta a la Unión Europea a transformar su sector turístico, poniendo el énfasis en la sostenibilidad y la regeneración a fin de garantizar beneficios económicos y medioambientales a largo plazo.

Dado que el turismo sigue siendo un pilar vital de la economía de la UE, especialmente en las regiones que dependen en gran medida de este sector, el CESE aboga por una transición acelerada hacia un turismo sostenible y un cambio hacia estrategias de turismo regenerativo, tal como se señala en su Dictamen «El turismo en la UE: la sostenibilidad como motor de la competitividad a largo plazo».

«Debemos garantizar que el turismo desempeñe un papel en la reactivación de la competitividad europea. Esto es esencial, dado que el turismo constituye una parte tan importante del PIB de muchos Estados miembros y regiones, así como de sus cadenas de valor», señaló la ponente del Dictamen, Isabel Yglesias.

La Sra. Yglesias señaló que el Dictamen se basaba en la Declaración de Palma, adoptada durante la Presidencia española del Consejo en el segundo semestre de 2023, que había generado un amplio consenso en torno al modo de garantizar que la sostenibilidad ocupe un lugar central en el futuro del turismo.

Para lograrlo, las instituciones europeas y los Gobiernos nacionales, regionales y locales deben apoyar activamente al sector en sus transiciones, garantizando un diálogo continuo con todas las partes interesadas pertinentes y reforzando el diálogo social.

Aunque los esfuerzos por alcanzar la sostenibilidad en el turismo han dado resultados considerables, el auge de los viajes tras la pandemia ha ejercido presión sobre muchos destinos populares. Este aumento está dificultando el que las regiones logren un equilibrio entre crecimiento económico y desarrollo sostenible, al tiempo que se enfrentan a la escasez de personal y al desajuste entre los puestos de trabajo disponibles y las cualificaciones de los trabajadores.

Por este motivo, el CESE aboga también por que se avance hacia un turismo regenerativo y por incluir este objetivo en la Estrategia Europea para un Turismo Sostenible que la Comisión Europea presentará en los meses venideros.

A diferencia del turismo sostenible tradicional, que se centra en reducir el daño medioambiental, el turismo regenerativo aspira a restaurar y mejorar el capital natural, social y económico. Este planteamiento de futuro integra los principios de la economía circular y busca tener un impacto positivo duradero en los destinos y las comunidades locales. (ll)

Los agricultores europeos se enfrentan a crisis agudas, que van desde unas condiciones meteorológicas extremas hasta la inestabilidad de los mercados y la competencia desleal. El Comité Económico y Social Europeo (CESE) advierte de que las políticas actuales de la UE no protegen a los agricultores y pide reformas urgentes para garantizar sus ingresos, reforzar su poder de negociación y apuntalar una agricultura sostenible.

Los agricultores europeos se enfrentan a crisis agudas, que van desde unas condiciones meteorológicas extremas hasta la inestabilidad de los mercados y la competencia desleal. El Comité Económico y Social Europeo (CESE) advierte de que las políticas actuales de la UE no protegen a los agricultores y pide reformas urgentes para garantizar sus ingresos, reforzar su poder de negociación y apuntalar una agricultura sostenible.

En un Dictamen solicitado por la Presidencia polaca del Consejo, el CESE aboga por un sistema agrario más resistente, cuyo núcleo sean los agricultores.

«La agricultura es una profesión noble con dos objetivos fundamentales: producir alimentos seguros y de la máxima calidad para alimentar a la población, y preservar y mejorar el medio ambiente. Todo lo que pedimos a cambio es un salario adecuado por un trabajo honesto, respeto y un precio justo por los alimentos que suministramos», declaró Joe Healy, uno de los tres ponentes del Dictamen.

Según el CESE, la política agrícola común (PAC) no está suficientemente bien dotada para afrontar los retos actuales. Entre los instrumentos financieros cuyo uso recomienda para apoyar a los agricultores figuran los seguros públicos para la cobertura de catástrofes naturales, las ayudas anticíclicas y los pagos directos. Los fondos para mutualidades, ya utilizados en algunos Estados de la UE, podrían proporcionar una red de seguridad adicional, financiada colectivamente por los agricultores, la industria, los gobiernos regionales y la UE.

Ante la revisión de la PAC prevista para después de 2027, el CESE aboga por volver a recuperar/restablecer su presupuesto para situarlo al menos al nivel del 0,5 % del PIB de la Unión. Se necesitan normas comerciales más estrictas para garantizar que los productos importados cumplan las normas medioambientales y laborales de la UE.

Otra preocupación clave es la venta por debajo del coste, una práctica que somete a los agricultores a una presión financiera extrema. El CESE insta a los responsables políticos de la UE a que consideren seriamente la posibilidad de prohibir las compras por debajo del coste para evitar que los grandes distribuidores expulsen del negocio a los agricultores, tomando como modelo la legislación española sobre la cadena alimentaria.

Para mejorar la transparencia y reforzar la posición de los agricultores en el mercado, el CESE propone la instauración de un centro digital de la UE para supervisar los precios, costes y beneficios. También aboga por la negociación colectiva de los precios y un mayor apoyo a las cooperativas y organizaciones de productores. Es necesario que la agricultura de la UE en su conjunto aumente su independencia económica y su competitividad.

Aunque los objetivos climáticos son esenciales, los agricultores no pueden ser los únicos que asuman los costes. Un fondo de sostenibilidad podría ayudarlos en la transición hacia prácticas más ecológicas. El Dictamen advierte también del riesgo de fugas de carbono, ya que las estrictas normas de la UE colocan a los agricultores locales en desventaja frente a sus competidores de fuera de la Unión.

El CESE destaca la importancia de la inversión en desarrollo rural, la innovación y la simplificación de las normas de la PAC. La presión creciente a la que se ven sometidos los agricultores hace patente que los dirigentes de la UE deben actuar con urgencia, antes de que desaparezcan más explotaciones. (ks)

La UE se encuentra en un momento decisivo para el desarrollo de la IA. Las empresas estadounidenses dominan el mercado de la IA generativa (IAG), acaparando el 80 % de la inversión privada mundial, si bien China también avanza con rapidez. A fin de determinar lo que se necesita para garantizar que Europa siga siendo competitiva, el Comité Económico y Social Europeo (CESE) ha publicado un nuevo informe en colaboración con el Centro de Estudios Políticos Europeos (CEPS).

La UE se encuentra en un momento decisivo para el desarrollo de la IA. Las empresas estadounidenses dominan el mercado de la IA generativa (IAG), acaparando el 80 % de la inversión privada mundial, si bien China también avanza con rapidez. A fin de determinar lo que se necesita para garantizar que Europa siga siendo competitiva, el Comité Económico y Social Europeo (CESE) ha publicado un nuevo informe en colaboración con el Centro de Estudios Políticos Europeos (CEPS).

El informe, que se ha elaborado bajo los auspicios de la Sección de Mercado Único, Producción y Consumo (INT) del CESE y debatido periódicamente en el Observatorio de la Transición Digital y del Mercado Único del CESE, explora las principales oportunidades, retos y medidas políticas necesarias para reforzar el panorama de la IA en Europa.

Recomendaciones clave para la UE

  • Impulsar la inversión en IA y la capacidad informática: Europa debe aumentar las inversiones en infraestructuras de IA para fomentar la innovación.
  • Centrarse en tres sectores de alto potencial: la IA puede impulsar el crecimiento en sectores como la automoción, las energías limpias y la educación.
  • Promover la IA de código abierto: el fomento de modelos de IA abiertos mejorará la accesibilidad y la competencia.
  • Integrar mejor los esfuerzos de I+D en toda la UE.

Capacitar a la sociedad civil en la gobernanza de la IA
– El informe destaca la importancia de las organizaciones de la sociedad civil (OSC) a la hora de configurar las políticas y la gobernanza de la IA. A fin de reforzar la inclusión y el uso ético de la IA, el informe recomienda:

  • Programas de alfabetización en materia de IA: iniciativas de formación y diálogo social para capacitar a los trabajadores y la ciudadanía.
  • Enfoque «social desde el diseño»: garantizar que el desarrollo de la IA se centra en el ser humano y se ajusta a las necesidades de la sociedad.
  • Aumento de la financiación para las OSC: apoyo a las organizaciones sin ánimo de lucro que colman la brecha entre la tecnología de la IA y la comprensión por parte de la ciudadanía.
  • Uso ético de la IA: dar prioridad a sistemas de IA fiables y acordes con los valores europeos.

Aprovechar el potencial del CESE en la política en materia de IA
– El CESE está en buena posición para facilitar una participación estructurada de las OSC en la política en materia de IA. El informe recomienda abogar por la IA de código abierto y promover la innovación ética mediante la contratación pública y los regímenes de financiación, con el CESE como eje central para colaborar con las OSC y las comunidades de código abierto y sensibilizar sobre el impacto de la IA en la sociedad.

El informe también introduce un glosario armonizado de la IA para favorecer un lenguaje común que garantice una comunicación eficaz entre los responsables políticos, los desarrolladores y los usuarios, lo cual se considera esencial para el desarrollo, la gobernanza y el despliegue responsables de la IA en todos los sectores.

Este informe se transmitirá a las principales instituciones de la UE y se espera que contribuya a las futuras políticas en materia de IA. El texto íntegro del informe puede leerse aquí. (vk)

Por el Grupo de Trabajadores del CESE

El gasto social y el de defensa deben ir juntos: el Estado del bienestar no debe sacrificarse para aumentar el gasto en la defensa. Un Estado del bienestar fuerte sigue siendo una herramienta fundamental para frenar las aspiraciones de los partidos de extrema derecha de reproducir en la UE autocracias al estilo del Kremlin.

Por el Grupo de Trabajadores del CESE

El gasto social y el de defensa deben ir juntos: el Estado del bienestar no debe sacrificarse para aumentar el gasto en la defensa. Un Estado del bienestar fuerte sigue siendo una herramienta fundamental para frenar las aspiraciones de los partidos de extrema derecha de reproducir en la UE autocracias al estilo del Kremlin.

Al comenzar el cuarto año de guerra en Ucrania, muchas voces piden un aumento del gasto en defensa, en particular tras los cambios políticos en los Estados Unidos. La protección de los países europeos ya no parece estar garantizada. Esto ya ha roto muchos tabúes, no solo en relación con debates sobre asuntos militares a escala de la UE, sino también sobre el aumento del endeudamiento.

Sin embargo, algunas de esas voces también lo han planteado como un juego de suma cero con el Estado del bienestar, como si la fortaleza del ejército estadounidense se debiera a la falta de una protección social adecuada en el país, o como si la debilidad de nuestros ejércitos fuera el resultado de las pensiones y la seguridad social.

Desde el Grupo de Trabajadores queremos destacar dos cuestiones:

  • La UE en su conjunto es la segunda potencia mundial en gasto militar. Aunque en algunos casos puede ser necesario un gasto común o adicional, lo realmente necesario es coordinación y proyectos conjuntos que garanticen la autonomía estratégica. Tenemos que ocuparnos de nuestra propia defensa, no competir con Estados Unidos a escala mundial.
  • Un Estado del bienestar que funcione correctamente, junto a esfuerzos en la lucha contra la pobreza y la desigualdad, es un instrumento esencial para evitar que la extrema derecha llegue al poder en muchos Estados miembros. Esos partidos de extrema derecha, que están creciendo, tienen poco interés por la democracia, son abiertamente hostiles a la mayoría de nuestros valores, aspiran a reproducir la autocracia del Kremlin en nuestros Estados miembros y, si llegan al poder, se asegurarán de que no pueda existir ninguna política de defensa coordinada.

Por lo tanto, los Estados miembros deben entender que la inversión en defensa y en protección social se refuerzan mutuamente y hacen que cada una de ellas sea posible.

Por el Grupo de Organizaciones de la Sociedad Civil del CESE

El CESE debe participar desde el principio en las iniciativas de la Comisión Europea para reforzar el compromiso con la sociedad civil. El estudio que realizará próximamente el CESE sobre Catalogación de las prácticas de diálogo civil en las instituciones de la UE puede aportar una valiosa contribución, según el Grupo de Organizaciones de la Sociedad Civil del CESE.

Por el Grupo de Organizaciones de la Sociedad Civil del CESE

El CESE debe participar desde el principio en las iniciativas de la Comisión Europea para reforzar el compromiso con la sociedad civil. El estudio que realizará próximamente el CESE sobre Catalogación de las prácticas de diálogo civil en las instituciones de la UE puede aportar una valiosa contribución, según el Grupo de Organizaciones de la Sociedad Civil del CESE.

Tras el inicio del nuevo ciclo político de la UE y el anuncio de una estrategia de la UE de apoyo, protección y capacitación de la sociedad civil para el tercer trimestre de 2025 en el Programa de Trabajo de la Comisión, el Grupo de Organizaciones de la Sociedad Civil celebró una conferencia para destacar las acciones clave necesarias para el período 2024-2029. Al acto del 3 de marzo asistieron un centenar de representantes de organizaciones de la sociedad civil (OSC) y la ciudadanía, a escala tanto nacional como europea.

Séamus Boland, presidente del Grupo de Organizaciones de la Sociedad Civil, afirmó que las OSC tienen un papel que desempeñar a la hora de garantizar que la elaboración de políticas se base en criterios fundamentados y responda a las necesidades de la población. También reiteró el llamamiento del Grupo y del Comité para que el CESE participe en la Plataforma de la Sociedad Civil prevista por la Comisión.

«El CESE, con su experiencia y la plataforma que ofrece, debe participar desde el principio en las iniciativas de la Comisión Europea para reforzar el compromiso con la sociedad civil. Es preciso que forme parte de la gobernanza y sea una pieza clave de la iniciativa sobre la creación de una Plataforma de la Sociedad Civil», afirmó el Sr. Boland.

Asimismo, sostuvo que un diálogo civil estructurado, regular, transparente e inclusivo debe basarse en las estructuras existentes y reunir a todas las partes interesadas. Por este motivo, las instituciones europeas deberían crear un grupo de trabajo sobre el diálogo civil, para el que el CESE jugaría el papel de facilitador.

«Un grupo de trabajo sobre el diálogo civil podría elaborar un plan que estableciera un entorno más propicio para las organizaciones de la sociedad civil en el proceso de elaboración de políticas», declaró el Sr. Boland.  Ello supondría un primer paso hacia un diálogo civil más estructurado, en el que también habría que abordar las cuestiones de a quién se consulta, sobre qué temas, y con qué plazos y objetivos.

Más aún, el grupo de trabajo propuesto podría servirse del próximo estudio del CESE sobre las prácticas de diálogo existentes, titulado Catalogación de las prácticas de diálogo civil en las instituciones de la UE.

Dicho estudio fue encargado por el CESE a petición del Grupo de Organizaciones de la Sociedad Civil, y se espera que sus resultados estén disponibles a partir de julio de 2025. El estudio realiza una cartografía exhaustiva de las prácticas de diálogo civil en las instituciones de la UE: ¿qué procesos de participación de las OSC se organizan actualmente y utilizando qué tipo de metodología? El conocimiento de las prácticas existentes debería fundamentar y apoyar el trabajo encaminado a un diálogo civil más estructurado en el nuevo ciclo legislativo. Los resultados preliminares del estudio ya fueron presentados en la conferencia arriba mencionada por Berta Mizsei, del Centro de Estudios Políticos Europeos (CEPS).

En esta conferencia también se destacó que la salud financiera de las OSC es una condición previa al diálogo y para «conectar» a los responsables políticos con las necesidades de la gente, por lo que hay que garantizar su estabilidad financiera y su independencia.

Las conclusiones y recomendaciones de la conferencia están disponibles en el sitio web del CESE.

El Comité Económico y Social Europeo (CESE) celebró un Foro de alto nivel sobre los derechos de las mujeres, que reunió todo un elenco de voces destacadas para abordar cuestiones acuciantes en torno a los derechos de las mujeres y esbozar las prioridades clave de cara al próximo período de sesiones de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer de las Naciones Unidas.

El Comité Económico y Social Europeo (CESE) celebró un Foro de alto nivel sobre los derechos de las mujeres, que reunió todo un elenco de voces destacadas para abordar cuestiones acuciantes en torno a los derechos de las mujeres y esbozar las prioridades clave de cara al próximo período de sesiones de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer de las Naciones Unidas.

El mensaje del Foro de alto nivel sobre los derechos de las mujeres del CESE fue claro: se ha avanzado, pero no lo suficiente. Aunque la UE ha tomado medidas para proteger a las mujeres y las niñas, las formas estructurales de desigualdad, los estereotipos de género y los retrocesos en los derechos de las mujeres siguen amenazando los logros conseguidos con tanto esfuerzo en Europa. Mientras persistan las barreras estructurales, la plena participación de las mujeres en la sociedad será limitada.

El Foro de alto nivel, celebrado el 26 de febrero durante el pleno del CESE, contó con la presencia de Sif Holst, presidenta del Grupo ad hoc sobre Igualdad del CESE, Oliver Röpke, presidente del CESE, Hadja Lahbib, comisaria europea de Igualdad, Preparación y Gestión de Crisis, Carlien Scheele, directora del Instituto Europeo de la Igualdad de Género, Florence Raes, directora de la Oficina de Enlace de ONU-Mujeres en Bruselas, Ayşe Yürekli, representante de la UE en KAGIDER – Mujeres empresarias de Turquía, Mary Collins, secretaria general del Lobby Europeo de Mujeres, y Cianán Russell, responsable principal de políticas en ILGA Europa.

En el Foro se celebraron además dos animadas mesas redondas —cada una de ellas centrada en uno de los dos dictámenes pertinentes del CESE aprobados en el pleno— en las que se abordaron los retos urgentes que plantea la igualdad de género. Expertas, activistas y responsables políticos se reunieron para compartir puntos de vista, proponer soluciones y reforzar los compromisos de hacer avanzar los derechos de las mujeres en Europa y fuera de ella.

La primera mesa redonda se centró en el 69.º período de sesiones de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer de las Naciones Unidas (UNCSW69), mientras que en la segunda se abordó la violencia contra las mujeres y las niñas como una cuestión de derechos humanos. En el pleno posterior al Foro también se aprobaron los dos dictámenes conexos: Contribución del CESE a las prioridades de la UE en la CSW 69 de las Naciones Unidas y La violencia contra las mujeres es una cuestión de derechos humanos. (lm)

El 6 de marzo el CESE organizó un debate sobre el Pacto por una Industria Limpia de la Comisión Europea, pocos días antes de los debates que tuvieron lugar el 12 de marzo en el seno del Consejo. Los responsables políticos, personalidades destacadas de la industria y la sociedad civil examinaron si el Pacto sirve realmente para apoyar al sector europeo de las tecnologías limpias, a las industrias de gran consumo de energía y la autonomía estratégica.

El 6 de marzo el CESE organizó un debate sobre el Pacto por una Industria Limpia de la Comisión Europea, pocos días antes de los debates que tuvieron lugar el 12 de marzo en el seno del Consejo. Los responsables políticos, personalidades destacadas de la industria y la sociedad civil examinaron si el Pacto sirve realmente para apoyar al sector europeo de las tecnologías limpias, a las industrias de gran consumo de energía y la autonomía estratégica.

Ante la inestabilidad geopolítica y unas relaciones transatlánticas en mutación, la necesidad de autonomía estratégica en Europa es más urgente que nunca. El Pacto por una Industria Limpia tiene por objeto acelerar la descarbonización y la circularidad, y al mismo tiempo impulsar la competitividad de la industria, empezando por la reducción de los precios de la energía. No obstante, se plantean dudas sobre su viabilidad y su financiación.

«La cuestión no es escoger entre autonomía estratégica, competitividad o doble transición; todos los sectores industriales se ven afectados y deben adaptarse, a su propio ritmo pero con compromisos claros», afirmó Pietro de Lotto, presidente de la Comisión Consultiva de las Transformaciones Industriales (CCMI) del CESE, definiendo este desafío como un ejercicio de equilibrio.

La Comisión ha hecho hincapié en la necesidad geopolítica de independizarse energéticamente de Rusia, si bien el declive industrial de Europa suscita cada vez más inquietudes. Tanto la producción industrial como los flujos de inversión directa extranjera recibidos han disminuido considerablemente en los dos últimos años.

La obtención de fondos constituirá un reto importante. Para alcanzar los objetivos del Pacto se requiere cooperación entre las instituciones de la UE, los Estados miembros y la industria. Si bien el Banco Europeo de Inversiones ha prometido 500 millones EUR en contragarantías y 1 500 millones EUR en la mejora de las redes de energía, los Gobiernos de los Estados miembros han de movilizar recursos adicionales.

El impacto social de la transición es también una cuestión clave, en concreto para las industrias de gran consumo de energía que han sufrido importantes pérdidas de puestos de trabajo. Durante el debate, los representantes de la sociedad civil plantearon si la reducción de los impuestos sobre la energía, una propuesta clave del Pacto, podría ir en detrimento de la financiación de la educación y la asistencia sanitaria.

A pesar del optimismo reinante en torno a los objetivos a largo plazo del Pacto por una Industria Limpia, los expertos expresaron sus dudas acerca de su capacidad para abordar los retos a corto plazo. La celeridad y la simplificación burocrática son fundamentales, ya que los elevados costes de la energía y los obstáculos normativos podrían ralentizar los avances. La fragmentación de las políticas nacionales sigue siendo un problema; el Pacto por una Industria Limpia corre el riesgo de dejar pasar una ocasión crucial para armonizar la política industrial en toda Europa.

La neutralidad tecnológica también es motivo de preocupación; las discusiones giran en torno al equilibrio adecuado entre las energías renovables, el hidrógeno y los biocarburantes. Se acoge con satisfacción la atención prestada a las energías renovables, pero aún faltan compromisos firmes en materia de eficiencia energética. Las energías renovables ya han ahorrado a los consumidores europeos 100 000 millones EUR entre 2021 y 2023, un éxito que debe constituir la base sobre la que la UE siga trabajando. (jh)

El emblemático Premio Sociedad Civil del CESE pone de relieve la contribución sobresaliente de la sociedad civil al mantenimiento y el fortalecimiento de la identidad y la ciudadanía europeas. Cada año, el premio aborda un tema diferente de acuciante importancia social relacionado con el trabajo del CESE.

El emblemático Premio Sociedad Civil del CESE pone de relieve la contribución sobresaliente de la sociedad civil al mantenimiento y el fortalecimiento de la identidad y la ciudadanía europeas. Cada año, el premio aborda un tema diferente de acuciante importancia social relacionado con el trabajo del CESE.

El 20 de marzo, el Comité Económico y Social Europeo (CESE) premió a tres organizaciones de la sociedad civil —de Eslovaquia, Bélgica y Francia respectivamente— por sus innovadores proyectos para hacer frente a la creciente polarización nociva en la Unión Europea.

El importe del premio, 32 000 euros, se repartió entre los tres primeros clasificados.

El CESE concedió el máximo galardón, de 14 000 euros, a la Asociación Eslovaca de Debate por «La Olimpiada del Pensamiento Crítico», una iniciativa pionera que promueve la resistencia a la desinformación entre la juventud eslovaca. El proyecto consiste en organizar una competición estudiantil para tres grupos de edad en la que los alumnos abordan retos mediáticos del mundo real y evalúan la fiabilidad de los contenidos.

Cada uno de los dos finalistas recibió 9 000 euros.

La asociación francesa Reporters d'Espoirs quedó segunda con su «Prix Européen Jeunes Reporters d'Espoirs», un programa de formación en francés para un periodismo de soluciones.

El tercer premio fue para FEC Diversité asbl de Bélgica, por su proyecto «ESCAPE GAME EXTREME DROITE pour se désintoxiquer», un juego inmersivo que contrarresta las ideologías de extrema derecha.

Acerca del 15.º Premio Sociedad Civil del CESE

El 15.º Premio Sociedad Civil del CESE destacó los proyectos sin ánimo de lucro dirigidos por particulares, empresas privadas y organizaciones de la sociedad civil que contribuyeron a combatir la polarización nociva en toda la Unión Europea.

En los últimos años, Europa se ha visto golpeada por múltiples crisis, desde la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania y el aumento de los precios de la energía y del coste de la vida hasta las persistentes secuelas económicas y sociales de la pandemia de COVID-19. Estas crisis pueden erosionar la confianza en las instituciones públicas y generar una polarización nociva en toda la sociedad.

Aunque la polarización puede formar parte de una sociedad abierta y pluralista, el aumento del populismo y de la polarización negativa suponen retos importantes para las democracias europeas. Europa también se enfrenta a una fragmentación continuada del panorama de los medios de comunicación tradicionales, al aumento de la desinformación y a los ataques contra la libertad de prensa, todo lo cual acarrea nuevas amenazas para los valores democráticos.

Los ganadores de este año fueron seleccionados de entre más de cincuenta candidaturas interesantes y diversas provenientes de quince Estados miembros. Los proyectos ganadores fueron elegidos por su extraordinaria creatividad, entusiasmo y dedicación en la lucha contra la polarización nociva en la sociedad europea.

«La sociedad civil organizada desempeña un papel fundamental en la salvaguardia de la democracia europea, tal como ha quedado demostrado una vez más con los notables y variados proyectos de este año», afirmó Aurel Laurenţiu Plosceanu, vicepresidente de Comunicación del CESE.

Los días 13 y 14 de marzo se celebró, con el lema «Dar voz a la juventud», la edición de 2025 de ¡Tu Europa, tu voz! (YEYS), el acto anual del Comité Económico y Social Europeo (CESE) dedicado a la juventud, que giró en torno al papel de los jóvenes a la hora de forjar colectivamente un futuro resiliente. 

Los días 13 y 14 de marzo se celebró, con el lema «Dar voz a la juventud», la edición de 2025 de ¡Tu Europa, tu voz! (YEYS), el acto anual del Comité Económico y Social Europeo (CESE) dedicado a la juventud, que giró en torno al papel de los jóvenes a la hora de forjar colectivamente un futuro resiliente. 

Este año, el acto reunió a casi un centenar de jóvenes procedentes de toda la UE, los nueve países candidatos a la adhesión y el Reino Unido, que acudieron en representación de organizaciones juveniles, consejos nacionales de la juventud y centros de enseñanza secundaria, reflejando las preocupaciones de un amplio abanico de grupos. Muchos de ellos cuentan con una dilatada experiencia en la defensa de los derechos de la juventud, pero para otros este acto ha supuesto un primer gran paso en el compromiso con la democracia participativa en sus comunidades y fuera de ellas.

Durante varios talleres y con la ayuda de facilitadores, los participantes en este acto consagrado a la juventud señalaron los problemas más acuciantes que a su entender deben abordar los actores políticos, problemas que van desde la lucha contra la corrupción hasta la elaboración de una estrategia coherente en materia de cambio climático y la defensa de la igualdad de derechos para todas las personas. La corrupción erosiona la confianza en las instituciones y debilita la democracia, por lo que es inexcusable apoyar el periodismo de investigación y mejorar la transparencia en el uso del dinero de los contribuyentes.

«Debemos garantizar la rendición de cuentas. No podemos ser meros observadores, ya que no actuar supone un coste excesivo. Debemos luchar y ganar», afirmó uno de los participantes en el acto.

Los participantes de ¡Tu Europa, tu voz! también expresaron la necesidad de fijar objetivos comunes en la lucha contra el cambio climático y de «consagrar una existencia ajena a los efectos adversos del cambio climático»; pidieron que se diseñen programas de enseñanza basados en valores que incidan positivamente en el comportamiento en línea y mitiguen los efectos de la desinformación, y defendieron la igualdad de derechos, trato y oportunidades, así como la inclusión de todas las personas en todos los espacios. En cuanto a la falta de representación juvenil en los procesos de toma de decisiones políticas, hicieron hincapié en que la democracia exige que se escuchen todas las voces.

El acto, que se prolongó durante un día y medio, concluyó con el pleno de clausura de la juventud, en el que un público comprometido y activo presentó sus recomendaciones a Oliver Röpke, presidente del CESE, y a Biliana Sirakova, coordinadora de la UE para la juventud. Tras una votación, los participantes en el acto clasificaron cinco puntos de interés por orden de importancia:

1) La lucha contra la corrupción a través de la transparencia y la participación de la juventud.

2) Una ciudadanía activa que se extienda desde las aulas hasta las comunidades.

3) Espacio para la igualdad.

4) Un merecido escaño para la juventud.

5) La elaboración de una estrategia coherente en materia de cambio climático.

El presidente Röpke subrayó que estas recomendaciones podrían configurar la labor consultiva del CESE y que la igualdad de género constituye una prioridad clave para el Comité. Por su parte, la Sra. Sirakova señaló que también ayudarían a orientar los trabajos de la UE. (cpwb)